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domingo, 29 de mayo de 2016

La agonía

La vida estuvo girada en muchos tramos del partido. Jugando a contra estilo minutos y minutos los dos equipos. En la sala de prensa ya había pasado esto: Simeone hablando del peso de 113 años y Zidane diciendo que había que correr. Hubo dos goles, el de Ramos en fuera de juego, y un penalti fallado. Hubo prórroga. Hubo calambres y tirones y la gente no podía hacer ni 5 metros en carrera. Los que podían sentían que se les encogía el cerebro. El Madrid se colgó de Casemiro. En el Atletico Filipe Luis y Koke abandonaron porque no podían seguir en pie. Así hasta los penaltis. Juanfran lo tiró al palo y Cristiano, que no había rascado bola en todo el partido, medio lesionado, metió el quinto. Fue una final demoledora, de fútbol poco vistoso, como se decía antes, pero aquellos 90 minutos se pusieron en valor cuando la prórroga hizo la radiografía de lo tocados que estaban físicamente los jugadores. Zidane dijo que él tenía la suerte de haber acompañado al equipo los últimos cinco meses, pero que el trabajo y el esfuerzo viene desde principio de temporada. El Cholo concluyó: "ahora tenemos que aceptar esto curando las heridas en casa." Tenía al equipo y a la afición en lágrimas.
 

sábado, 14 de mayo de 2016

Quiénes sois vosotros?

No sabía que iban a homenajear hoy a Arsenio Iglesias en Riazor. 85 años. Ganó una Copa del Rey dirigiendo al Depor. Se quedó a un gol de ser Campeón de Liga con el Super Depor. "Hasta fuimos a fallar un penalty cuando no quedaba tiempo ni para respirar. Lo siento por toda la gente mayor y los niños que yo veía los lunes, los martes... y que tenían tanta ilusión y yo pensaba que les podíamos desilusionar porque esto ya me pasó otras veces en la vida. Qué le vamos a hacer. hasta la próxima y que Dios reparta suerte." Así acabó la rueda de prensa aquel 14 de Mayo del 94 (joder, ya han pasado 22 años?).

Era un entrenador abuelo en aquel Super Depor. Siempre trataba de reconfortar el espíritu en las derrotas y no aparecía demasiado en las victorias. Cabreaba bastante al personal con su línea de cinco defensas y sus cambios "conservadores". En la vida sólo se pueden hacer tres cosas: crear, destruir o conservar. Y Arsenio estaba claramente posicionado en la tercera. Que no me quiten lo que tengo; que no me den lo que no necesito. En su momento de ruptura con Lendoiro, el presidente, circuló el bulo de que éste le había ofrecido el fichaje de Laudrup y que le contestó algo así como: ya tengo a Fran (que era su 10, el chaval de la cantera, el chico atemorizado de salir de Coruña para fichar por un grande). Se lo pregunté una vez y me dijo que era mentira. Quién sabe. Es posible que no lo quisiera, igual que no quiso el apodo de Super Depor para su equipo. No recuerdo si fue un descanso o el final de un partido, pero sabía que una hilera de ventanitas a ras de suelo en Riazor daban directas al pasillo del vestuario y ahí pusimos un micro. El grito de Arsenio entró a cañón: "Tanto super y tanta hostia!" La habían pifiado.

Le dio el fútbol a los futbolistas. En los entrenamientos les machacaba la posición en defensa. Colocaba al equipo y decía: "yo soy el balón!... voy por aquí!! (se iba a una banda)... qué hacemos!? vamos, vamos!!" Ejercicios para bascular en bloque, para no deshacerse. Los aburría a todos... Pero luego confesaba: "soy un afortunado porque las cosas que le digo a Aldana, a Fran, a Mauro, a Bebeto... las interpretan a la primera e incluso las mejoran! Es muy fácil el fútbol con ellos."

