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domingo, 12 de noviembre de 2017

La Salvajada de Márquez

El subcampeón devolvía el aplauso a su gente en Ducati, que le reconocía el esfuerzo y el trabajo de la temporada. Dovi sentado. Dovi sudoroso. Dovi derrotado. En el box antes de tiempo. A la carrera aún le faltaban cinco vueltas. Márquez rodaba Campeón del Mundo por sexta vez (cuarta en cinco años en MotoGP).

A la postre la caída de Dovi fue intrascendente porque una vuelta antes Marc había dejado su firma en el Circuito Ricardo Tormo. Acababa de adelantar a Zarco para ponerse primero y el francés le estaba aguantando la frenada al final de recta, a 320kmh. Marc se fue largo y al inclinar la moto perdió el tren delantero; como otras veces, cuando el estribo ya está rajando el asfalto y el mono ya deja piel sobre el alquitrán, dió un golpe de gas. Esa Honda se levantó directa a la escapatoria. Vino entonces la segunda maniobra: la grava. La grava que te frena, que hace que la moto se clave; la grava que dice hasta aquí. Por allí encima pasó Marc. Con la moto enderezada y buscando el surco por el que ganar la pista otra vez. Lo consiguió. Salvó la caída cuando rodaba primero y volvió quinto. Le valía igual para su Campeonato, pero aún así, finalizó tercero, en el podio.

Esa maniobra doble nos da la clave de cómo opera el cerebro de Marc porque una vuelta después, con Dovizioso apretando por si podía acercarse a la victoria, la competición le puso delante idéntico reto: Tratar de quedarse encima de la moto tras irse largo en una frenada. Esta vez en la curva 8, a la que se llega a 130kmh. Dovi se fue largo pero no intentó inclinar la moto para no arriesgar una caída. Buscó directo la escapatoria y luego salir de la grava. Pero a Dovi se lo tragaron las piedras.

Dovizioso interpretó que irse largo era un error y activó los resortes del fracaso: minimizar riesgos.

Márquez también supo que se había equivocado aguantando la frenada a Zarco pero activó el manual de supervivencia. En sus palabras "dije: me quedo con la moto y a ver hasta dónde llegamos". Primero hizo la salvajada de levantar la Honda. En 2013 explicó cómo lo hace en sala de prensa y Crutchlow tomó el micro para decir: "si lo vuelve a explicar seguiré sin entenderlo". Luego la sacó de la grava. Supongo que ahí sirven todas las horas de motocross y flat track, pero la gasolina que te lleva a hacerlo es el ansia de victoria. Unas ganas salvajes de vencer y una voluntad desmedida por conseguirlo.

En éso es Campeón del Mundo Marc Márquez. En la parrilla de MotoGP aún se busca quién pueda acercarse. En 2018 habrá una nueva oportunidad.

Dios bendiga esta competición.






¿Qué hará Márquez?

Esa es la pregunta que define la carrera dentro de unas horas. Qué hará Márquez. Por la mañana, bajo el sol de la mañana en Valencia, saludó con una sonrisa a la gente, se cepilló la suela de las botas contra el asfalto en la salida al warm up y marcó el mejor tiempo de la sesión.

Pero lo importante ocurrirá a las dos de la tarde. Sinceramente creo que intentará hacer una buena salida y tirar para ganar la carrera. No hay mejor manera de dejar atrás los problemas que ésta. Los problemas hoy se llaman Iannone y Zarco. Sospechosos habituales. De la cuadrilla de Marc. Circuito pequeño, encogido, con pocos sitios para adelantar; Zarco y Iannone van a ir con el hacha fuera desde la salida. O tienes cuerpo de guerra, o lo mejor será desaparecer de ahí.

domingo, 29 de octubre de 2017

Dovizioso resiste

Apareció en la pantalla un rótulo que ponía: Team Communication; Jorge Lorenzo 99; Suggested Mapping: Mapping 8. El ese momento faltaban seis vueltas para el final. Seis antes las dos Ducati habían superado a Zarco, que se quedaba tercero, con Márquez cuarto. Un adelantamiento de Dovi a Jorge Lorenzo imposibilitaba que Marc fuese Campeón del Mundo en Malasia. Sin embargo, JLO tenía delante la posibilidad de su primera victoria con Ducati, con lo que existía cierto duda sobre si lo dejaría pasar o no. Hasta que apareció el rótulo.


Dovi fue recortando hasta adelantar a Jorge. Lorenzo explicó que cometió un par de errores que posibilitaron que Dovi le adelantase. Luego dijo: "No lo he visto (la órden de mapa 8), hasta que no he llegado al parque cerrado no me he dado cuenta." Minutos antes, el jefe de equipo, Gigi Dall'Igna era un poco más contundente pero igual de enigmático: "Hemos hecho lo que debíamos."

