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domingo, 20 de marzo de 2022

Alcaraz: D.O. Nadal

Emilio S Vicario me dijo hace unas semanas: parece que han bajado del mismo platillo volante.

Les veías saltar en el sorteo de campo a los dos a la vez frente al árbitro y era casi cómico. Pero fue un poco la tarjeta de visita de lo que iba a suceder en el partido. Alcaraz comenzó jugando valiente y potentísimo y se puso 2-0. Nada nuevo para Rafa, que adoptó el rol de padre y mantuvo la estrategia de ponerse a trabajar frente a los winners del murciano. Remontó y se llevó el set 4-6. 

Pero en el inicio del segundo pasó algo que vino a certificar la pasta de Alcaraz. Entró viento fuerte en la pista, en ocasiones con arena. Rafa se quejó al juez de silla, llamó al supervisor de la ATP. No pararon el encuentro. Las bolas viajaban a merced del viento, se metían en la pista las toallas que los jugadores tienen en las sillas... era una locura jugar así. Era la situación exacta en la que Rafa, a lo largo de su carrera, se habría sobrepuesto sin pestañear y habría acabado doblegando a un rival desquiciado. PERO SUCEDIÓ AL REVÉS. El que aguantó, el que no se quejó, el que siguió tirando a las líneas fue Alcaraz y se llevó el set. Igualó el partido y se ganó la Denominación de Origen Nadal.

En el tercer y definitivo set paró el viento. El junior había pasado la prueba. Rafa gritó para celebrar que mantenía el saque con 2-2 después de un último punto a misilazos entre los dos. 35 vs 18 años. Con 3-3 Rafa defiende con tres voleas consecutivas en la red tres bolas envenenadas de Alcaraz, que acaba en el suelo. Dos puntos después se repite la secuencia. El público enloquece. 3-4 Rafa y entra el físio; aparentemente tiene problemas en el costado izquierdo al respirar. Le crujen la espalda. Se pone 3-5 y saque para ganar el partido. En la tele dicen: Rafa sabe cuándo y dónde. GANA Rafa.

lunes, 25 de noviembre de 2019

La fuerza de Nadal

La final ni la vi. Tenía puestos los partidos en el ordenador y los miraba de vez en cuando. Algún punto importante. Alguna situación. La semifinal me había dejado agotado. Tan extenuado que esto lo escribo dos días después. Compré las entradas más baratas, las de arriba, y allí pasé siete horas, entre la charanga y un grupo de amigos que habían llegado con las máscaras de la Casa de Papel, las máscaras de Dalí del chino. Eran graciosos.

Vi a Feliciano jugar todos los reveses cortados y casi todas las derechas tocadas, sin golpear. Buenos saques. Es una delicia verle sacar. Perdió. Así que el partido de Nadal sirvió una vez más para remontar la eliminatoria. Los silencios son diferentes cuando juega Nadal. Son doce mil quinientas personas calladas. Tal vez callamos porque queremos escuchar el gemido del saque, o por la atmósfera que él provoca.

Nadal se apodera de todo. Del equipo, del juez de silla, del juez árbitro, de la pista, de los golpes del contrario, de los errores no forzados, de los winners; con sus botellitas colocadas, con sus saltos, con las celebraciones; juega, gana, se ducha, juega y vuelve a ganar. Lo quiso hacer desde el primer día. Contra Rusia venció en el tie break a  Khachanov y salió rápido para ducharse y volver a pista. Pero hubo cambio de planes. En la tele, también eso lo traspasa, dejó un regusto a animal salvaje frenado en pleno ataque.

Ante Gran Bretaña, cuando salió a la pista mandé un mensaje a Javier Santaolalla, una mente espectacular, doctor en física de partículas: "¿Cómo llama la ciencia a un cuerpo que atrae toda la energía circundante para aprovecharla en su favor? Estoy viendo a Nadal en la Davis". Me contestó: "Eso es un agujero negro." En wikipedia dicen que la gravedad de un agujero negro provoca una singularidad llamada horizonte de sucesos. Es ahí donde estamos cuando juega Nadal, en su horizonte de sucesos. Gravitando con sus 15 Grand Slams, sus remontadas, sus lesiones, su tío, su boda, Carlos Moyá, el KIA... ahí gravitamos, ahora con su quinta Copa Davis.





lunes, 9 de septiembre de 2019

Golpear el vacío vs golpear a Rafa

Acabado el partido quedaron las lágrimas. Rafa lloraba mientras ponían en el videomarcador sus 19GS y Medvedev le miraba aguantando las suyas.

Es imposible describir el partido. Tal vez habría que señalar una dinámica: Los dos jugando muy bien siempre, sin ningún bajón, consiguieron imponerse al rival por valentía. Tomando más riesgo que el otro. Rafa ganó los dos primeros sets y cuando parecía que ganar la final sería una trámite, las bombas planas de Medvedev, sus aces, sus ángulos, su cabeza... devoraron el marcador para forzar un quinto set.