Siempre saludaba amable, pero a la primera pregunta rasgaba los ojos; ya estaba colocado en defensa.  Creo que su paso por el vestuario del Real Madrid le dejó un poso bien amargo. Fue un poco Al Pacino en Un Domingo Cualquiera, con la diferencia de que en la película al mister lo escuchaban.







sábado, 9 de enero de 2016

Lo simple es cruel

Esto es reducir la mucho la salsa, pero si el jugador mira al banquillo y ve al entrenador anotando en el libreta... sabe que esas notas se las van a leer. Si mira y ve a Zidane...

A veces las cosas, de tan simples, le ponen un punto de crueldad e injusticia a las situaciones, pero... Los mexicanos dicen: si no está para ti, ni aunque te pongas; y si está para ti, ni aunque te quites.

Tampoco es el día para medir al jugador, porque cualquier cambio de entrenador mete en escena un periodo de hacer méritos que se transforma en todos bajan, todos meten la pierna, todos ofrecen un desmarque; pero miremos a la grada. La grada ha reaccionado con nitidez al mensaje de Zidane. Venimos a disfrutar, no a examinar, no a castigar. A Cristiano le han aplaudido cada remate, y no ha metido ni uno. Donde antes había duda ahora hay fiesta. En uno de los primeros remates de Cristiano el portugués se ha disculpado con un compañero. El realizador de la tv lo ha repetido en superslow.

A Zidane ya se le ha pasado lo de la "felicidad está en la antesala de la felicidad". Esos tres días que pasó dirigiendo al equipo sin tener que tomar ninguna decisión. Hasta el día de la lista. Hasta el momento de la alineación. Hasta el partido. Ahora la realidad empezará a sumar y a restar en la balanza. Se acabó la felicidad; toca ser entrenador del Real Madrid. Pero los jugadores, de alguna manera, empiezan a ver que la foto de un triunfo con Zidane de traje en la banda tiene mucha fuerza. Y van a colaborar.

viernes, 8 de enero de 2016

Benítez vs Zidane

Con el paso de los días los matices se van y las líneas argumentales se simplifican. Aún así cada uno conserva detalles de lo sucedido sin saber muy bien por qué.

En realidad son detalles de lo que se vio de lo sucedido. Por ejemplo, Benítez saliendo de Madrid por la terminal ejecutiva de Barajas rumbo a Liverpool, como si no soportara un minuto más en la capital. Tal vez le esperase familia o buenos amigos o buenos abogados o buenos algo en Liverpool. Pero aquí no se quedó. Dejó una carta agradeciendo la oportunidad. Un gracias por haberme dejado que me tumbase en la cama del faquir, sin nombrar una sola vez al presidente, el mismo que le despidió públicamente con 23 segundos de alocución. En sólo 10, días antes, había dicho lo del problema y la solución, en un juego de nombres y palabras semejante al de los trileros. Decía problema y solución y escondía la bolita roja con el nombre de Rafa Benítez.

Zidane sólo lleva una z como identificativo en el chandal. En la presentación se hizo la foto con toda la familia: la mujer y los hijos. Benítez, en su día, sólo llevó a la mujer. ¿Por qué llevan ahora a las familias a la foto? ¿Hay algún tipo de mensaje? Es un "estos son los míos de verdad"; o un "mirad: con esta la familia me iré cuando este señor de las gafas me eche." Hasta ahora es un enigma.

Zidane, en su alocución, hizo una paradinha. Parecía que iba a acabar... pero siguió y remató diciendo que intentaría ganar algo esta temporada. Ganar algo. Ese algo es: lo que sea. Algo. Ese algo dicho en Enero parece oxígeno puro para Mayo. Algo.

Luego vimos sonrisas en el entrenamiento. Coincidió con el día previsto de puertas abiertas en navidad, pero la foto quedó como un vuelve la ilusión. En realidad todo se reduce a eso. Dónde se pone la ilusión: hay gente que la pone en el control: a mi me controlan, que controlen a esos cabrones, que los hagan trabajar como a mi, que no les pasen una, que no se crean los amos del cotarro; mano dura, látigo. Y por supuesto, que ganen. El fútbol como espejo y venganza de la propia vida. Otra gente pone la ilusión en el disfrute: Pago una entrada, voy a ver a mi equipo, que tiene jugadores buenos, algunos extraordinarios. Voy a ver qué hacen hoy. No quiero comprender, quiero disfrutar. Quiero volver a casa caminando sin pisar tierra. El fútbol como placer.

