A Andy Murray, nada más ganar en semis a Federer [qué espectáculo el esfuerzo por romper el servicio de Murray y forzar el quinto set, con la térmica sudada, y la mirada inyectada con el repertorio de los maestros] le recordaron las palabras de su entrenador, Ivan Lendl: para ganar a Djokovic hay que estar dispuesto a aguantar el dolor. "Are you ready for the pain against Djokovic?". - "Yes, of course I am".
Bueno, pues no. No aguantó el dolor, que es como hay que medir el impacto del tenis del serbio. Tantos giros, tanto resbalar por el cemento, defensas yéndose al suelo, sangre en el codo, misiles cruzados, paralelos, dejadas... No aguantó Murray.
Se pudieron a jugar rocosos el uno frente al otro, se metieron un 7-6 mútuamente y se acabó el partido para Murray. Le cogió el hilo Djokovic, que ha programado su vida a cinco sets, y ciao. No necesitó romperse la camiseta para celebrar, como el día de Wawrinka.
Le robo esta foto a @zubitennis y le deso buen viaje de vuelta, el único periodista español en Melbourne para cubrir el AO.
Aquí escribo de deportes. Uso mayúsculas. La opinión no necesariamente es cualificada. Gracias por leer. Mi otro blog es zapatillasparato2
Mostrando entradas con la etiqueta Murray. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Murray. Mostrar todas las entradas
domingo, 27 de enero de 2013
martes, 11 de septiembre de 2012
#elmisterio
Nunca he visto a Fàbregas con el pelo tan desquiciado como en la celebración del gol ante Georgia. Una asistencia cuando el partido moría con empate a cero. Los georgianos lamentaban el gol como una eliminación en el último minuto de una fase final. Fue Fábregas. #elmisterio.
Hay que insistir en este concepto, y releer una y otra vez ese post de LV. Fàbregas no es Bob Dylan. Pero te atrapa igual. Nos mete a nosotros su dilema. Quien le alaba, acaba por dudar; quien le tira a dar, acaba guardando el arco. Yo escuché a Maradona en 2006 ese "nene, te merecés todo lo bueno, el futuro es tuyo; cómo manejás el equipo!"
Sin embargo todo tiene que ver con el tiempo que le damos a las cosas. Anoche, en la demoledora final que disputaron Murray y Djokovic, después de varios intercambios soberbios, a Carlos Moyà, que comentaba el partido le dijeron: "Carlos, di algo, estás muy callado." Y lo que dijo fue: "es que queremos sacar conclusiones de cada cosa y el deporte son detalles." La prisa por querer ser el más brillante de la clase. La precipitación en el comentario. La absolutez, mitad absoluto y mitad boludez. Cesc Fàbregas es el mejor del mundo vs a Cesc Fàbregas le viene grande el Fútbol Club Barcelona.
Hay que ir frenando un poquito. Hay que meterle otro tempo a esto para disfrutarlo. Hay que conectarse con #elmisterio.
Hay que insistir en este concepto, y releer una y otra vez ese post de LV. Fàbregas no es Bob Dylan. Pero te atrapa igual. Nos mete a nosotros su dilema. Quien le alaba, acaba por dudar; quien le tira a dar, acaba guardando el arco. Yo escuché a Maradona en 2006 ese "nene, te merecés todo lo bueno, el futuro es tuyo; cómo manejás el equipo!"
Sin embargo todo tiene que ver con el tiempo que le damos a las cosas. Anoche, en la demoledora final que disputaron Murray y Djokovic, después de varios intercambios soberbios, a Carlos Moyà, que comentaba el partido le dijeron: "Carlos, di algo, estás muy callado." Y lo que dijo fue: "es que queremos sacar conclusiones de cada cosa y el deporte son detalles." La prisa por querer ser el más brillante de la clase. La precipitación en el comentario. La absolutez, mitad absoluto y mitad boludez. Cesc Fàbregas es el mejor del mundo vs a Cesc Fàbregas le viene grande el Fútbol Club Barcelona.