Marc se quitó el casco en el box y sonrió, pero es la máxima de este piloto: cuando te va mal, ríe! Le bastará un undécimo puesto en Valencia para ser Campeón del Mundo de MotoGP por cuarta vez. En la vuelta de honor chocó su puño con Dovi. Felicitación. Los dos se mostraron el pulgar. A Valencia.

domingo, 22 de octubre de 2017

Márquez gana todas las batallas

Las escenas del parque cerrado definen la carrera. Rossi aparece con el mono negro, marcado con la goma de Márquez en el costado izquierdo. "Todos los pilotos de delante estábamos siendo muy agresivos pero había que serlo más! He disfrutado muchisimo" (Rossi).  Zarco acude a disculparse con Marc por tocarle en la segunda vuelta en la frenada de la 4. Marc le da una palmadita. No pasa nada. "Estábamos en un grupo en el que te ponías duro o te ibas hacia atrás" (Márquez). Maverick Viñales, que sacó del podio a Zarco sobre la línea, llega al micrófono de la señal internacional: "Me he tocado con Zarco, con Iannone... pero bueno..." La Honda de Marc descansaba con el colín roto.

Luego Rossi amplió su comentario: "Últimamente hay muchos pilotos con mucho nivel de agresividad, Iannone, Zarco, Márquez... y si vamos a jugar a esto, pues jugamos. A mi me va. Los que hayan madrugado para ver la carrera aún estarán temblando. Es un poco peligroso, pero bueno... (y sonríe)."
 
Dovizioso, el contendiente, llega a su box deprimido. Le felicitan tímidamente. Mira el neumático trasero. Ha visto la bandera de cuadros en decimotercera posición. Redding (Ducati pero sin contrato el año próximo) y Dani Pedrosa le han adelantado sobre la línea de meta quitándole dos posiciones. Dos puntos menos. Aunque parece que da igual.

La carrera fue una locura. Un grupo delantero de ocho pilotos dándose hachazos en cada frenada. Un todos contra todos salvaje. Primero porque el empeño era reservar neumáticos para el final de carrera y nadie tensó la cuerda, y luego porque Zarco estaba dispuesto a adelantar y devolver cada adelantamiento sin medir rival ni consecuencias. Metió al grupo en la dinámica de agresión contínua, sin pactos, sin organización, sin pensar. Entraban tres pilotos en paralelo en las frenadas. Trazaban líneas loquísimas. Se buscaban. Evitaban las colisiones. Perdían la pista. Volvían. En medio de este fragor Márquez miraba hacia atrás: ¿dónde está Dovi? Dovizioso estaba en su drama particular, en la frontera de los puntos. Con Redding, Petrucci, Lorenzo, Pedrosa... Cada vez que la realización daba un plano suyo nos perdíamos una situación tensa delante. Pero Phillip Island no da un día tranquilo.

Márquez reventó la carrera a ocho vueltas del final. Tiró y se fue. Celebró sobre la moto que tiene el Mundial casi en el bolsillo. Golpes en el pecho, puño al aire, gritos. Boxea delante de su equipo. Baila con el trofeo en el podio. Todos sabemos que va a haber fiesta en Cowes hoy.


sábado, 21 de octubre de 2017

Márquez es Tyson

Tampoco estoy muy seguro, pero a modo de resumen funciona: Márquez es Tyson. Venía Ruddock, pum, tumbado. Venía Spinks, pam. Venía Larry Holmes, tumbado. A Marc le llegó en Australia Dovizioso, en la qualy, el sábado... y pam. Tumbado. Hizo pole; el italiano undécimo. Dijo Dovi que la caída en el FP4 le restó confianza y que intentaría arreglar las cosas para la carrera. Pero la impresión que dejó Márquez fue demoledora. Sólo le faltan los tatuajes. Salió como un misil para ponerse en lo alto de la tabla de tiempos. Le siguieron Iannone y Miller pero no cortó. Los llevó detrás dos vueltas. Entró y dejó en evidencia a Iannone, que esperaba la salida de Marc para ponerse a rueda otra vez. Solo que Marc le hizo ver que salía y cuando el italiano arrancó su moto Márquez bajó de la Honda. En la vuelta a pista Marc volvió a bajar el tiempo, aseguró la pole. Las repeticiones de su paso por la curva Stoner, derrapando a 240kmh, se vuelven virales; es el mensaje del sábado. Con el campeonato a punto de resolverse Marc empuja y Dovi falla. Pero es sábado.