En el desempate se jugaron intercambios larguísimos. El partido se fue más allá de las cuatro horas y media. Al borde de la extenuación ninguno de los tenistas perdió la cabeza. Quien enloqueció fue el espectador del partido. Era casi imposible asimilar todos los cambios dramáticos que ocurrían en cada punto, casi en cada bola.

En el turno de discursos Rafa dijo que la emoción le impedía hablar demasiado. Su interlocutora le echó un capote: bastante haces con estar de pie después de casi 5 horas de partido.

4 USOpen 19 GS.

La frase: Me contó Javier Santaolalla que cuando trabajó en el acelerador de partículas de Suiza, en el CERN, su tarea consistía en analizar los choques de los protones golpeándose en el vacío. Durante el partido pensé que Medvedev, en la búsqueda de su primer Grand Slam, se dedicó a golpear el vacío para hallar la materia. Y se encontró con Rafa.

domingo, 11 de junio de 2017

"Siempre hay una bola volviendo"

Anocheciendo en París aún quedaba en la pantalla gigante de la Philippe Chatrier la imagen de Rafa besando la Copa de los Mosqueteros. Con el cielo cubierto y la pista ya arreglada de nuevo.

También queda en el aire la imagen del diez veces ganador de RG metiendo la cabeza en la toalla, acabado el partido, para qe no se le viesen las lágrimas al liberar la tensión, la rabia y el orgullo de haber podido volver a ganar en Paris después de lesiones complicadas.

Al rival lo dejó dándose golpes en la cabeza con su propia raqueta; estrellando una de ellas contra el suelo para acabar partiéndola con la rodilla; al rival lo dejó entrando en la sala de prensa con los ojos aún enrojecidos. "Cuando no estás liberado para conectar tu cabeza con el tenis que quieres y enfrente está Rafa... pasa esto." Wawrinka. "Con Rafa siempre hay una bola volviendo, mucho spinning, cada vez un bote diferente. Te crea la duda sobre qué hacer." No lo dijo, pero es el equivalente a taladrarte la cabeza.

A la rueda de prensa llegó Rafa preparado para reflexionar en alto sobre lo que significa ganar 10 veces Roland Garros y lo primero que dijo es que él se divierte jugando al tenis todas las semanas. Siempre hablando con un cable a tierra al final concedió: "Para ganar diez veces un grande se tienen que dar muchas cosas. Y si yo lo he hecho es posible que venga otro y lo haga. Pero no creo que yo vea a alguien igualando esto."

Y pidió agua. Porque la sala estaba a reventar. El calor empezaba a ser molesto y las preguntas ya se repetían.

sábado, 10 de junio de 2017

Camino del 10

 El sonido del golpeo de Thiem a la bola es especial. Suena a que la parte. La rompe. Es un latigazo seco. Una frecuencia que taladra el pecho. Y los primeros intercambios del partido recordaron el sonido de la tormenta. Pero tras los rayos y los truenos apareció Rafa. En realidad estaba allí desde el principio. Estaba desde que ganó su primer RG en 2005. Rafael Nadal en la Philippe Chatrier. Nunca ha perdido una semi. Nunca ha perdido una final ahí. Así que dejó que el chico del látigo perdiese la mirada. Lo cegó. Lo rompió. Lo deshizo. Sin demasiado esfuerzo. Tan sólo con seguir su ritmo. Le dijo: si juegas a esto, esto hay. Lo mismo. Y lo desintegró.

El Domingo 11 de Junio de 2017, a las 3 de la tarde, Rafael Nadal estará en disposición de ganar por décima vez Roland Garros. El torneo de la tierra batida, el torneo que le pone peso a las gestas. 10 veces. 10. Rafa Nadal.

domingo, 8 de junio de 2014

Una salvajada histórica

Le llegó ese momento petite mort, se desmayó sobre la tierra cuando la bola de Djokovic se fue larga. Noveno Roland Garros para Rafa Nadal. Fue a saludar a su rival a la red sujetenado las lágrimas. En el micro de pista no podía casi hablar. Acertó a decir: "Espero que Djokovic lo gane alguna vez porque se lo merece." Nole, en el banco, también tenía la cara enrojecida.