Los del control no soportan a los entrenadores que dejan el fútbol a los futbolistas. Quieren pizarra y estadística, porque es justamente lo que jode fastidia al jugador. A los del disfrute les jode arruina el domingo el de la estadística y la pizarra; el que trabaja para neutralizar y acaba por perder. La vida va así. En el Madrid el presidente, este presidente, escucha al que más grita. Y los cambios se precipitan, se suceden de proa a popa, de frio a caliente, de blanco a negro y vuelta a empezar.

Hace poco escuché a Sergio Scariolo decir que el trabajo de entrenador tiene dos partes: gestión y entrenamiento. Y que siendo igual de importantes, se deben ejecutar en ese orden. Primero es: qué tengo, cuál es el organigrama de mis jugadores... y luego cómo preparo el partido. Los entrenadores de la estadística y la pizarra suelen creer que va bien preparar primero el partido, tal vez porque conozcan mejor los movimientos del rival que las taquillas de sus propios jugadores. Pero esto es un opinión totalmente gratuita.




domingo, 4 de enero de 2015

A por 2015

Lo primero es el atragantón de Navidad. Veo la derrota del Madrid en Valencia después de 22 victorias consecutivas. Llega después de ese partido en Dubai y los premios esos de los árabes que tienen la pinta de: ahora somos nosotros los que ponemos la pasta y nosotros damos también los premios y venís aquí con vuestros trajes de gala y nos agradecéis la fiesta. En esa semana de premios Ancelotti dijo: "ganar ayuda a ganar", queriendo decir: no vamos a parar de ganar. Bueno. Empieza el año y pierden. Recuerdo unas palabras de Casillas hace tiempo: "hay que tener cuidado con los alagos; son peligrosos". También está la dejada que hizo Isco en la última jugada. Con la espuela. En el área. Parecía Maradona. Isco a veces parece Maradona.

Torres volviendo al Calderón. Este es el video: https://t.co/UYyQJxNf8a Hay que tener en cuenta los afectos, me dice @luisvalenciano, como una cosa que NO ES aparte. Cuarenta y cinco mil personas para ver la presentación! No el partido en el que vuelve, sino la presentación! El Cholo Simeone tiene ahí un chorro de energía descomunal; como cuando se abre la compuerta de una presa a rebosar de agua. La energía de los afectos.

En la segunda parte, perdiendo 1-0, Luis Enrique sacó al campo a Messi, Neymar y Alves. La televisión buscó su imagen en el banquillo. Luis Enrique resoplaba. Desde fuera parece difícil ejercer la autoridad cuando todo te sale mal. Pero no sabemos cómo son las cosas por dentro. También perdió el Barça.

Vamos a por 2015

sábado, 23 de agosto de 2014

Supercopa. Liga. Hoy.


La primera imagen fue la última. Ese niño en primera fila en la foto del equipo campeón. Delante de él estaba la copa, el trofeo. Se iba acercando a él poco a poco. Lo tocó, lo agarró y ya puestos acabó levantándolo. Supongo que tendría siete u ocho años. Esa ilusión por levantar el trofeo de los mayores, con la sonrisa y los ojitos de mira qué estoy haciendo.

La primera imagen en el tiempo fue el grupo de jugadores reunidos en el campo, antes del partido, el once inicial, los rojiblancos arengándose.

Quique Sánchez Flores, que en la ida ya dijo: “el Madrid no sabe qué hacer en los balones altos. No sabe quién tiene que saltar. Siempre debe haber un jugador que sepa que esa es su responsabilidad.” Fue otro nombre propio de la Final. Por cómo diseccionaba cada acción. En el minuto 2 gol en un balón alto que llegaba desde los pies del portero.

Luego llegó la expulsión del Cholo Simeone, las collejas y la chica de los labios pintados en la grada sin saber si mirar al campo, al Cholo o a su móvil. Los desajustes finos en el At. De Madrid, con Bale y James creciendo.