Nos queda la incertidumbre del domingo. Las cuatro de la tarde. Demasiado tarde, justo la hora en la que la temperatura cae drásticamente. Las nubes, la posibilidad de lluvia. El viento del océano. Y ese circuito, tan fluido, tan de no parar.  Velocidad pura. En una entrevista del viernes a BTSports Márquez, partiéndose de risa, contaba por qué le gusta tanto Phillip Island: "Porque en el FP1 vas con los cojones en la garganta todo el rato. De verdad!"




domingo, 15 de octubre de 2017

Márquez no puede con Dovizioso

Marc salvando una caída en la curva 8 última vuelta perseguido por Dovizioso. La Ducati cimbreándose en cada recta, con las fibras retorciéndose a 290kmh mientras llueve. Dovi y Marc midiéndose toda la carrera. El estudio y el ataque. La contraréplica. Con charcos en el asfalto. Se miran en el parque cerrado y Dovi se ríe diciendo: no me lo puedo creer! Siempre hay una última maniobra para Marc. Siempre una última posibilidad para intentar adelantar. Pero no deja de sorprender. La euforia de los técnicos de Ducati se mezcla con la incredulidad. Algunos saltan, otros sólo aciertan a llevarse las manos a la cabeza.

A tres vueltas del final, con la carrera y el Mundial ya decantado a un mano a mano entre ellos, Dovi y Marc se pasaron y repasaron. Como si la pista estuviese seca. Con una determinación y un riesgo fuera de toda comprensión. A la última vuelta Marc llegó con 0.4sec de ventaja pero los perdió en la curva 8, donde hizo una salvada de impresión. Dovi le lanzó el último hachazo en la 11, en la frenada más bestia del circuito, en bajada, con el carenado temblando. Pasó a Marc. Adelantar a Marc en frenada es un hito del deporte mundial. Eso es lo que hace a Dovi candidato al título. No las matemáticas. Otras veces no lo hemos visto. Otras veces Dovi se ha quedado meditando, suspendido en su nube zen. Hoy estaba en la versión velocidad + agresividad. Tuvo que solventar un último problema. Aguantar las tres últimas curvas a Marc. En la penúltima lo llevaba pegado a la rueda trasera. En la última lo vió pasar por el interior. Como en Austria, aguantó la cuchillada y ganó.

Marc ríe pero se la guarda. Van dos.

Se cayó Valentino. Crutchlow, dos veces. Bati también. Abandonó Dani. Rins, puede ser que por primera vez, comprendió la velocidad de MotoGP. Ya la tiene dentro: hizo 5º. Maverick, 9º

domingo, 24 de septiembre de 2017

El señor Zen04 y la bestia93

Hubo una bestia desatada hoy en Alcañiz. Empatado a puntos en la cabeza del Mundial con Andrea Dovizioso, la bestia decidió liarse a machetazo limpio contra todo lo que tuviese frente a él. Un solo adelantamiento en la primera vuelta para colocarse cuarto. Demasiado poco. Un adelantamiento más en las siguientes cinco vueltas. Poco. Es verdad que era a su rival, al #04, al renacido para la filosofía ZenMotoGP Andrea Dovizioso. Pero no valía. Tres vueltas después intentó uno doble: a JLO y Valentino Rossi, que lideraban la carrera. Casi se los lleva puestos. Perdió posición con Dovi y se volvió a encontrar cuarto. La bestia. A 336kmh al final de la recta de bajada y cuarto. Sin embargo tenía serigrafiado en el casco un all in de libro.

En el ecuador de la carrera adelantó a Valentino Rossi, se bebió de un sorbo  la distancia con el #99 y cuando preparaba el hachazo tuvo que hacer una salvada tremenda. 10 vueltas para el final curva 14. La realización dio la repetición después de la carrera. Pasaban tantas cosas que no llegaban las pantallas ni las multicámaras ni los nuevos juguetes. Porque lo de la bestia hoy tenía SU película pero por detrás... mamma mía.

A ocho vueltas del final Marc superó a JLo y ciao. Y en esa misma vuelta... ah, amigo! Dani Pedrosa superó en la recta de atrás, casi en la línea, casi sin hueco, por el filo del cuchillo, a Valentino Rossi. Antes de llegar a la frenada levantó su mano izquierda. Cuando habló en el micro de la señal internacional, sin que nadie le preguntara, dijo: "Rossi me ha intentado cerrar en plena recta. Ha sido feo. Íbamos a 300kmh." Acabó segundo Dani Pedrosa.