Hay que ir frenando un poquito. Hay que meterle otro tempo a esto para disfrutarlo. Hay que conectarse con #elmisterio.
domingo, 5 de agosto de 2012
#Enjoy
Está jugando Murray vs Federer la final olímpica. Boris Becker, un par de horas antes, escribió something magic about Andy these days... it's writen in the stars. 6-2 Andy, como en la final de Wimbledon. Veremos.
Mo Green (oro olímpico 100 y 200), en el Sunday Times, da favorito a Blake para la final de los 100. Dice que Bolt tiene problemas técnicos en los 60 primeros metros, empezando por el primer paso, la postura del cuerpo y la aceleración. Veremos.
Luego se me van quedando cosas sueltas de los Juegos. Vi lo de Phelps pero no lo entiendo. No me gusta nadar, no le veo la cara al que nada. Los deportes en los que no puedes enfocar la cara del protagonista son menos comprensibles. Sin embargo vi la plata de Mireia en los 800, esa aceleración en los últimos 50, y me levanté del sofá. La bandera, que parece una tontería, sí engancha. Anoche vi a los británicos gritar a cada cambio de ritmo de Mo Farah, británico nacido en Somalia (se mudó a las islas con 8 años) que entrena en Oregón, EEUU, a las órdenes de un cubano. Pero ese chico se pone el maillot con los colores de la Union Jack y levanta a 80.OOO personas. Oro en los 10.000.
Los Juegos son un gran revuelto de sensaciones, deportes, pasiones, intereses, fobias, egos... O sea, lo que nos inventamos para distraer la vida, convertido en algo muy cercano a la vida misma. Metido en una gran fiesta, donde hay una invitación universal, hay gente que pasa la bandeja cargada de bocaditos deliciosos, sonríen, les devolvemos la sonrisa, se escucha la música de otra manera... y hay gente que, en esa misma gran fiesta no soporta que pruebes el vino que ellos beben cada día, incómodos que incomodan. Mientras, los Juegos siguen.
Queda ya lejos el no bronce de Feli y David Ferrer. En el tenis, cuando pierdes, te vas a casa. Los nuestros perdieron y tuvieron que jugar al día siguiente por medalla. Creo que no hicieron bien ese ajuste mental. Me sorprendió leer las declaraciones de Ferrer, tras la derrota ante Tsonga/Llodra, en las que decía que no tenía ilusión por nada en ese momento.
Cuando todo acabe seguiré preguntándome cómo se puede romper la cadena de una bici en la rampa de salida o por qué se desprende el sillín en plena competición. Tonterías sin importancia.
Ya estoy zapeando. Las chicas de la sincro en la piscina y Genma Mengual comentando. Ole. Y las estrellas con Murray. Dos sets arriba. Delpo, bronce ante Djokovic. Leo que está emocionado. No lo veo. No lo dan. Imposible estar en todos los sitios de la fiesta. #Enjoy
Mo Green (oro olímpico 100 y 200), en el Sunday Times, da favorito a Blake para la final de los 100. Dice que Bolt tiene problemas técnicos en los 60 primeros metros, empezando por el primer paso, la postura del cuerpo y la aceleración. Veremos.
Luego se me van quedando cosas sueltas de los Juegos. Vi lo de Phelps pero no lo entiendo. No me gusta nadar, no le veo la cara al que nada. Los deportes en los que no puedes enfocar la cara del protagonista son menos comprensibles. Sin embargo vi la plata de Mireia en los 800, esa aceleración en los últimos 50, y me levanté del sofá. La bandera, que parece una tontería, sí engancha. Anoche vi a los británicos gritar a cada cambio de ritmo de Mo Farah, británico nacido en Somalia (se mudó a las islas con 8 años) que entrena en Oregón, EEUU, a las órdenes de un cubano. Pero ese chico se pone el maillot con los colores de la Union Jack y levanta a 80.OOO personas. Oro en los 10.000.