Cuando la competición se alarga más allá de las tres horas, da tiempo a todo. A que te duela todo, a estar muerto y resucitar, a estar ligero y que las piernas se te conviertan en plomo. Y eso ocurre en París, con calor, sobre la arcilla de la pista. La tierra batida; que lija la bola y te para los pies; a cada paso, a cada resbalada, un poquito más de suciedad en el calcetín, como un grillete marrón. Hemos visto tantos cambios en Rafa a lo largo de su carrera, en su modo de juego. Pelear cada bola, liftar hasta lo imposible, mejorar el saque, convertirse en agresivo... Hoy dio tiempo a todo. Casi revisó toda su carrera en este partido. A las tres horas y media de partido Rafa estaba doblado. Las zona lumbar. Lo veía Djokovic, que durante todo el tercer set estuvo atravesando su desierto de energía... Se crecía Djokovic. Y Rafa a dos juegos de su noveno Roland Garros, con las piernas de plomo otra vez. Como en el primer set.
44 minutos para decidir el primero
60 para el segundo
50 el tercero
A los 50 minutos de cuarto set, 5-4 para Rafa y saque de Djokovic. En la grada, Toni Nadal tiene la camiseta empapada en sudor. Lo rompe. Noveno RG, con un nivel de exigencia cercano a la agonía, 42 partidos después entre estos dos jugadores. Una salvajada en la Philippe Chatrier. Una salvajada histórica.
Esto es fácil decirlo ahora, pero da igual. #RafaEnters #RafaStays #RafaWins

domingo, 11 de mayo de 2014

#LaSemanaMásTensa

Iba a ser una semana vacía y ahora tenemos la incertidumbre de cómo se llenará. Con qué se llenará. El At. de Madrid, en una temporada impecable de entrega, esfuerzo, resultados, cede 5 puntos en los dos últimos partidos. Si Willy Caballero no mete esa mano a la rosca de Adrián, ahora el Atlético sería campeón. Pero debe aguantar la respiración 7 + 7 días. Y la sensación es que el oxígeno será una cuestión de multiplicación o división y no de suma o resta.

Si gana o empata en Barcelona, el Atlético será campeón. El Barcelona: pegándole fuego a la casa desde hace un par de semanas. En realidad gran parte de la temporada. El contrato de Neymar, la dimisión del presidente, Messi lesionado Messi desaparecido, preguntas en Noviembre sobre la continuidad del Tata Martino, fichado con la gira de verano en marcha... Zubizarreta con Luis Enrique a falta de dos jornadas. El asado de despedida. La desconexión. Y de repente... con una victoria serán campeones de Liga. Una victoria en casa. Quién va a conectar a ese grupo con la realidad ahora? Esa va a ser la semana en Barcelona. Pie a tierra, donde está el éxito.

Rafa Nadal gana por cuarta vez el Masters 1000 de Madrid. En plena remontada Nishokori se retiró por lesión. "Me estaba dando una paliza en el primer set.""Madrid es una ciudad muy especial para mí" [aquí se ha jugado la rodilla vs Djokovic] "Cada semana doy el máximo aunque eso no sea el máximo de mi carrera." Estaba bien jodido Rafa (6-2 barrido en el primer set), sin tenis, sin piernas, con el gesto bloqueado en la cara ante Nishikori, que las pegaba en el aire, como jugando tenis matrix. Pero se estaba reahaciendo. Había encontrado la rendija por la que colarse. Empató a 4 el segundo set y la espalda del japonés ya no aguantó más. En semis y cuartos ya le había ocurrido pero lo solventó. Hoy, ante Rafa, no.

Madrid es un torneazo. Es un Masters 1000 que ha crecido y mejorado cada año. Desde la pista de IFEMA hasta la Caja Mágica, de superficie rápida hasta la arcilla albero, el invento de la tierra azul y vuelta a lo de siempre. La hoja de críticas hoy se rellena rápido, fácil y con generosidad (esa generosidad para rajar que tiene la especie humana); pero mi opinión es que es un torneazo en el que trabaja gente con nivel de competencia muy alto y que es una maravilla tener en Madrid un Masters 1000 con la primavera rompiendo y la luz de Mayo sobre la pista.

domingo, 20 de abril de 2014

Aislamiento y selección. Era Semana Santa y perdió Nadal

Sábado Santo. Por la tarde Djokovic ha perdido en semis frente a Federer en Montecarlo. Lesionado en su muñeca derecha no pudo competir en el segundo set y se le fue el partido. Anuncia que no volverá al circuito hasta estar recuperado al 100x100 y recalca que no se retiró del partido por miedo a la consiguiente avalancha de críticas. "La gente empieza a hablar luego de mis abandonos y cosas de esas." El aislamiento y la selección de mensajes parecen, cada vez más, la piedra angular de cualquier estrategia. #MindGames.

En #DeportesCuatro mediodía aparece el profe Ortega gritando en el calentamiento del equipo la noche anterior: "Cinco finales, cinco finales!" Los jugadores hacían las series de calentamiento con ese grito, ese mensaje seleccionado. Ganaron 2-0, sufriendo como perros en el infierno, según escribió @luisvalenciano. Sin embargo no encontré la frase que había leído del Cholo. "Si fuera hincha del Atlético hablaría con mi mujer y le diría: Nos vamos a Valencia. Si podemos, nos vamos el día antes... Y si no hay plata dormimos en el coche y damos un paseo, nos comemos un sandwich y nos vamos a la cancha." Fue el mensaje post partido. Según se acerca el título, según se ve la orilla más cerca, los mesajes de Simeone buscan más y mejor el corazón. Remueve como nadie ese líquido que protege el hueso.