Rossi. Rossi tiene película aparte también. Tres semanas atrás (24 días exactamente), fractura de tibia y peroné. Llegó a Alcañiz ayudado de una muleta para caminar. Salió en primera fila en la carrera. Tuvo que mostrar a los periodistas la cicatriz porque había quien no se lo podía creer. Como lo de Santo Tomás. ¿Fue Santo Tomás el que tocó la llaga de Jesús de Nazaret resucitado? Algo así fue. En la salida casi se le va la moto, pero recompuso la trazada y logró enderezar la M1. A Rossi sólo le superaron en carrera Jorge Lorenzo, Marc Márquez, Dani Pedrosa y Maverick Viñales. Este último, su compañero de equipo, en plena remontada, le metió la moto en un viraje de derecha; por la pierna mala. Moto contra moto y la pierna mala en medio. La cicatriz temblaba. Rossi aguantó, se quedó en la curva y Maverick se fue largo. Por allí llegaba el #Zen04 y casi lo derriba.

Hubo podio español completo, Ángel; 7 pilotos españoles entre los 10 primeros. En MotoGP. Y la bestia. La bestia, que movía el puño hacia abajo en su paso por el muro, celebrando la victoria, y casi hundía la horquilla delantera de la energía con la que festejaba.

Vamos a por el triplete del Asia-Pacífico. Que Dios nos coja confesados. Y Santo Tomás.


domingo, 10 de septiembre de 2017

La bestia 93

En estas semanas de recuerdos y miradas perdidas y videos con arena hoy la memoria me ha entregado un adelantamiento de Dani Pedrosa, en LeMans 2013, a Dovizioso. Llovía, en la pista el paso de las motos provocaba un spray salvaje y Dani dejó correr la moto en el límite del piano y el asfalto, justo el hueco que dejaba la trazada de Dovi. Un adelantamiento casi a cámara lenta, de respiración mantenida. Ángel Nieto, en la cabina, decía: difícil, difícil, difícil y se le cerraba la voz según Dani sobrepasaba por el interior a Dovi. Di fí cil. Lo pasó. Respiramos. Un adelantamiento por la tercera o cuarta posición, no recuerdo bien; ni lo voy a buscar.

El de hoy, Misano 2017, era a una vuelta del final, con la pista encharcada y Márquez segundo, detrás de Petrucci; Dovi renunciando a la batalla descolgándose tercero, contento con sus 16 puntos. Para Marc había 20. Se quedaba a 4 de Dovi en la general y Aragón, triplete y Valencia por delante. Buen plan. En la tele el campeón´99 de 500, Crivillé, decía: "no tiene que intentarlo. Hoy no es el día de jugarte tantos puntos." En la penúltima vuelta, Márquez colocó la moto paralela a la Ducati de Petrucci en la recta de meta. Se le levantó la rueda delantera, planeó unos metros sobre el asfalto mojado, frenó con la posición ganada en la curva 1 y se puso en cabeza para completar los últimos 4km de Misano. 25 puntos: líder del Mundial.

A mi derecha no había nadie hoy pero se me ha llenado el salón de resoplidos y ays... o como sea lo que él hacía. Marc honra y enaltece lo que más se admira de este deporte. El riesgo sobre el riesgo, la valentía sobre la realidad, la jugada sin farol, la determinación y la precisión. Marc es un animal. A cinco carreras aún puede perder el Mundial. Pero ya lo ha ganado.

domingo, 27 de agosto de 2017

Humo blanco

Un día, hablando de lo que era el corazón de cada escudería, Dennis Noyes me contaba que en Honda lo esencial era el motor. Cada año quieren tener el mejor motor de la parrilla. No te olvides de que su nombre es Honda Motor Company. Lo llevan hasta en el nombre.

A falta de siete vueltas, en Silverstone, humo blanco en la moto de Marc Márquez. Tras la carrera el piloto dijo: "Es la primera vez que me pasa en cinco años con Honda, y es un poco frustrante." Era tal ataque al corazón de la marca que hasta bajó la voz cuando pronunció Honda. Yo me imaginé una hilera de hombres con bata blanca en la fábrica de Japón. Mirando sus ordenadores. Ajustándose las gafas. Esperando que a uno de ellos le cayese una guillotina en el cuello.

La carrera: Rossi salió como un misil. Hizo 19 vueltas perfectas. En la única que falló le adelantó Andrea Dovizioso. El #04 parece sentirse con posibilidades reales de tomar los mandos del Campeonato. Sabe que tiene la moto y ha entendido el enigma de esta temporada: las gomas. Y por supuesto tiene las manos y la cabeza. Se pone líder del Campeonato por segunda vez este año después de cuatro victorias. Ojo con Dovi. Jorge Lorenzo se acercó a la ceremonia del podio para celebrar esta victoria. 

Maverick fue segundo. Perdió una batalla de adelantamientos con Dovizioso pero sacó casta para sobrepasar a Rossi y afrontar los micrófonos con seguridad: "we can fight hard." Lo dijo en inglés, un voy a ser un rival duro de aquí al final. 