Veo al Real Madrid como un equipo de peinados, de tremendos futbolistas mirándose al espejo antes de salir. La diadema de Bale, el cortecito colombiano de James, el ventilador de Marcelo, las mechas de Coentrao, la barba de barbero de Carvajal, el ultra fijado de Cristiano... Futbolistas que no entienden por qué han perdido.

En el otro bando Simeone ha cambiado su camisa negra por una blanca y el Mono Burgos no ha adelgazado. Veo a Mandzukic flipando en la celebración y a Juanfran marcando el ritmo de voracidad: “Vamos, otro, otro, a por más!”. Leo a José Joaquín Brotons poniendo el foco en la mala educación del Cholo. Protestas + collejas + dirijo desde la grada puede equivaler a ocho partidos de sanción. Veremos. La Liga empieza hoy. Hoy.

domingo, 25 de mayo de 2014

Diez Copas de Europa

En el campo el fútbol es algo precioso. Un tablero de juego y dos aficiones. Se ve diferente. El plano master de la televisión se transforma en algo maravilloso, de más rango, con más ángulo, se potencia la visión global, pero se pierden los detalles, prácticamente todos. En el campo se vió enseguida la falta de competición de Khedira. Y la estructura del Atlético, la imposibilidad de sobrepasarles jugando a velocidad de crucero. En el campo se ve un balón flotando en el área y Casillas fuera de la portería, Casillas metido en un error. Gol. Prácticamente nadie en la grada sabe lo que ha pasado. Cuando al Atlético de Madrid se le acabaron los cambios, el profe Ortega seguía dirigiendo un calentamiento ficticio por la banda. Y en los veinte minutos finales de ataque del Real Madrid se vio a Sergio Ramos. Ramos desde atrás y Ramos delante. El 4 haciendo una exhibición de poder físico. Modric e Isco maniobrando. Bale fallando una tras otra todas sus opciones, las que ejecuta y las que él mismo se niega. Cristiano desaparecido. Di María con el oxígeno extra de Marcelo. Y gol en el descuento. Un balón colgado y un balón en la red de Courtois. El mérito del Real Madrid  fue noquear al rival cuando era evidente que ya no tenía una gota de energía más. A veces estas situaciones se retuercen, se llega a los penaltis y el día se hace noche. Cuando el Real Madrid recogía el trofeo en el palco, Gabi y Simeone diseccionaban el partido de Lisboa. Aunque bien podrían hablar de Septiembre. No lo sabe nadie.

























jueves, 1 de mayo de 2014

#EsaFinal

Cuando el Atlético de Madrid recibió el gol del Chelsea (F. Torres), no estuvo noqueado ni un sólo minuto. Sacó de centro y avanzó, volvió a intentar llegar a la portería rival. De nuevo. Eso se dice en los vestuarios: "si nos marcan no pasa nada; seguimos." Pero luego hay que seguir. El Atlético siguió y eso definió de qué estaba hecha la eliminatoria. Fortaleza mental. Juego. Plan. Conciencia. Confianza. Son estas cosas. Simeone lo ha llevado al Atlético, otros ya lo habían hecho, recuerdo los títulos de Quique S. Flores, Pantic... pero tal vez la diferencia está en cómo ha hecho pervivir esta seguridad en el grupo. Parece que el Cholo lo recuerde cada mañana. La máquina tiende a pararse. Simeone no lo permite pero tampoco parece descansar cuando la inercia es fuerte.

Esa fortaleza y esa manera de plantarse en la cancha y encarar el partido y sus zonas adversas es emocionante. El gol de Adrián, el 7 de la despensa, el penalty de Costa (la pelea lo persigue. peleado hasta con el punto de penalty. peleado porque hasta parece que tenga que ganarse el derecho a poner el balón donde él quiera - y no el césped. peleado con la lesión en el tercer tanto. joder, es una vida de lucha incluso en la felicidad!), la pared de #ArdaTuranismo con el larguero en el 1-3. Koke pidiendo la bola.