Ahí está buscando Rafa Nadal ahora. "No tengo que engañar a nadie. Después de lo que pasó en el Abierto de Australia ha sido un poco más difícil para mí recuperar de nuevo la intensidad, la confianza y la fuerza interior que siempre he tenido." El Viernes perdió ante Ferrer y joder, que Rafa pierda en Semana Santa parece que cae más a plomo.




domingo, 26 de enero de 2014

El desierto

Aquello parecía un desierto sobrevenido, un desierto en medio de una autopista que estaba siendo una tortura para Rafa Nadal, barrido en el primer set por Wawrinka, y un paisaje inesperado para el suizo, que perdió todas las referencias. Ni había bolas potentes, ni el rival corría (Nadal pasó varios juegos como un palo, sin movilidad alguna), ni entraban las bolas, incluso ni siquiera llegaba a conectarlas con las cuerdas de la raqueta... El desierto se instaló en aqulla pista de Melbourne, y sublimó el partido a un duelo mental. Nadal: estoy lesionado, no me puedo mover, apenas puedo pegar, pero no me voy, sigo aquí. Wawrinka: 6-3, 6-2 a favor y no me entra nada, se me van los juegos al servicio,  ¿dónde estoy?
Estaba en la nada. Perdió el tercer set, y en la enésima bola fallada en el cuarto gritó a su box: "¡basta!, ¡no me habléis!", como si hubiera decidido que sólo su silencio le conectaría al partido. Para entonces, a Rafa le debía estar haciendo efecto la medicación analgésica, se le fue el gesto de dolor del rostro, seguía con la movilidad reducida, pero así había ganado un set y ¡¡había roto el servicio de Wawrinka en el cuarto!!

Había una línea delgada, el último hilo de la cuerda al que agarrarse. Si Wawrinka no se daba cuenta, incluso se podía llegar al quinto set. Pero Wawrinka logró conectarse de nuevo. Al romper el servicio de Rafa por segunda vez en el set lo escenografió claramente, golpeando con su puño su cabeza. En la cámara superlenta parecía el golpeo de un púgil. El puño desnudo contra la cabeza. Ganó Wawrinka.

En el post partido encontramos algunas claves. Primero, las lágrimas de Rafa Nadal. Lloraba por no haber podido competir, por no haber podido disputar la Final del Abierto de Australia. Cuando todo a su alrededor son cifras de los GS que ha ganado, los que le restan para alcanzar a Federer... GS como si fuesen chupa chups. Esta es una prueba cruel de lo que cuesta ganar uno. Como ir a por un ochomil y que haya tormenta cuando sólo queda una jornada para la cima. Segundo, la lesión. Aún no se sabe qué fue exactamente. Un pinchazo en la espalda durante el calentamiento, dijo Rafa en la sala de prensa. O sea, entró lesionado a la Final. Pero luego nadie ha dado detalles. Aparentemente no es grave. Tercero: en las alocuciones de la ceremonia del campeón, los dos dijeron "somos amigos, entrenamos juntos a veces, felicidades, etc etc", pero el momento del medical time out, mientras Rafa era atendido en el vestuario, se vivió en la pista como una tormenta de histeria, con Wawrinka presionando al juez de silla: "¿por qué se ha ido? ¿qué lesión tiene? ¡pregúntaselo! ¡tu deber es saberlo!" Entonces, sin que nadie reparase el ello, todo se estaba convirtiendo en un gran desierto. Sin tenis, sin jugadores, uno herido, otro desorientado; allí, en medio de aquella Final de primer grande de la temporada.

imagen via @davidjnadal

viernes, 24 de enero de 2014

Matar al padre

Por fin he leído lo que dijo Federer tras perder 7-6, 6-3, 6-3 en dos horas 23m con Rafa. "Es un partido totalmente diferente. No sé cómo explicarlo. Es totalmente diferente jugar contra Rafa que contra cualquier otro. Jugar contra Rafa o contra Murray es como el día y la noche. No necesariamente es por el nivel de tenis, sino porque cada punto se juega de una manera totalmente distinta y debo cambiar totalmente mi juego. No es una excusa. Es un hecho."

Federer atrapado en la red de Rafa. En un camino sin salida para el  tenista que más GS ha ganado. Federer reducido a un gesto de contrariedad, a una queja al aire en pleno partido. Si subía a la red, fulminado. Si se quedaba atrás, bombardeado. Desarmado. Sin opción. Primera posibilidad de break en el tercer set. Desmantelado. Ese es Federer vs Nadal #AusOpen. Federer + Edberg + raqueta más grande + nada qué hacer ante Rafa, una vez más desde Miami 2004. (33, 23/10).