Hubo un plano en la retransmisión lleno de dramatismo: Márquez en el box, sin el casco, peinado, rodeado de sus mecánicos,con la mirada en el monitor. Viendo las últimas vueltas de carrera. Dejando el tiempo pasar. Tremendo. El otro fue la cámara de Dovi dando el plano de Marquez rompiendo a 320 kmh. Humo blanco vs espuma blanca. En el podio Dovi hacía estallar un cava llenando la pantalla. 

domingo, 13 de agosto de 2017

Hielo y calentura

Llegaron a la rueda de prensa Dovi, Marc y Dani y se liaron a dar detalles de lo complicado que es gestionar cada fin de semana una moto en plena evolución, los neumáticos en plena adaptación y el tiempo cambiante de viernes a domingo. Dovi y Dani, los dos pilotos que mejor hablan de motos en el paddock, metieron en el lío a Marc, que acabó por sentar su línea maestra de aquí al final de campeonato: "Voy a intentar sumar los máximos puntos posibles en cada carrera arriesgando. Está todo muy apretado y yo ya empiezo a sentir la moto como me gusta."

Según el código Marc hoy era un día señalado para afilar la mirada y ganar porque corría en el único trazado del Mundial en el que aún no ha podido vencer. Y no hay nada que le ponga más a Marc que un reto de ese tipo. Creo.

Para que la carrera quedase entre él y Dovi sucedieron varias cosas: una salida suicida de JLo, sendos errores de frenada de Maverick y Rossi en la 1 que condenaron a las Yamaha oficiales (ojo Zarco por delante de ellos!), y el spinning salvaje que privó a Dani de meterse en la batalla.

Puestas así las cosas, después de medirse en media docena de adelantamientos (ok, fueron 12+1) Dovi y Marc llegaron a la última vuelta on fire, con la calentura Marc y las neuronas entre hielo Dovi. Aún en la vuelta de honor el italiano mandó a esparragar a Marc cuando éste intentó saludarle. Justo antes de enfilar la moto hacia la victoria el italiano levantó la mano como diciendo: "qué flipado". Marc, sin sitio, metió la moto por dentro en esa curva 10 para intentar un último adelantamiento. Sabiendo que no podría detener la moto a tiempo, Dovi le dejó pasar. Sobre el piano Márquez sacó hacia afuera su cuerpo para que la Honda obedeciese esa inercia. La moto se retorció, Marc la dejó dentro, pero Dovi había hecho la línea buena y ganó la carrera.

"Intenté esa maniobra porque ya estoy sintiendo la moto como me gusta." Marc.
"Estaba más cabreado por Marc que feliz por mi victoria; ése no es un sitio para adelantar!" Dovizioso.
"Esto es MotoGP y espero que la gente se lo haya pasado bien." Marc

PD: ¿Por qué no hay MotoGP todos los fines de semana?







domingo, 2 de julio de 2017

El hilo

A partir de la vuelta 10 sacó el machete de selva Maverick, apartando vegetación a su paso. Uno tras otro: Crutchlow, JLo, Petrucci, Aleix, Bautista, Dovi y por fin Rossi. A Rossi lo pasó por un hilo. Lin Jarvis puso cara de poker en el box. Por un hilo del mismo calibre pasó el sábado Márquez al propio Maverick y éste le montó un pollo. "Había sitio" le dijo el #93. "Había sitio". Es lo que tiene este deporte. Ese hilo que cose la mandíbula del jefazo en el box es el mismo que te levanta del asiento en casa y que hace líquida la pantalla de la televisión.

La carrera en Sachsenring fue el machete de Maverick, Folger poseído y Márquez en Campeón del Mundo. Antes de la carrera había cuatro pilotos en 11 puntos. Ahora están en 10. Pero el líder ya no es Dovi. Ahora el líder tiene cara de estar sentado en la silla que conoce. Marc Márquez.

domingo, 25 de junio de 2017

Han decidido que no queda margen de error

Se acabó la época de la juventud. Se acabó en esta parrilla la alegría, el todo va bien, el champagne, el me arriesgo y me sale. Aquí ya todos son mayores. Todo el mundo tiene confeccionada su agenda de futuro. Todo el mundo tiene diseñada su carrera. La mala noticia es que los planes siempren convergen en una última curva. O en una chicane. Assen.

Para el que quiere ser 10 veces Campeón del Mundo; para el que quiere serlo más; para el que acaba de coger la Yamaha; para el de la moto roja. Para todos el margen de error es muy pequeño. Ellos ha decidido pilotar así.