Esa misma emoción la envió la noche anterior el Real Madrid desde Munich. Frente a uno de los monstruos de su imaginario, el Bayern de Munich, su arquetipo alemán, el juego contra el espejo, el enfretamiento contra un rival que es tu YO. El yo alemán. El Madrid se plantó según el mandamiento de DiStéfano: toro en mi cancha, torazo en la ajena. Ramos se cobró la deuda por dos; Cristiano Ronaldo en #ModoBestia. Un baño.

El pase del Real y el Atlético a la final, con Ancelotti y Simeone en los banquillos eliminando a Guardiola y Mourinho tiene la virtud de desterrar un debate cansino que seguía instalado cada lunes por aquí. Menos mal.

La final será de traca. Un nuevo episodio de vecinos, esta vez en el gran salón de baile europeo. Fútbol de quilates. Actitud superlativa. Lisboa, 24 de Mayo de 2014. Dios bendiga la Champions. Y ATPC.




miércoles, 23 de abril de 2014

Benzemá. Casillas.

Fueron dos katanazos. Dos espadazos de corte troncal, metido el acero hasta las vértebras, en un combate durísimo, de kilates. Un partido de grandísimos jugadores formando para el vigente campeón de Europa y para el aspirante a la décima.

El primer espadazo lo dió Benzemá. Una contra, la primera del partido en 20 minutos, gol. La gente removía el culo en el asiento porque los de rojo parecían blaugranas. Porque en el banquillo visitante estaba el tipo del traje perfecto. Vive en Munich y está moreno. Se estaba haciendo el aire pesado para respirar y el Madrid encontró salida por la izquierda. Coentrao para Benzamá en el último pase. 1-0. Oxígeno.

El segundo katanazo llegó cuando pasaba el minuto 80. Goetze, que había salido desde el banquillo, con el talento fresquito, el flequillo bien colocado y la sonrisita, vió como le botaba el balón delante, cerquita del área pequeña; armó el disparo, le pegó con el empeine, salío perfecto el balón... y aparareció Casillas. La videoteca del portero añade una enésima parada portentosa. 1-0. Quieto.

Aún hubo unos cuantos golpes más de los alemanes, un par de contragolpes incompletos del Madrid... Se jugó el descuento como si no hubiese partido de vuelta, como si la Champions acabase esa misma noche. Es un espectáculo maravilloso ver a los jugadores vacíos de fuerza en el m90, apoyándose en la piernas para respirar, jadeando después de cruzar fuerzas balón por medio. Queriendo balón. Queriendo fútbol.

Una semifinal preciosa. Sólo pensar en la vuelta pone los pelos de punta.

lunes, 23 de diciembre de 2013

Sergio Ramos y el barro

Acabó el partido y Sergio Ramos, aún sudado, aún vestido de futbolista, aún sobre el césped, con ese cartón que ponen detrás para que se vean los patrocinadores, dijo que a él a estas alturas de su carrera las críticas y lo que diga la gente le entra por un oído y le sale por otro. Que él va a seguir trabajando cada día y que va a jugar mucho tiempo más en el Real Madrid.

El caso es que en ese Valencia 2- R.Madrid 3 los dos goles que había recibido su equipo le dejaban señalado. Podría haber hecho más, podría haberse anticipado en ambas jugadas, podría haber evitado ambos remates. Todo ok. No es la primera vez que falla, tampoco es la primera vez que le amonestan (record histórico de tarjetas etc), su entrenador ya se ha recreado sobre algún fallo suyo en rueda de prensa... Todo ok. Y está el run run toda esta temporada de que no está en su mejor nivel. Todo ok.

Pero este chico entrena cada día. Y cada día le ve un tío que ha ganado como entrenador dos Copas de Europa, una Liga en Italia, otra en Inglaterra, otra en Francia etc... y además le ve, porque entrena cada día delante de sus narices otro tipo que se llama Zinedine Zidane. Y estos dos, Ancelotti y Zidane, deciden cada domingo que el capitán del equipo y el central de referencia es Sergio Ramos. Así que ahí ya hay dos referencias de autoridad ante las que hay que tener muchos conocimientos y cierto atrevimiento para cuestionarlas así a la ligera. A la ligera me refiero a gol = culpable = joder, otra vez Sergio Ramos! Porque las cosas que hace bien durante los 90 minutos, ésas ¿quién las ve?, ¿quién las contabiliza? Ahí ya hay que saber un poco más.