Para Nadal Federer es la roca en la que se apoya. Fue su camino a la cima. Es su padre y cada vez que se cruzan lo mata. Por eso le mira así cuando el suizo coge el raquetero camino del vestuario, derrotado. Hoy ha sido una lucha sin épica, casi sólo con el sudor de la humedad ambiental. Hoy ha sido te conozco, sé quién eres, cómo piensas y cómo actúas. "Revisé el partido de 2012  y ahí [Federer] jugó muy agresivo. Así que nada ha sido completamente nuevo." Habla Rafa Nadal.

foto via @davidjnadal




martes, 10 de septiembre de 2013

Cae otro US Open. 10 de septiembre.

Se tiró al suelo después del saludo con Nole en la red. Se desplomó en la pista. Quedó tendido allí mientras lloraba. Había ganado su segundo US Open Rafa Nadal. El último set, el cuarto, 6-1. Como un vendaval, con Djokovic aguantando como podía al otro lado de la pista. Se metía, golpeaba, la reventaba fuera del alcance de quien la persiguiera. "Nadie sabe lo que significa haber ganado este partido para mí."

Sabiendo que el partido iba a ser intenso, estaba la opción de empezar poco a poco para llegar a las zonas calientes del juego con la respiración acompasada. Pero decidieron comenzar a palos. desde el primer punto. Tiros durísimos, profundos, abriendo ángulos, palo y respuesta, palo y respuesta, palo y respuesta. Pam, pam, pam. 6-2 para Rafa.

Entonces comenzó la tormenta Djokovic. Echó un metro atrás a Rafa, sacudió duro, afiladísimo. Quien entiende el viento gana en Nueva York. Hubo un punto con 54 golpes, 54 misiles, 54 hostiazos. Ganó Djokovic ese punto y lo celebró como si hubiera ganado el partido. Brazos arriba, sonrisa. Ganó 6-3. Empate.

Rafa siempre dice que cuando el rival se pone en un nivel inalcanzable lo único que se puede hacer es esperar a que baje un poco, y entonces reaccionar. En el tercer set continuó la tormenta Djokovic. Reventaba la bola desde mitad de pista, Rafa con más dificultad a cada punto para jugar profundo. Se le quedaban cortos los golpes defensivos y Djokovic lo mataba. Se puso 1-3 Nole. Pero... la lluvia se hizo fina y el viento brisa. Tip tap tip tap. 6-4 Rafa. Le da la vuelta y gana. Lo celebra con rabia, casi arrodillado, cerrando el puño, mete su propio icono a ras de suelo. Grita.

Al cuarto set llegó Rafa lanzado y Djokovic con la mirada perdida. Nole luchando contra el recuerdo del set anterior, espantando esa remontada como quien ahuyenta una pesadilla en medio del día. Y cuando miró al marcador Rafa ya estaba 2-0 arriba, 3-0, 4-0... quién para eso?

La vez anterior, en 2010, Rafa ganó vestido de negro. Esta vez zapatillas negras, calcetines negros y una especie de gris antracita para la ropa. Una cosa rara. Le cambia el color pero no le cambia la cara a la bestia, que ya sólo celebra cuando gana. Se tiró al suelo después del saludo con Nole en la red. Se desplomó en la pista. Quedó tendido allí mientras lloraba.





sábado, 17 de agosto de 2013

Rafa puede con todo

Rafa aplaude la salida de pista de Federer, a quien acaba de derrotar. Una vez más. No a un Federer menor, no. Derrota al Federer prototipo, al del revés a una mano como látigo. Matar a Federer es jodido. Sin embargo hay un detalle. Después de salvar varias bolas de partido (cuatro?), Federer no pide el challenge en la última, una bola que salió fuera por milímetros. Cuando la TV da ese plano del ojo de halcón, Federer ya está en el vestuario y Rafa sin camisa recoge sus cosas en el banco. Es una concesión poética de Roger. Te doy la victoria; aunque quedemos 21-10 en el cara a cara. Da lo mismo. Ha ido fuera, pero ganas. Se acabó. Atrás han quedado golpes violentos, golpes de clase absoluta, golpes melancólicos, golpes de la vida no podría continuar así más tiempo? Sólo un poco más? Cinco minutos más? Golpes que han dejado la electricidad prendida en las gradas de Cincinnati.