Los Juegos son un gran revuelto de sensaciones, deportes, pasiones, intereses, fobias, egos... O sea, lo que nos inventamos para distraer la vida, convertido en algo muy cercano a la vida misma. Metido en una gran fiesta, donde hay una invitación universal, hay gente que pasa la bandeja cargada de bocaditos deliciosos, sonríen, les devolvemos la sonrisa, se escucha la música de otra manera... y hay gente que, en esa misma gran fiesta no soporta que pruebes el vino que ellos beben cada día, incómodos que incomodan. Mientras, los Juegos siguen.
Queda ya lejos el no bronce de Feli y David Ferrer. En el tenis, cuando pierdes, te vas a casa. Los nuestros perdieron y tuvieron que jugar al día siguiente por medalla. Creo que no hicieron bien ese ajuste mental. Me sorprendió leer las declaraciones de Ferrer, tras la derrota ante Tsonga/Llodra, en las que decía que no tenía ilusión por nada en ese momento.
Cuando todo acabe seguiré preguntándome cómo se puede romper la cadena de una bici en la rampa de salida o por qué se desprende el sillín en plena competición. Tonterías sin importancia.
Ya estoy zapeando. Las chicas de la sincro en la piscina y Genma Mengual comentando. Ole. Y las estrellas con Murray. Dos sets arriba. Delpo, bronce ante Djokovic. Leo que está emocionado. No lo veo. No lo dan. Imposible estar en todos los sitios de la fiesta. #Enjoy
lunes, 9 de julio de 2012
Esa volea llevaba la muerte
Estaban los dedos del mezclador rápidos esta tarde y en cuanto la bola de Murray tocaba el suelo y se convertía en ganadora, zas: plano del público levantando los brazos. Los británicos levantan los brazos ganadores como nadie; los alzan, los dejan arriba y te ponen ese gesto con la boca abierta que deja salir el grito del estómago. La madre de Murray le mete un matiz. Es el mismo grito pero no levanta los brazos, cierra el puño y lo pone a la altura de la cara. La que cada mañana le ponía las baked beans le clava la mirada al niño e intenta guiarlo, desde la nuca de Ivan Lendl y a cierta distancia de la novia, claro. En el otro lado está Mirka, con las manos entrelazadas y los ojos suaves. Y está Annacone con la gorra calada y los labios sellados. A ver quién dice menos.
En la pista está Federer y su camiseta térmica. Entre los dos aceleran el revés a una mano como si fuesen el diablo. Más, más, más, liftándolo cada vez más, acelerando cada vez más. Exhibiendo ahí el infierno, una avalancha de nieve que te entierra. El juego con el que empata a 1 el partido lo cierra Federer con una volea dulce de derecha y luego una volea de revés cortada, sssshhhhffff. En esa Mirka se levanta del asiento con los brazos arriba. Ya sabemos qué tipo de cosas hacen que Mirka salte.
Luego está todo el tema este de cerrar la pista. Como es fácil hablar digo que a mi no me gusta. Prefiero que haya cosas incontrolables. Prefiero que la final de un Grand Slam esté expuesta a la Madre Naturaleza. No sé cómo los ingleses cayeron en esa trampa. Más de medio partido bajo techo, vamos no me jodas!
No sé a qué hora de la tarde escribí: con el cuchillo del descabello. Matando a Gran Bretaña Roger. Cortaba como el matarife, separaba hueso, ahuecaba la víscera, incisiones y cortes perfectos, sin una gota de sangre en el polo blanco. A Murray no le pudo la presión de la cuarta final de Grand Slam, ni la posibilidad de Wimbledon, ni Fred Perry ni hostias. Le pudo el libro de Federer. Parece que ya lo has leído, pero siempre hay capítulos nuevos. Dos voleas de genio y atacar la bola. Atacar la bola como atacar la vida, según @LuisValenciano.
En la ceremonia de los trofeos Murray cogió el micro y no podía hablar porque sólo le salía el llanto. Lloraba Murray, lloraba la madre, la novia, las gradas... y el techo cerrado, condensando todo. Federer, en la silla, recién acabado el encuentro, pasó un ratito malo también, tragando. Luego salieron las mellizas con los trajecitos azules. Para entonces, Fed ya se había puesto el reloj. Séptimo Wimbledon.