Entendamos esta clave. Cuando estás caminando sobre barro, o miras al horizonte o no sales. Es diferente pelear en el barro que pelear contra el barro. Contra el barro resbalas y caes; pierdes. Del barro se sale levantando la mirada. La gente a la que se refiere Ramos es la gente que cada día vive recordándote que pisas barro. Si te detienes a escuchar o a pelear ahí, estás muerto. Lo sabe y lo dice. No hay más.








domingo, 10 de febrero de 2013

Espejo vs hijo

Cristiano Ronaldo ya ha ajustado las distancias de sus carreras al fútbol del Real Madrid. Hubo un tiempo que parecía querer ajustarlas exclusivamente a su currículum. Entonces tiraba una carrera de 20 metros y si no recibía el balón todo era un no tienen ni puta idea. Pegaba una arrancada violenta de 10 metros, soltaba la bola y si no acababa en gol, o había un control defectuoso o la jugada moría, él daba los pasitos del velocista que frena y se cagaba en todo con esa mirada de desprecio puesta en cualquier sitio. Llevaba unos cuantos partidos sin el gesto final, y esta noche, a cuatro días de la llegada del Man United ha completado un hat trick soberbio con el valor añadido de sumar mismos los goles de Gento [181]. Hace tiempo que se engomina como Puskas y hace unos cuantos partidos que ya le sale una sonrisa tranquila.
Tengo una teoría retorcida y otra más limpia. La retorcida: si no está Casillas, él es el único e indiscutible lider del grupo, de modo que tiene lo que más le gusta: todos los focos, toda la responsabilidad. Ante todos los focos relaja el gesto; y ante toda la resposabilidad, se preocupa por el equipo.
Me gusta más pensar otra cosa, la teoría limpia: ya no mira un espejo ni se pone los goles en pantalla gigante. Ahora sabe que su hijo le mira desde el palco y que en casa le puede hacer preguntas.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Buenas noticias

Recibimos buenas noticias. Una gran foto de Marc Capó, cerquita siempre de Rafa. La katana se afila, vuelve a pasar el brazo cortando el aire buscando el impacto en su punto azul. Está en el hangar.

Pau Gasol, el gurú del #staypositive, sube una foto sonriendo tras un entrenamiento en Philadelphia. Unas semanas de ausencia que pueden haber servido para poner más peso, más valor, en el 16 de los Lakers.

Y de madrugada vuelve Ricky Rubio, con el pabellón en pie y ovaciones atronadoras de ilusión. La gente necesita alegría e ilusión. Necesitamos el entusiasmo. Necesitamos mirar al chaval que pone curvas en las entregas, que finta y frena y empieza y no sabes por dónde sale. Necesitamos ver esas sonrisas para saber que son posibles.

Una post data: La escena del periodista en la habitación contigua a la sala de prensa reprendido por el staff técnico es buena noticia para el Real Madrid porque le pone cristal a la burbuja de Mourinho y sus ayudantes. Cada vez se diferencian más como grupo, toma forma la cápsula. La salida será menos traumática. Ellos son ellos y ellos, en cualquier caso, son de Mourinho pero no son el Real Madrid.

domingo, 18 de noviembre de 2012

A las tres de la tarde (II)

Otra vez a las tres de la tarde del domingo. Todo. Estábamos contando en el info el partido del Real Madrid, el adn de victoria de los blancos, que lleva al adn gol, que lleva a la búsqueda constante de la portería rival,  la red rival como sea, con juego directo o no, a trompicones o trenzando jugada. La belleza de la cara del león tras la caza. Le gusta tanto esa carne que vuelve a por más. Y mientras, en la pantalla de al lado España se jugaba la tercera estrella en la camiseta, los chicos del fútbol sala forzando prórroga ante Brasil. Y mientras, Ferrer, #latermita mutando en bestia, destrozando a Berdych en Praga para empatar la final de la Davis a 2. Tenía la mirada del que no necesita agua. "La tenacidad, esa familiaridad con el desierto por delante", dice @luisvalenciano.