La otra reflexión es que Rafa puede con todo. Es un titular a cinco columnas: Rafa puede con todo. Puede con el presente, ese capítulo de Juego de Tronos que fue su último partido ante Djokovic. Puede con el presente que se apaga: hoy Federer. Puede con quien se asome. Puede con lesiones, puede con ausencias de un año. Rafa puede con todo. Por el camino va ofreciendo versiones nuevas. Se quita del espejo y dibuja un perfil nuevo. Rafael Nadal es un deportista extraordinario. Es la polla.


domingo, 11 de agosto de 2013

#KatanaOnDuty #WinOverNole


Llegué a tiempo de una cena para ver el desenlace del segundo set y el desempate. Por lo que había leído a @Arroyer (siempre una delicia) Rafa había estado bien con el saque en el primero y Nole había reaccionado. Guión.
Entonces vi el puntazo que ganó Djokovic con una derecha cortada. Luego todo fueron golpes con una velocidad de bola endiablada. Hostiazos como panes. Latigazos. Katanazos. La bola a 200 en cada impacto.
En una dejada de Nole Rafa llegó, tiró al cuerpo y la bola impactó en el cuello del serbio, que se quedó de espaldas a Rafa mientras éste se disculpaba. Abucheos. Murray escribe en tuiter: esto coge sabor. Van al banco para cambiar pista. La realización canadiense mantiene a los dos en plano por si vuelve una mirada, un gesto, algo. Ambos mantienen la mirada en el infinito. #tensión.
De vuelta en la pista tuvo dos bolas de break Rafa para ponerse 5-3 en el tercer set pero acabaron llegando al tiebreak. Y de repente... 6-0 para Rafa. Ganó 7-2 y se llevó el partido.
La katana rapidísima, afiladísima, con aire, swing, ritmo, peso y movimiento. Win over Nole. Muy muy muy muy bien Rafa. Muy muy bien. Son las cinco de la madrugada. Good night.

domingo, 9 de junio de 2013

Entre peces pequeñitos

Pete Bodo, un cronista americano, comienza hoy su relato de la final diciendo que Rafa, pescador como es, sabe que hay que poner la misma destreza en pescar un pez pequeño que uno grande, y que esa certeza era justamente la que le daba pocas posibilidades hoy a Ferrer. 6-3, 6-2, 6-3.

Al otro lado de la pantalla el partido se vio fácil. Abajo no, abajo, en la pista, la velocidad es diferente, y el aire tiene esa densidad oculta a la televisión... pero la final de hoy no levantó a la gente de los asientos, no provocó ovaciones, no dejó gestos de incredulidad en los espectadores, no arrancó un salto del ganador hacia su box. Hubo detalles de felicidad íntima: el gesto final de Toni Nadal viendo el útimo punto, las lágrimas contenidas de Nadal en el himno... Pero sobre todo y en esencia, la final de hoy consistió "sólo" en ver ganar el octavo Roland Garros a este chico que se llama Rafa Nadal. 27 años; sin la melena de los 19; la camiseta con mangas desde que se convirtió en #1 del mundo. Ocho RG. Ocho. Ocho!, le repetía John McEnroe en la entrevista post partido.

A su oponente, en el mejor de los casos, Nadal le deja el tenis pero le roba el aire. Desde hace tiempo sólo hay un tipo que en deuda de oxígeno puede ganarle en tierra batida: Novak Djokovic. El año pasado lo intentó durante dos días y no pudo. Y este año protagonizó una semifinal épica de desconexiones brutales mezcladas con tenis excelso y violento; pero se llevó Rafa el partido de nuevo. El dominio absoluto del tenis en la Philippe Chatrier es Rafa Nadal: hoy saltaron miembros de seguridad a pista ante las protestas de de activistas, bengalas incluidas. Rafa le tendió la mano a uno a modo de "gracias por todo, podéis iros si queréis". Hubo lluvia y en uno de los descansos del tercer set, cuando arreció, Ferrer se puso la chaqueta del chandal en la silla; lo vio Rafa y saltó rápido a la pista para que no hubiese dudas sobre su opinión al respecto: aquí se juega. Cada detalle perturbador lo sacó del medio rápido. Al final, cuando recogió su octava Copa de los Mosqueteros, los colores del pantalón y la chaqueta del chándal le hacían la bandera de Francia a Rafa. La cuenta de Twitter del torneo subió, después de la victoria, esta foto con los recogepelotas. Como quien nada entre peces pequeñitos... Congrats! #unst8ppable.

sábado, 8 de junio de 2013

Madrid. 18 horas. Antesala.

La felicidad está en la antesala de la felicidad y mañana tenemos una final de Roland Garros con Rafa Nadal vs David Ferrer.

La primera cuestión sería abandonar la etiqueta de final española. A Rafa lo veo como una bestia planetaria que ya excede y supera la pregunta del origen. Es un icono, algo sublimado: de estado sólido a gaseoso sin pasar por líquido. Es una de esas leyes de la física extraordinarias. Pero si jugamos a la arcilla de Manacor vs la arcilla de Jávea, pues también vale. Da igual.