![]() |
| La volea. La segunda. |
Luego está todo el tema este de cerrar la pista. Como es fácil hablar digo que a mi no me gusta. Prefiero que haya cosas incontrolables. Prefiero que la final de un Grand Slam esté expuesta a la Madre Naturaleza. No sé cómo los ingleses cayeron en esa trampa. Más de medio partido bajo techo, vamos no me jodas!
No sé a qué hora de la tarde escribí: con el cuchillo del descabello. Matando a Gran Bretaña Roger. Cortaba como el matarife, separaba hueso, ahuecaba la víscera, incisiones y cortes perfectos, sin una gota de sangre en el polo blanco. A Murray no le pudo la presión de la cuarta final de Grand Slam, ni la posibilidad de Wimbledon, ni Fred Perry ni hostias. Le pudo el libro de Federer. Parece que ya lo has leído, pero siempre hay capítulos nuevos. Dos voleas de genio y atacar la bola. Atacar la bola como atacar la vida, según @LuisValenciano.
En la ceremonia de los trofeos Murray cogió el micro y no podía hablar porque sólo le salía el llanto. Lloraba Murray, lloraba la madre, la novia, las gradas... y el techo cerrado, condensando todo. Federer, en la silla, recién acabado el encuentro, pasó un ratito malo también, tragando. Luego salieron las mellizas con los trajecitos azules. Para entonces, Fed ya se había puesto el reloj. Séptimo Wimbledon.
jueves, 5 de julio de 2012
Papá está borracho
La última imagen en Kiev fue la de los papelitos plateados en el centro del campo y una niña, de no más de cinco años, tirándolos al aire, con el deseo de prolongar esa lluvia mágica. Estaba todo lleno de niños, los hijos de los campeones. Con el paso de los días pienso que ganaron para ellos, para sus familias, para su círculo. Piqué llamando a su madre, Torres con Nora, los de Alonso correteando... Tal vez el título de 2008 fue la Eurocopa, 2010 el Mundial y 2012 ha sido "tu padre es futbolista, ven aquí!". Una cosa íntima, de la profesión y la sangre y el orgullo del éxito. Es algo más que jugar muy bien fútbol y ganar. Algo más que conseguir dar el paso que nadie antes dio: el tercer título, la dinastía, la página entera. Es llamar al niño, cogerle en brazos en el centro del campo y respirar juntos.

En la borrachera de Madrid, al día siguiente, también había algo de eso. El padre que dice: ahora me voy a tomar un copazo, o dos. Pero es que están los niños. Pues que estén. Así va la vida, la vida no es un ejemplo continuo de corrección. La vida también es que Draper llega borracho a la oficina y ese día los niños están de visita sorpresa. Es lo que hay. Por ambas partes.
En las noticias del 4 de Julio queda anotado un partido portentoso entre Ferrer y Murray. No se sabe quién llevó al límite a quién pero pasó Murray. En medio de esa disputa supimos que María de Villota perdió un ojo en la larguísima operación de la noche anterior tras el accidente en el F1. Así va la vida. Besos y cuchilladas. Otro día escribiré de Iker Casillas. Ya veremos.
En la borrachera de Madrid, al día siguiente, también había algo de eso. El padre que dice: ahora me voy a tomar un copazo, o dos. Pero es que están los niños. Pues que estén. Así va la vida, la vida no es un ejemplo continuo de corrección. La vida también es que Draper llega borracho a la oficina y ese día los niños están de visita sorpresa. Es lo que hay. Por ambas partes.
En las noticias del 4 de Julio queda anotado un partido portentoso entre Ferrer y Murray. No se sabe quién llevó al límite a quién pero pasó Murray. En medio de esa disputa supimos que María de Villota perdió un ojo en la larguísima operación de la noche anterior tras el accidente en el F1. Así va la vida. Besos y cuchilladas. Otro día escribiré de Iker Casillas. Ya veremos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