Entr. de Federer viendo a Ferrer
Luego, por la tarde, la historia fue diferente. Stepanek -Almagro, dos tenistas fuera del top10 (37-11) jugándo el punto definitivo para su pais. Se notó. Un partido con barro, trampas, fallos. Para cuando los dos pusieron sus pulsaciones a tono con la cita, Stepanek tenía un plan y Almagro no. No obstante, con dos sets abajo había una oportunidad para Nico: dejar que el cansancio llegase a Stepanek y matarle ahí. No lo hizo. Ganó el tercero, puso el partido 2-1, pero no tuvo más tenis. El grupo de Corretja ha llegado a la final. Sin Rafa, con Ferrer enorme y una pareja de dobles de largo recorrido.

jueves, 30 de agosto de 2012

Supercopa, mini copa

Si gana porque gana y si pierde porque pierde. Mourinho necesita estar siempre y maneja sus presencias/ausencias con un índice de efectividad enorme. Va a ser mejor no seguir hablando de él.
La vuelta de la Supercopa de España. Primero: para ser una supercopa el trofeo es una miniatura. Parece que no quiere ser nada.
Segundo: el partido.
El Madrid fue/fueron seis fogonazos, seis cuchilladas, seis morterazos demoledores. Dos fueron gol. Los otros fueron Valdés. Luego quedaron jadeantes, sin mucho más. Seis pepinazos como esos están al alcance de muy pocos. Ni siquiera el público del Bernabéu tuvo garganta para pedir más.
El Barcelona se vió noqueado, se vió con un 5-0 en las portadas de hoy. Se vió en una foto terrible. Y con 10 se agrupó y tocó como pudo. Lo que sucede es que ese toque duerme a cualquiera y antes de la fase REM te pueden matar igualmente. El título, de hecho, estuvo a un solo gol del Barcelona.
El banquillo de Madrid. Con Modric recién llegado y al campo unos minutos. La mirada pasmada y alucinante (de alucinar) de Modric. Granero en bermudas para la última foto y Kakà disfrutando de una última Coca-Cola en el palco de jugadores. O era Pepsi? Sí, Kakà salía en los anuncios de Pepsi.
El banquillo del Barca. (Lo siento, no encuentro la cedilla en el teclado). Se veía la cresta de Villa tras la primera fila de asientos. Se veía la mirada hacia arriba de Fàbregas, #elmisterio, que no comprendía por qué no le usaban. El equipo con 10, tocando frente al balcón de Real Madrid, y él sentado. Song salió.
La celebración. Levantó la Supercopa Casillas y tuvo que hacer menos esfuerzo que en un saque con la mano. Se la dio al que tenía al lado y era Modric. En el campo estaba el Barcelona.

jueves, 19 de abril de 2012

Fàbregas y ese "menos"

Iba a escribir algo sobre Fàbregas, un jugador por el que siento predilección, un fuoriclasse. Pero me entró pereza. Iba a defender su partido contra el Chelsea, lleno de finura e inteligencia. La defensa iba a consistir en poner en segundo término los dos goles que falló. Pero me dio pereza.
De repente leo que ha dicho, sobre el Chelsea, que "no se puede ganar haciendo menos". Ojo, peligro. Ese menos... a qué se imputa? El Chelsea ha hecho un partido defensivo espectacular al que ha sumado, por defecto, la poca precisión de los atacantes del Barcelona y la medida exacta de la portería para que el último balón pegase en el palo. O sea, que poco no ha hecho.
También he oído en la retrasmisión a un comentarista que decía: "qué pena ver jugar así a Mata", como diciendo: con el talento que tiene este chico y que le hayan usado para defender todo el partido. Bueno, Drogbá también ha estado defendiendo (durante muchos minutos en campo propio) y la ha clavado al filo del descanso. Así que, ojo.
Nos deja esto un Barca-Madrid el sábado con sabor a final de consolación. Creíamos que ganarían en Europa y se vienen calentitos. La película se llama Semifinales de Champions. Ojo con la lírica.

jueves, 5 de abril de 2012

Raúl suaviza

Tres cosas rápidas sobre Raúl.