La carrera les puso una prueba más: la bandera blanca. A ocho vueltas para el final se abrió el pit lane para un posible cambio de moto. Sin lluvia que hiciera evidente la necesidad de cambiar, esas ocho vueltas se convirtieron en una tortura mental sobre la decisión de permanecer en pista o la de poder arruinar las opciones de triunfo si no rompía a llover definitivamente. Y no rompió.

En cabeza de carrera estaban Rossi, Petrucci, Márquez, Zarco y Dovi. El nuevo se puso nervioso, entró a cambiar y la pifió. Coincidió en el pit lane con Jorge Lorenzo, el de dadme la moto roja y la haré campeona. El algún momento de su decisión, la de irse a Ducati, supo que iba a pisar barro, pero realmente está en el desierto. Fuera de sitio, fuera de tiempo. Entró a cambiar en Assen y salía maldiciendo, porque para entonces ya había interiorizado que no rompería a llover.

Se quedaron los cuatro de delante juntitos. Lo que le pase a uno que nos pase a todos. Y llegó Crutchlow. Y alcanzaron a pilotos por doblar. Petrucci, que perdió la carrera por 0.063 segundos dijo: "todos los viernes nos reunimos para mejorar las normas de carrera y cuando hace falta una bandera azul no sale." Rossi, que ganó, enseñaba en su mono la marca de la rueda de Zarco: "parece que no sabe medir las distancias para adelantar"; pero el helicóptero tiene otra visión de los hechos. El 46 es perro viejo. Márquez, tercero, nunca tuvo opciones reales. Arriesgó mucho para arrebatar el podio al #35. "Ya el viernes, rodando detrás de Rossi, dije: lleva el chasis nuevo. Esa moto entra en curva como nosotros antes. Nos han igualado. Nosotros, el Lunes de Barcelona no probamos nada porque no tenñiamos nada nuevo que probar." El lamento.

Lo único cierto es que preside la mesa Andrea Dovizioso. La temporada pasada casi le echan del restaurante y ocho carreras después ahí está sentado, en todo el centro. Justo el sitio que quieren todos. Maverick, a 4 puntos, seguía sin enterder qué le había hecho la moto en la chicane para irse al suelo. Caminaba hacia el box con el casco en la mano, el mono abierto, como un piloto sin avión, derribado por los japoneses. La imagen esa de las películas. "Igual este chasis no me permite ser tan agresivo." Está jodido. El lamento.

Cuchillos volando en 3, 2, 1... Sachsenring

domingo, 11 de junio de 2017

"Siempre hay una bola volviendo"

Anocheciendo en París aún quedaba en la pantalla gigante de la Philippe Chatrier la imagen de Rafa besando la Copa de los Mosqueteros. Con el cielo cubierto y la pista ya arreglada de nuevo.

También queda en el aire la imagen del diez veces ganador de RG metiendo la cabeza en la toalla, acabado el partido, para qe no se le viesen las lágrimas al liberar la tensión, la rabia y el orgullo de haber podido volver a ganar en Paris después de lesiones complicadas.

Al rival lo dejó dándose golpes en la cabeza con su propia raqueta; estrellando una de ellas contra el suelo para acabar partiéndola con la rodilla; al rival lo dejó entrando en la sala de prensa con los ojos aún enrojecidos. "Cuando no estás liberado para conectar tu cabeza con el tenis que quieres y enfrente está Rafa... pasa esto." Wawrinka. "Con Rafa siempre hay una bola volviendo, mucho spinning, cada vez un bote diferente. Te crea la duda sobre qué hacer." No lo dijo, pero es el equivalente a taladrarte la cabeza.

A la rueda de prensa llegó Rafa preparado para reflexionar en alto sobre lo que significa ganar 10 veces Roland Garros y lo primero que dijo es que él se divierte jugando al tenis todas las semanas. Siempre hablando con un cable a tierra al final concedió: "Para ganar diez veces un grande se tienen que dar muchas cosas. Y si yo lo he hecho es posible que venga otro y lo haga. Pero no creo que yo vea a alguien igualando esto."

Y pidió agua. Porque la sala estaba a reventar. El calor empezaba a ser molesto y las preguntas ya se repetían.

sábado, 10 de junio de 2017

Camino del 10

 El sonido del golpeo de Thiem a la bola es especial. Suena a que la parte. La rompe. Es un latigazo seco. Una frecuencia que taladra el pecho. Y los primeros intercambios del partido recordaron el sonido de la tormenta. Pero tras los rayos y los truenos apareció Rafa. En realidad estaba allí desde el principio. Estaba desde que ganó su primer RG en 2005. Rafael Nadal en la Philippe Chatrier. Nunca ha perdido una semi. Nunca ha perdido una final ahí. Así que dejó que el chico del látigo perdiese la mirada. Lo cegó. Lo rompió. Lo deshizo. Sin demasiado esfuerzo. Tan sólo con seguir su ritmo. Le dijo: si juegas a esto, esto hay. Lo mismo. Y lo desintegró.

