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domingo, 10 de septiembre de 2017

La bestia 93

En estas semanas de recuerdos y miradas perdidas y videos con arena hoy la memoria me ha entregado un adelantamiento de Dani Pedrosa, en LeMans 2013, a Dovizioso. Llovía, en la pista el paso de las motos provocaba un spray salvaje y Dani dejó correr la moto en el límite del piano y el asfalto, justo el hueco que dejaba la trazada de Dovi. Un adelantamiento casi a cámara lenta, de respiración mantenida. Ángel Nieto, en la cabina, decía: difícil, difícil, difícil y se le cerraba la voz según Dani sobrepasaba por el interior a Dovi. Di fí cil. Lo pasó. Respiramos. Un adelantamiento por la tercera o cuarta posición, no recuerdo bien; ni lo voy a buscar.

El de hoy, Misano 2017, era a una vuelta del final, con la pista encharcada y Márquez segundo, detrás de Petrucci; Dovi renunciando a la batalla descolgándose tercero, contento con sus 16 puntos. Para Marc había 20. Se quedaba a 4 de Dovi en la general y Aragón, triplete y Valencia por delante. Buen plan. En la tele el campeón´99 de 500, Crivillé, decía: "no tiene que intentarlo. Hoy no es el día de jugarte tantos puntos." En la penúltima vuelta, Márquez colocó la moto paralela a la Ducati de Petrucci en la recta de meta. Se le levantó la rueda delantera, planeó unos metros sobre el asfalto mojado, frenó con la posición ganada en la curva 1 y se puso en cabeza para completar los últimos 4km de Misano. 25 puntos: líder del Mundial.

A mi derecha no había nadie hoy pero se me ha llenado el salón de resoplidos y ays... o como sea lo que él hacía. Marc honra y enaltece lo que más se admira de este deporte. El riesgo sobre el riesgo, la valentía sobre la realidad, la jugada sin farol, la determinación y la precisión. Marc es un animal. A cinco carreras aún puede perder el Mundial. Pero ya lo ha ganado.

domingo, 25 de junio de 2017

Han decidido que no queda margen de error

Se acabó la época de la juventud. Se acabó en esta parrilla la alegría, el todo va bien, el champagne, el me arriesgo y me sale. Aquí ya todos son mayores. Todo el mundo tiene confeccionada su agenda de futuro. Todo el mundo tiene diseñada su carrera. La mala noticia es que los planes siempren convergen en una última curva. O en una chicane. Assen.

Para el que quiere ser 10 veces Campeón del Mundo; para el que quiere serlo más; para el que acaba de coger la Yamaha; para el de la moto roja. Para todos el margen de error es muy pequeño. Ellos ha decidido pilotar así.

La carrera les puso una prueba más: la bandera blanca. A ocho vueltas para el final se abrió el pit lane para un posible cambio de moto. Sin lluvia que hiciera evidente la necesidad de cambiar, esas ocho vueltas se convirtieron en una tortura mental sobre la decisión de permanecer en pista o la de poder arruinar las opciones de triunfo si no rompía a llover definitivamente. Y no rompió.

En cabeza de carrera estaban Rossi, Petrucci, Márquez, Zarco y Dovi. El nuevo se puso nervioso, entró a cambiar y la pifió. Coincidió en el pit lane con Jorge Lorenzo, el de dadme la moto roja y la haré campeona. El algún momento de su decisión, la de irse a Ducati, supo que iba a pisar barro, pero realmente está en el desierto. Fuera de sitio, fuera de tiempo. Entró a cambiar en Assen y salía maldiciendo, porque para entonces ya había interiorizado que no rompería a llover.

Se quedaron los cuatro de delante juntitos. Lo que le pase a uno que nos pase a todos. Y llegó Crutchlow. Y alcanzaron a pilotos por doblar. Petrucci, que perdió la carrera por 0.063 segundos dijo: "todos los viernes nos reunimos para mejorar las normas de carrera y cuando hace falta una bandera azul no sale." Rossi, que ganó, enseñaba en su mono la marca de la rueda de Zarco: "parece que no sabe medir las distancias para adelantar"; pero el helicóptero tiene otra visión de los hechos. El 46 es perro viejo. Márquez, tercero, nunca tuvo opciones reales. Arriesgó mucho para arrebatar el podio al #35. "Ya el viernes, rodando detrás de Rossi, dije: lleva el chasis nuevo. Esa moto entra en curva como nosotros antes. Nos han igualado. Nosotros, el Lunes de Barcelona no probamos nada porque no tenñiamos nada nuevo que probar." El lamento.

Lo único cierto es que preside la mesa Andrea Dovizioso. La temporada pasada casi le echan del restaurante y ocho carreras después ahí está sentado, en todo el centro. Justo el sitio que quieren todos. Maverick, a 4 puntos, seguía sin enterder qué le había hecho la moto en la chicane para irse al suelo. Caminaba hacia el box con el casco en la mano, el mono abierto, como un piloto sin avión, derribado por los japoneses. La imagen esa de las películas. "Igual este chasis no me permite ser tan agresivo." Está jodido. El lamento.