1. Le he visto en #deportescuatro, la rueda de prensa en Bilbao. Se le ha puesto la carita amable y la voz de niño bueno, ahora que se acerca el final de su carrera, ahora que pasa por casa. Eso es una buena noticia, él que ha sido el último estandarte de la mirada perdonavidas. La secuencia es Clemente - Fernanado Hierro - Raúl. En el mejor momento de sus carreras creyeron que los periodistas éramos el enemigo y nos torcían el gesto. Desconocían que el periodismo es una parte de su enlace con la gente, con la afición, y la afición les veía competir en el campo y les escuchaba con la voz agria en los micrófonos. Ahora Raúl suaviza. Normal. Me alegro.

2. Raúl es un competidor que precede en la línea genética a Nadal, Pau Gasol, Fernando Alonso. Es una bestia competitiva, un buscador compulsivo de la victoria. Te ve en el paso de cebra del semáfono y te mete el cuerpo. Esta tarde vivirá un momento más que emotivo, protagonista de la ofrenda floral a Pichichi. Cuando le han preguntado si espera que San Mamés le ovacione ha dicho: "lo agradeceré", pero él está pensando en ganar el partido.

3.  A mí me cae bien Raúl. Le veo finísimo. Le hice un reportaje para El Dia Después cuando debutó en el Bernabéu contra el At. de Madrid. Dos asistencias y un gol. O dos goles y una asistencia. Yo ya no me acuerdo. Seguro que él sí.

jueves, 19 de enero de 2012

La mentira de Guardiola

Comenzó Guardiola diciendo que en el deporte no hay precedentes y no hay crédito. Lo decía porque en sus seis visitas al Berbabéu como técnico no había perdido ninguna vez (un empate, cinco victorias). Le sugirieron que no podría escapar esta vez a su papel de favorito y soltó esa mentira. Guardiola juega con mentiras siempre. Engaña a sus jugadores, a la afición, a la prensa. Miente a todo el mundo con una máxima: alguna vez perderemos. Y ahí pone su punto de partida. Luego a los jugadores les viene a decir: Vosotros veréis. Yo ganaría porque puede que no se nos presente más esta ocasión.

La mentira la respalda con esa lluvia fina que produce su equipo durante 90 minutos. Muchachos entrenados para crear lluvia fina. Al Madrid le metió 2-6 una vez y en el debut de Mourinho le hizo 5 con el equipo haciendo ronditos eternos sin buscar portería mientras el Camp Nou ovacionaba puesto en pie. Eso es así. Eso dejó a Mourinho herido y el tiempo ha ido pasando y The Special One no sólo no ha encontrado la fórmula sino que pone al equipo en quiebra. Resistencia de materiales al límite. A base de forzar la estructura Pepe ha dado en loco, pasa la segadora por el aire, persigue a todo lo que se mueve por el centro, se olvida de marcar a Puyol en un corner, busca la mano de Messi para clavarle los tacos...;  Xabi Alonso no sabe qué tiene que hacer, Higuaín toca 7 balones en 60 minutos de juego...;  CR7 deja de seguir a Abidal, que marca el 1-2.

Cuando aparece en la sala de prensa Mourinho dice: la victoria tiene muchos padres y la derrota sólo uno, que soy yo, pero me da igual. Carga contra sus jugadores (algunos no jugaron tan bien como esperaba), salva a su clan y se va con el chandal puesto.

Hasta ahora el Madrid ha salido con el batín y los guantes para pelear duro el combate mientras que al Barcelona le ha bastado con guantear un poco para hacer saber que es superior. No se ve la manera en la que los chicos de Mourinho puedan hacer daño a esos bailarines.