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domingo, 4 de enero de 2015

A por 2015

Lo primero es el atragantón de Navidad. Veo la derrota del Madrid en Valencia después de 22 victorias consecutivas. Llega después de ese partido en Dubai y los premios esos de los árabes que tienen la pinta de: ahora somos nosotros los que ponemos la pasta y nosotros damos también los premios y venís aquí con vuestros trajes de gala y nos agradecéis la fiesta. En esa semana de premios Ancelotti dijo: "ganar ayuda a ganar", queriendo decir: no vamos a parar de ganar. Bueno. Empieza el año y pierden. Recuerdo unas palabras de Casillas hace tiempo: "hay que tener cuidado con los alagos; son peligrosos". También está la dejada que hizo Isco en la última jugada. Con la espuela. En el área. Parecía Maradona. Isco a veces parece Maradona.

Torres volviendo al Calderón. Este es el video: https://t.co/UYyQJxNf8a Hay que tener en cuenta los afectos, me dice @luisvalenciano, como una cosa que NO ES aparte. Cuarenta y cinco mil personas para ver la presentación! No el partido en el que vuelve, sino la presentación! El Cholo Simeone tiene ahí un chorro de energía descomunal; como cuando se abre la compuerta de una presa a rebosar de agua. La energía de los afectos.

En la segunda parte, perdiendo 1-0, Luis Enrique sacó al campo a Messi, Neymar y Alves. La televisión buscó su imagen en el banquillo. Luis Enrique resoplaba. Desde fuera parece difícil ejercer la autoridad cuando todo te sale mal. Pero no sabemos cómo son las cosas por dentro. También perdió el Barça.

Vamos a por 2015

domingo, 18 de diciembre de 2011

Mundialito. Santos. 0-4. Barca.

Cada vez que Guardiola se rasca la cabeza genera nuevas combinaciones en las posibilidades de control de balón del equipo. Hace así con la mano en la calva, la frota, se rasca, y Alves intensifica la presión. Lo ve Fábregas y va con él, Iniesta sigue a Cesc, los tres arrinconan al defensa del Santos, que ya está en su línea de fondo. Recuperan el balón, y para empezar el ataque retroceden. Toman cierta distancia con la portería rival, como quien se aleja de la pizarra para leer bien el enunciado del problema.

Escribo lo de la pizarra porque soy del 70, y en el colegio, la profesora decía: "Sepárate para leer el enunciado. Sepárate para ver el problema. Y luego vuelves y escribes".

Entonces el Barca se viene un poco atrás y juega a buscar la portería. Si se la dan a Messi es para que acuchille rápido. Zas, zas. Cuchilladas limpias, sin dolor, sin mirada, esterilizadas. Gol. Gol. Gol. Si se la dan a Messi probablemente haya gol.

Luego está la carita de Neymar, que mira preguntando: esto qué es?. A Neymar sólo le cabe una reacción, encontarse con un micrófono y decir: "hoy hemos aprendido a jugar al fútbol." Es optimista el chaval, porque cree que con haberlo visto ya lo ha aprendido. De alguna forma, para jugar así, es necesario que en la banda haya un técnico que cada vez que se rasca la calva acelere las partículas.

La próxima vez deberíamos hablar de la insaciabilidad del técnico. De cómo pone cada partido al borde del abismo de las carreras de los jugadores. Les engaña. Les dice: "puede no haber otro". Esperemos que nunca escriba un libro Guardiola.