Mostrando entradas con la etiqueta Julia Patricia Santamaría. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Julia Patricia Santamaría. Mostrar todas las entradas

domingo, 17 de febrero de 2013

No ha sido un domingo cualquiera

Foto: AP (via @TheFanChild)
I. Rafa Nadal gana un torneo que en condiciones normales ni siquiera juega. Un torneo, además, rodeado de quejas: bolas malas, pista de arcilla más rápida que las rápidas, superficie irregular; pero lo juega y gana. Hizo final en Viña del Mar y Horacio Zeballos lo sacó de la pista a raquetazos, ángulos y golpes imposibles. En Sao Paulo ha ganado. Seguimos el comeback de Rafa como aquél de Tyson: directo a por el cinturón de Campeón del Mundo. Lo consiga o no, la vida es mejor sabiendo que Nadal está en el circuito.

Antes del partido algún experto da favorito a Nalbandián; es una tendendencia: para hacer ver que sé mucho de este deporte diré que las cosas van a ir mal por esto, esto y esto. A esta gente, en la calle, se la conoce como "cenizos". Y aparecen cada poco investidos de sabiduría.


II. Desde que la juez de la Operación Puerto dijo a Eufemiano Fuentes que no hacía falta que identificase las bolsas de sangre, comienza el juego de cada oveja con su pareja, una tarea que realiza el periodismo y que podría haber solventado con un solo sí Julia Patricia Santamaría. Nos habría ahorrado el lamentable espectáculo del goteo de nombres e incertidumbres.

Destaca, entre todo, un texto firmado por Juan Mora en EL PAIS en 1985 que hoy ha desempolvado via Twitter @rubenuría. Con qué candidez se cuenta el fichaje de Eufemiano Fuentes por la Federación Española de Atletismo. Aprendemos a golpes.

Foto: Fernando Medina (via @paugasol)
III. "Limits, like fears, are often an illusion" Michael Jordan en el final de su discurso en el Hall of Fame. A @lalvel4 y Guillermo Delgado les ha quedado un reportaje enorme esta mañana
 para homenajear los 50 años de MJ. Si hubiéramos tenido tiempo podríamos haber emitido también esta jugada con la narración original de Montes y @ADaimiel: la canasta, el manotazo para robar el balón, el frenazo con la rodilla al límite y the last shot. El el tono, la emoción y la tensión de la voz de Montes te devuelven a ese minuto de la historia del deporte. Y una frase de Antoni pone un sello eterno: "No debemos olvidar estos 40 segundos de Jordan."


miércoles, 30 de enero de 2013

No diga NO

La juez de la Operación Puerto, Julia Patricia Santamaría ya ha dicho NO a dos cosas:
  • Acceder a la información de los ordenadores de Eufemiano Fuentes
  • Acceder a su propuesta de identificar los códigos de las bolsas de sangre.
Se lo pidió, además, la Agencia Mundial Antidopaje y el Comité Olímpico Italiano, pero dijo NO. Con esto nos priva de saber qué deportistas se dopaban, entre los cuales (lo sabemos por el propio doctor) hay ciclistas, futbolistas y tenistas.

En twitter @Borja_Pardo, abogado, aclaraba hoy por qué la juez dice NO a esas dos cuestiones, básicamente porque el objeto del juicio es saber si hay delito contra la salud pública en la práctica de esas trasfusiones.

Ok, vale.

Ahora viene una cuestión colateral. Esos dos NOES suenan a no querer abrir la ventana. Suenan a cerrado. Huelen a podrido. Y nosotros, esta sociedad, nosotros, que tantas ilusiones vivimos con el deporte, que sentimos que es casi el único sitio sobre el que poner la mirada limpia, que nos aferramos a algo que entendemos [esfuerzo, talento, éxito], necesitamos saber qué mentiras nos han metido debajo de la alfombra.

No es el objeto de este juicio, vale. Pero tal y como están las cosas, con el nivel indigno de corrupción que respiramos cada día, con nuestros valores cívicos recibiendo hachazos diarios, con nuestro dinero evaporado, con esta enfermedad social que tenemos en todo lo alto, señora jueza: hágase cargo. Hay que abrir la ventana en el deporte y ver las caras de los que estuvieron ahí dentro. Porque en el deporte hay algo esencial: al rival hay que mirarle a la cara, y a la afición hay que decirle: esto es lo que puedo hacer. Y nosotros, los que vamos cada domingo al fútbol, los que nos acercamos a una cancha de tenis, o la cuneta de una carretera, necesitamos saber que lo que vemos es verdad. Y usted puede abrir esa ventana, porque tiene delante al tipo que la cerraba. No nos decepcione, señoría. No diga NO.