El Domingo 11 de Junio de 2017, a las 3 de la tarde, Rafael Nadal estará en disposición de ganar por décima vez Roland Garros. El torneo de la tierra batida, el torneo que le pone peso a las gestas. 10 veces. 10. Rafa Nadal.

domingo, 21 de mayo de 2017

El maestro, los juniors y la vida

La gente de amarillo en la grada se llevaba las manos a la cabeza y a alguno se le saltaban las lágrimas. En la última vuelta, con Rossi intentando una ataque final a la desesperada, la rueda trasera del #46 perdió el grip a cuatro curvas del final y lanzó al suelo al italiano. Había ejecutado una carrera de maestro el #46, siempre en el grupo de cabeza, diseñando dos ataques idénticos: en la primera chicane, después de una recta que te arranca los brazos, zziup, zziup, dos cambios de peso encima de esa bestia; como un bisturí. Superó a Zarco #lepresident y luego a Maverick. Les hizo parecer juniors. Pero a Viñales le prendió el celo. Persiguió a Rossi... y en la última vuelta, respirando en el cuello de Valentino el italiano se fue largo en Garage Vert. Esos dos aviones, con el morro afilado y muy gastado... una chicane por delante y luego cuatro curvas... Dios mío...; Rossi buscó el neumatico trasero de Maverick como fuera. No dejar un metro. Seguirle... Pasaron la chicane... Y en la 11... perdió la moto. Suelo. Intentó volver. Nada. Se levantó la visera del casco. Aún jadeaba. Le salía el sudor por los ojos.

Ganó Maverick, la victoria 500 para Yamaha. "Fui a todo o nada en la última vuelta. No sabía si Valentino se había caído y tapé todos los huecos en el último sector."

El Mundial agita posiciones de nuevo. Lidera Maverick, seguido por Dani Pedrosa y Valentino Rossi.

Just for the record: ¿Márquez? Se cayó. Final de recta, a 316kmh. En la vuelta 17, a 11 del final cuando rodaba cuarto.

domingo, 23 de abril de 2017

Keep Austin Weird

Ni baches, ni pista fría, ni caídas, ni gaitas. Keep Austin Weird. Keep Marc Winning. El Lunes viene después del Domingo igual que Rafa gana en tierra y Márquez en Austin. #Esoesasí.
Buena salida. Unas cuantas vueltas detrás de Dani Pedrosa, ataque y victoria. Márquez.
Viñales fuera de carrera en la segunda vuelta. Zarco, metido en guerra con Rossi, le tapa la salida en la zona de la serpiente, en la curva 4; Rossi se va recto, evita una curva, gana distancia. Dirección de carrera le penaliza con 0.3 pero nadie le informa. Ni a él ni a Dani, su rival para el resto de la carrera. Las pizarras no contemplan esa opción y se hace difícil hacer comprender la sanción a los pilotos. Habrían actuado diferente Rossi y Dani de conocer esa sanción? Da igual. Da igual ahora, en Valencia no sabemos.
Ganó Márquez: 5 de 5 en Austin, primera del año. Segundo Rossi y tercero Dani Pedrosa. El Mundial a Europa en 15 días con Rossi líder. Ea.

sábado, 22 de abril de 2017

Horse Power Rodeo

La carrera en el circuito americano de Austin queda bautizada como un horse power rodeo. 250 caballos entregando potencia en una pista llena de baches. "Hay que mirar el culo de los pilotos; si se mueve... son baches!" dice Alberto Puig. Algunos parecen zanjas. Se cae todo el mundo. En el momento de la qualy hay dos que salen con los ojos vendados, como si no quisieran ver ese asfalto. El culo que se mueva lo que quiera. Maverick y Marc, ya en este orden. Molesta hasta Rossi. Maverick se encuentra con él en plena trazada y tiene que rectificar. Maldice encima de la moto. En el parque cerrado Rossi se disculpa: "no te vi..." y Mav reconstruye la mueca de la sonrisa. Los dos pilotos Yamaha salen segundo y tercero. Maverick segundo, Rossi tercero. La pole ha sido para Marc. Le levanta el tiempo a Viñales en el último suspiro de la última vuelta. También encontrándose con Rossi en los últimos virajes. Es un mano a mano sin reservas. Los dos jovencitos van a saco. El uno a por el otro. Sin piedad. Y no se caen bien son amigos.
Mañana hay un bonito rodeo entre los dos tipos más pintones y talentosos de este mundo metido en una campana llamado Mundial de MotoGP. Que Dios les bendiga.



domingo, 9 de abril de 2017

Argentina: gravilla y scooter


En la primera vuelta el único recurso, con todos centrados en el pack, fue el helicóptero. Aéreo de moto roja y casco de Monster. Jorge Lorenzo fuera. Caída. Se le veía caminar por la gravilla. Lo siguiente fue verle en un scooter camino del box.