Ahora tenemos la noche por delante. El año pasado Nadal dijo que se durmió viendo dibujos animados, Bola de Dragón, creo que dijo, y que hasta 10 minutos antes de saltar a la pista en la reanudación de la final el lunes no tenía claro cómo ganar a Djokovic. No sabía cómo afrontar ese segundo día con el parcial de 8-0 en contra que le había metido Nole bajo la lluvia = bola pesada. Pero salió y a la una de la tarde se quitaron las nubes y con el sol en todo lo alto ganó el Séptimo. Entonces yo me lo imagino mañana, en la bocana del túnel de la Phillippe Chatrier, después de sumar el destrozo que le hizo a Djokovic el viernes en la semi... y no se me ocurre una situación adversa que pueda con la cabeza de Rafa. Nada. No se me ocurre nada. Qué barrera, qué muro, qué trampa, qué fosa se le puede poner delante a Rafa más alta, más escondida, más profunda... que todas las que ya ha superado... Así que ahí está el tema con este chico. En París maneja el hashtag #unst8ppable.

En la noche de David Ferrer, en esas horas de sueño, habrá un mantra velando al tenista: disfrutar y buscar situaciones de victoria; jugar un tenis a la altura de una final de Roland Garros. Leo las claves que maneja su entrenador Javier Piles: jugar el partido como si fuera uno más para evitar los bloqueos, el miedo, el brazo encogido. Leo a Piles pidiendo que se le pregunte a los tenistas si la derecha de David acaso no está entre las cinco mejores del mundo. Leo y leo, pero tiene que ser jodido enfrentar a Nadal. Verle saltar delante en ese estadio parisino cuando se sortea el saque. Y respirar ese mismo aire. En el mejor de los casos te va a dejar tu tenis pero te va a robar el aire. Y ahí hay un problema gordo.

Para nosotros el timing será diferente. Disfrutaremos la antesala de otro modo. Es sábado: cenaremos, dormiremos, leeremos cosas el domingo por la mañana, comeremos un poquito antes de lo normal y a las tres de la tarde buscaremos la señal del tenis en la tele. Entonces, cuando comiencen a jugar ya tendremos la realidad delante, el presente: La Final.


viernes, 7 de junio de 2013

#unst8ppable

Lo primero que hay que decir es que estuvo siete meses con actividad cero, que retrasó su vuelta a la competición y que buscó la temporada de tierra como la única posibilidad de volver con algo a favor. La tierra batida. El polvo de ladrillo. La arcilla. Y la gran duda entonces era: cómo estará para Roland Garros el tipo que lo ganó 7 veces?

Hoy acaba de ganar su semifinal ante Djokovic pasadas la 4 horas y media de juego (4h37m). Casi cinco horas ante un rival al que se enfrentaba por trigesimoquinta vez, igualando las 35 de Connors vs McEnroe y Connors vs Lendl. Más números y números para la historia de este deporte. No fue el Nadal Djokovic de la final de Australia porque creo que Nole está harto de Rafa. Está harto de que el espejo acabe siendo mejor que él. Está harto de saber que sus 7 finales ganadas en 2011 a Rafa van a ser un asterisco en sus enfrentamientos. Nole se fue en el tercer set. Evitó un 6-0 en el último suspiro y esperaremos explicaciones para ver si fue un bajón físico, psíquico o qué demonis pasó ahí. Sin embargo la otra constante de estos encuentros se mantuvo: Rafa está. Rafa siempre está. Esa es su máxima. Estar. En esas cuatro horas y media largas marcó el mínimo común múltiplo de nivel de juego y Djokovic fue posicionándose alrededor de ese baremo. Por debajo, Nadal dominaba fácil. Por encima, temblaba la tierra. Se escuchaban esos garrotazos secos de Nole, de arriba hacia abajo, como misiles. Sin embargo el gesto del serbio siempre ha sido gris. No tenía esa sonrisa burlona, ese humor, esa diversión implícita en un tío con tantísimo talento, número uno del mundo. Es difícil sonreir y bailar delante de una roca, de un muro como Nadal.

Ha habido intercambios duros y memorables, ha habido dejadas deliciosas, carreras buscando la vida, ha habido lo que siempre ofrece Rafa, la intención de jugar una bola más, un golpe más, estar para sobrevivir y golpear para ganar.

Ver jugar a Rafa es una maravilla. El año pasado, al ganar por séptima vez el toreno después de todos los palos que Nole le pegó, subió hasta su box y se echó a llorar en brazos de su tío, su padre, su manager... Hoy le estalló la sonrisa más grande que jamás se le vió. Welcome back, Rafa. Gracias por tantas horas de esfuerzo y competición. #Unst8ppable.

domingo, 3 de marzo de 2013

El tú pa tú

A la salida del Santiago Bernabéu, después del 2-1 al Barça, preguntamos a la gente qué le había parecido la victoria del Madrid. Uno dijo: "el tú pa tú ese no vale para nada". El tú pa tú es la manera despectiva de ver el tiki taka, la manera de decir: a nosotros, la posesión esa de toquecito, nos la suda nos da igual. Ya lo escribí una vez en Mediapunta: en Barcelona viven con el Mediterráneo al lado y en Madrid te pita el de atrás si no sales rápido en el semáforo. Es lo que hay.