Cuchillos volando en 3, 2, 1... Sachsenring

domingo, 26 de junio de 2016

Aparecieron los lobos

Muchas veces tendemos a pensar que todo está dicho o hecho o escrito y que las posibilidades de alterar un cierto orden son pocas. Salvo que el orden mismo se altere. En las motos la lluvia renueva las posibilidades, pero la lluvia torrencial reescribe la realidad.


Y no hay ni un solo piloto en el Mundial de MotoGP que se abandone a lo establecido. Llueve y aparecen como lobos los que siempre están por detrás; porque ya sabemos quién tiene las máquinas buenas. En Assen lo hizo Yonny Hernández, que lideró 11 vueltas, hasta que se cayó. Se sumó Petrucci. Llegó Redding. Valentino respondió a sus ataques. Se paró la carrera.

Restart a 12 vueltas. Lideró Valentino. Márquez reaccionó. Llegó Jack Miller. Petrucci rompió. Llegó Redding, de nuevo. Se cayó Rossi y la cámara on board de su M1 dio el plano de su cara, en pleno drama y desesperación intentando volver a arrancar la moto. Se queda tercero, a 42 puntos de Marc.

Miller adelantó a Marc. Era un hoy o nunca para el australiano; arriesgó y ganó. Apenas podía hablar tras la carrera, afónico (¿de gritar dentro del casco?), pero acertó a decir: nadie creía en este proyecto (subió directo de Moto3 a MotoGP), así que gracias, Honda.

Márquez cruzó la línea de meta golpeándose el pecho, eufórico: Se había montado la siguiente película: no voy bien y encima llueve, así que hoy perder pocos puntos será una victoria. Por eso celebraba como si hubiese ganado el Mundial. No sólo no perdió puntos sino que le metió 20 a Rossi y 14 a Jorge, que acabó décimo con todos sus fantasmas subidos a la moto.

Es una competición salvaje y extenuante MotoGP.

lunes, 31 de agosto de 2015

Gira la rueda. Flota la rueda. Silverstone.

Para mí la foto del fin de semana la hizo Gigi Soldano. La noria de Silverstone con Valentino pasando debajo. Foto de Sábado. Foto de problemas. Foto de premoniciones. Gira la rueda, se titulaba. El Domingo vaya si giró. Ganó Valentino Rossi, en mojado. Wet race. Silvano Galbusera dijo al micro de Mela Chércoles: "Es Valentino, gana cuando tiene que hacerlo; Rossi debería estar aquí siempre!" Fino alla fine. Márquez (pole, record, persecución y caída) dijo: "Valentino no es tan rápido como Jorge pero sabe sacar el 100% de cada situación." Está 12 puntos por delante de Lorenzo a falta de seis carreras. Nada y todo. Porque el guión marcaba que aquí ganaría Jorge y en Misano Valentino en un intercambio de 25 puntos el golpe.

Jorge suma un demonio más a su lista particular de miedos. La lluvia, que siempre le frena; y ahora el casco. La visera se le empañó. Se había quejado de eso mismo en el warm up, pero no tuvo solución para la carrera. En Qatar se le desprendió parte de la espuma interior y le dejó sin un 50% de visión. Sin embargo, la semana siguiente renovó el contrato con la marca. La primera carrera en mojado... visera empañada. Tampoco está el técnico que las temporadas pasadas le preparaba el casco, David Prats. Jorge cuarto, quejándose además de un toque de Pol Espargaró cuando el de Tech3 intentaba adelantarle: "No sé por qué metió ahí la moto. Salvé la caída de milagro. Es un piloto Yamaha y sabe que me estoy jugando el Mundial". Pol: "Me he sentido un poco estúpido cuando ha terminado la carrera. Jorge estaba yendo un poco lento en ese momento y los de delante se estaban escapando y sentía que podía rodar más rápido que él. Le había recuperado tiempo sin muchos problemas después de que me quedase algo cortado tras la caída de Miller y Crutchlow. Lo que pasa es que como era Jorge, el piloto oficial de la fábrica y que además se está jugando el Mundial, estaba intentando tener mucho cuidado. He encontrado el mejor momento y he entrado por dentro porque él iba abierto, y no sé si no me ha visto, pero ha cerrado la trazada bruscamente. Podía haber aguantado pero sabía que eso era muy arriesgado y conociendo su situación he decidido sacrificarme yo e irme por la tierra."

La cuarta posición de Jorge coincide con la cuarta victoria de Valentino y el cuarto cero de Márquez, que nos regala el concepto floating feeling. "Es el problema de la Honda esta año: siento que la rueda de atrás va como flotando y no puedo dominar la moto. En seco lo hemos solucionado pero en mojado ha vuelto a aparecer. Lo noté en el warm up pero no dije nada porque no quería pensar en ello. Pero cuando llega no puedes hacer nada. Hoy me he vuelto a caer." ¿Y qué vas a hacer ahora? "Intentar ganar las máximas carreras posibles." Win or cero?, pregunta David Emmett. "No, win or cero no, pero bueno, más o menos ese es mi estilo."

Petrucci, con la Ducati de Pramac, fue segundo. Su resumen es que al acabar la carrera creía que se iba a caer de la cama y despertar del sueño.

MotoGP.

Nota mental: A veces los pilotos hablan y les contesta la telemetría.