En esas, Márquez había decidido tirar fuerte, estaba abriendo un hueco tremendo con respecto al segundo, Máverick, hasta que en la curva dos, un viraje a izquierda... neumático delantero down, Marc a la gravilla. En pocos minutos los dos pilotos que se han repartido los últimos tres campeonatos de mundo, al scooter. Gravilla y scooter. Para que no se le leyera el cabreo en los ojos, Marc se bajó la visera del casco.  Pero no pudo acultar la patada al aire.

Entonces apareció Zarco-en-su-idilio con la Yamaha verde y negra. Le metía la moto a Dani Pedrosa para ponerse cuarto. Zarco por delante de Dani. En lo que contestó Pedrosa esa Honda llegó a la curva 2, la misma de Márquez, y neumático delantero down. Gravilla y scooter para Dani también.

Luego Aleix se fue al suelo y se llevó por delante a Dovizioso. Se quedó un buen rato disculpándose con el italiano, que, de rodillas, le tocaba la pierna a Aleix como diciendo: que sí, que sí. Es muy difícil superar lo del año pasado, cuando su compañero de equipo le tiró en la última curva de la última vuelta con los dos en podio. Entonces Dovi no le arrancó la cabeza a Iannone. Así que hoy, casi era conmovedor verle tocar la pierna de Aleix absolviéndole.

Maverick tiene 50 puntos. Dos de dos lleva. Celebraba eufórico en la moto, acariciaba la cúpula, se daba puñetazos en el casco, se subía al depósito en plena vuelta de honor. Llegó Rossi por detrás y le invitó a saludar a través de su cámara on board. Equivale a hazte un selfie conmigo! También tenía motivos Valentino. Tercero en Qatar, segundo en Argentina, segundo en el Mundial, en su GP350. Los británicos dijeron que era la trigesimoquinta vez en su carrera que acababa en el podio tras haber salido por detrás de la segunda línea en parrilla. Vaya números! Vaya tipo!. Viejo, astuto, rápido, gran jugador, piloto legendario. Pelo rapado. Le da igual todo a Peter Pan.

 


domingo, 26 de marzo de 2017

Por si acaso. Maverick no duda

Maverick no duda. Gana. Cuatro adelantamientos al avión que se come las rectas, la Ducati 04. Gana.
Rossi controla el mecanismo interno del reloj. El tiempo. Sabe lo que es. Lo conoce al tiempo. En las conversaciones previas sobre si se corría o no, como los toreros en días de lluvia, la cara de junior era la de Valentino. Podio en Qatar. Siempre detrás pero siempre delante.
Más:  Zarco se atreve y dura seis vueltas. #estoesmuydifícil.
Marc está en modo 2016. Cogiendo lo que puede.
Jorge tiene la moto de Dovi.
Aleix convierte la Aprilia en la sexta mejor moto de Qatar 2017. Le ovaciona el equipo cuando llega al box.


domingo, 29 de enero de 2017

Queda aire para respirar

Se puso el partido para Rafa, con break nada más empezar el quinto set. Pero mientras todo su box celebraba esa rotura, Carlos Moyà se rascaba la nariz. Aún quedaba mucho. Y lo que se vino encima de Nadal fue un huracán. Federer lo pasó por encima desde cada esquina de la pista. Rafa resistió lo que pudo. Tiró golpes valientes. Salvó cinco o seis bolas de break en contra en ese set.

Cuando llegó la bola de partido para Federer el suizo sacó con el alma a la T. Su cuerpo fue detrás de la bola. Pero se falló. Luego dos ojos de halcón. Salvó Rafa. En la segunda de partido Rafa volvió a pedir ojo de halcón... pero había entrado. Lo sabía. Federer saltó casi con lágrimas en los ojos, con el gesto nervioso de un hombre adulto. Puso una rodilla sobre la Rod Laver. Ahí se le escapó un lágrima. Había ganado su decimoctavo Grand Slam con 35 años ante Rafa Nadal.

Los dos renacidos para llegar a esta final. Dos dinosaurios ya. Ganó el mayor y la victoria deja aún aire para respirar. En Madrid sigue lloviendo y queda la tarde por delante. En Melbourne la noche de verano ya está bien entrada. Federer alza el trofeo. "Hubiera estado feliz incluso si hubiese perdido", dice.