Un Madrid - Barça es una pelea de hermanos. Se borra la competición. No hay rótulo posible, no hay Champions, ni Copa ni Liga ni hostias.Es un partido enconado, reconcentrado, una fuerza centrípeta que te hace olvidar por qué compiten.









Me gusta de esta madrugada también que las dos mayores fuerzas del tenis mundial, las dos mayores energías, Rafa Nadal y Novak Djokovic, juegan sus finales separados por catorce mil kilómetros. Dubai vs Acapulco. En dos puntos tan distantes del planeta Rafa barre y se emociona; Nole baila y gana. Se está calentando la temporada. Y todo es diferente cuando Rafa está en el circuito. El día va mejor.







También me gustaría saber colocar las fotos como quiero en el post, pero en esto soy inútil total y también es lo que hay.

domingo, 17 de febrero de 2013

No ha sido un domingo cualquiera

Foto: AP (via @TheFanChild)
I. Rafa Nadal gana un torneo que en condiciones normales ni siquiera juega. Un torneo, además, rodeado de quejas: bolas malas, pista de arcilla más rápida que las rápidas, superficie irregular; pero lo juega y gana. Hizo final en Viña del Mar y Horacio Zeballos lo sacó de la pista a raquetazos, ángulos y golpes imposibles. En Sao Paulo ha ganado. Seguimos el comeback de Rafa como aquél de Tyson: directo a por el cinturón de Campeón del Mundo. Lo consiga o no, la vida es mejor sabiendo que Nadal está en el circuito.

Antes del partido algún experto da favorito a Nalbandián; es una tendendencia: para hacer ver que sé mucho de este deporte diré que las cosas van a ir mal por esto, esto y esto. A esta gente, en la calle, se la conoce como "cenizos". Y aparecen cada poco investidos de sabiduría.


II. Desde que la juez de la Operación Puerto dijo a Eufemiano Fuentes que no hacía falta que identificase las bolsas de sangre, comienza el juego de cada oveja con su pareja, una tarea que realiza el periodismo y que podría haber solventado con un solo sí Julia Patricia Santamaría. Nos habría ahorrado el lamentable espectáculo del goteo de nombres e incertidumbres.

Destaca, entre todo, un texto firmado por Juan Mora en EL PAIS en 1985 que hoy ha desempolvado via Twitter @rubenuría. Con qué candidez se cuenta el fichaje de Eufemiano Fuentes por la Federación Española de Atletismo. Aprendemos a golpes.

Foto: Fernando Medina (via @paugasol)
III. "Limits, like fears, are often an illusion" Michael Jordan en el final de su discurso en el Hall of Fame. A @lalvel4 y Guillermo Delgado les ha quedado un reportaje enorme esta mañana
 para homenajear los 50 años de MJ. Si hubiéramos tenido tiempo podríamos haber emitido también esta jugada con la narración original de Montes y @ADaimiel: la canasta, el manotazo para robar el balón, el frenazo con la rodilla al límite y the last shot. El el tono, la emoción y la tensión de la voz de Montes te devuelven a ese minuto de la historia del deporte. Y una frase de Antoni pone un sello eterno: "No debemos olvidar estos 40 segundos de Jordan."


domingo, 16 de diciembre de 2012

Buenas noticias

Recibimos buenas noticias. Una gran foto de Marc Capó, cerquita siempre de Rafa. La katana se afila, vuelve a pasar el brazo cortando el aire buscando el impacto en su punto azul. Está en el hangar.

Pau Gasol, el gurú del #staypositive, sube una foto sonriendo tras un entrenamiento en Philadelphia. Unas semanas de ausencia que pueden haber servido para poner más peso, más valor, en el 16 de los Lakers.

Y de madrugada vuelve Ricky Rubio, con el pabellón en pie y ovaciones atronadoras de ilusión. La gente necesita alegría e ilusión. Necesitamos el entusiasmo. Necesitamos mirar al chaval que pone curvas en las entregas, que finta y frena y empieza y no sabes por dónde sale. Necesitamos ver esas sonrisas para saber que son posibles.

Una post data: La escena del periodista en la habitación contigua a la sala de prensa reprendido por el staff técnico es buena noticia para el Real Madrid porque le pone cristal a la burbuja de Mourinho y sus ayudantes. Cada vez se diferencian más como grupo, toma forma la cápsula. La salida será menos traumática. Ellos son ellos y ellos, en cualquier caso, son de Mourinho pero no son el Real Madrid.