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domingo, 20 de abril de 2014

Aislamiento y selección. Era Semana Santa y perdió Nadal

Sábado Santo. Por la tarde Djokovic ha perdido en semis frente a Federer en Montecarlo. Lesionado en su muñeca derecha no pudo competir en el segundo set y se le fue el partido. Anuncia que no volverá al circuito hasta estar recuperado al 100x100 y recalca que no se retiró del partido por miedo a la consiguiente avalancha de críticas. "La gente empieza a hablar luego de mis abandonos y cosas de esas." El aislamiento y la selección de mensajes parecen, cada vez más, la piedra angular de cualquier estrategia. #MindGames.

En #DeportesCuatro mediodía aparece el profe Ortega gritando en el calentamiento del equipo la noche anterior: "Cinco finales, cinco finales!" Los jugadores hacían las series de calentamiento con ese grito, ese mensaje seleccionado. Ganaron 2-0, sufriendo como perros en el infierno, según escribió @luisvalenciano. Sin embargo no encontré la frase que había leído del Cholo. "Si fuera hincha del Atlético hablaría con mi mujer y le diría: Nos vamos a Valencia. Si podemos, nos vamos el día antes... Y si no hay plata dormimos en el coche y damos un paseo, nos comemos un sandwich y nos vamos a la cancha." Fue el mensaje post partido. Según se acerca el título, según se ve la orilla más cerca, los mesajes de Simeone buscan más y mejor el corazón. Remueve como nadie ese líquido que protege el hueso.

Ahí está buscando Rafa Nadal ahora. "No tengo que engañar a nadie. Después de lo que pasó en el Abierto de Australia ha sido un poco más difícil para mí recuperar de nuevo la intensidad, la confianza y la fuerza interior que siempre he tenido." El Viernes perdió ante Ferrer y joder, que Rafa pierda en Semana Santa parece que cae más a plomo.




domingo, 18 de noviembre de 2012

A las tres de la tarde (II)

Otra vez a las tres de la tarde del domingo. Todo. Estábamos contando en el info el partido del Real Madrid, el adn de victoria de los blancos, que lleva al adn gol, que lleva a la búsqueda constante de la portería rival,  la red rival como sea, con juego directo o no, a trompicones o trenzando jugada. La belleza de la cara del león tras la caza. Le gusta tanto esa carne que vuelve a por más. Y mientras, en la pantalla de al lado España se jugaba la tercera estrella en la camiseta, los chicos del fútbol sala forzando prórroga ante Brasil. Y mientras, Ferrer, #latermita mutando en bestia, destrozando a Berdych en Praga para empatar la final de la Davis a 2. Tenía la mirada del que no necesita agua. "La tenacidad, esa familiaridad con el desierto por delante", dice @luisvalenciano.

Entr. de Federer viendo a Ferrer
Luego, por la tarde, la historia fue diferente. Stepanek -Almagro, dos tenistas fuera del top10 (37-11) jugándo el punto definitivo para su pais. Se notó. Un partido con barro, trampas, fallos. Para cuando los dos pusieron sus pulsaciones a tono con la cita, Stepanek tenía un plan y Almagro no. No obstante, con dos sets abajo había una oportunidad para Nico: dejar que el cansancio llegase a Stepanek y matarle ahí. No lo hizo. Ganó el tercero, puso el partido 2-1, pero no tuvo más tenis. El grupo de Corretja ha llegado a la final. Sin Rafa, con Ferrer enorme y una pareja de dobles de largo recorrido.

lunes, 5 de noviembre de 2012

A las tres. Todo ocurre a las tres.

No pude ver el partido. Estábamos haciendo el informativo mientras salía la carrera del año en Abu Dhabi, y mientras Ferrer se ponía frente al espejo en París. Luego llegué para ver la ceremonia del trofeo, el arbolito ese que tiene en cada rama el nombre del tenista que participa, y en el tronco el nombre del que gana. Ponía Ferrer bien grande. #latermita se cepilló al polaco soñador en lo que dura un informativo y un plato de spaguetti peperoncino. Felicidades, David. Era el momento, era la sonrisa ante el espejo. Era ya.

Dábamos paso a un video, mirábamos de reojo la tele, y Vettel entraba en boxes. Video y Webber se estrellaba. Video y Alonso tercero. Video y Alonso segundo. Luego leí a Lobato en Twitter. Esa sensación de que todo ha ido bien y sin embargo nada está bien del todo. Fernando Alonso, que está dando un master class del uso de las redes sociales, que cada fin de semana de carrera tuitea cómo están las cosas: ahora entro en la reunión con los ingenieros, ahora la estrategia, ahora una carrera a pie, la cena, mañana lo daré todo... no ha puesto un solo tuit desde el jueves. Es curioso, cuando las cosas se ponen duras, en el momento de la verdad, en el momento de concentrarse, silencio. El silencio como estrategia. Estoy, pero no digo nada. Estoy, y estoy a lo mío. Mi volante, mis manos, mi bólido y el circuito. Y a tomar por culo. #ATPC.

Esta noche habría necesitado un partido de Lakers, para desengrasar. Una mirada de Kobe, Gasol con ese gesto  de esfuerzo, haber visto a Howard, tal vez a Steve Nash, en HD, esa quimera de la primera victoria. Es una buena manera de acabar el domingo.
The panic button, already pushed.

viernes, 7 de septiembre de 2012

I fight

Recién acabado el partido, depués de besar la pista de Nueva York, tras más de 4 horas y media de batalla, Brad Gilbert, micrófono en mano, para ESPN, preguntó a #latermita: cómo hiciste para mantener ese nivel los dos últimos sets?. Se le puso una sonrisa grande a Ferrer y contestó: I fight, I fight. Intentó decir alguna cosa más, dijo que Tipsarevic es un competidor muy duro (great fighter) y bla bla bla, y luego que él todo lo que había hecho era keep fighting. Y que nada más, que I fight y que estaba encantado de estar en semifinales de un grande.

Fue un escándalo de partido, desatado, devenido tormenta a partir del tercer set, con cada punto llevado al límite, y resuelto en el alambre del tie break en el quinto. El estadio ovacionó, puesto en pie, a los dos tenistas antes de esa muerte súbita. Eso en la cuestión bola/raqueta/lineas.

La otra cuestión que siempre planea en cada partido, la fortaleza mental, que habitualmente se queda atrapada en los gestos de la cara, esta vez rompió las costuras. Hubo reclamaciones al juez, exigencias trasladadas, gritos de alivio y presión, la garganta en cada golpe; cuando los pies no resistieron, pedicura, heridas abiertas, tobillos casi escayolados; calambres, llamada al fisio en medio del juego. A punto de consumarse el naufragio en el tercer set, Little Beast Ferrer, así le llama Brad Gilbert, pedía ayuda a gritos desde la silla, con la música atronando. Le decía a Piles: "Dímelo, coño!, grita!, si hay warning da igual!, pero dime algo! no así así!"

Agotador.

Mañana, en semis, Ferrer se encontrará con Djokovic, la hiperevolución angulosa y afilada de Tipsarevic. Deberá descargar otra tormenta de energía y precisión para tener opciones. Lo hará. Good luck, Little Beast. Buena suerte #termita.

foto: teinteresa.es



domingo, 5 de agosto de 2012

#Enjoy

Está jugando Murray vs Federer la final olímpica. Boris Becker, un par de horas antes, escribió something magic about Andy these days... it's writen in the stars. 6-2 Andy, como en la final de Wimbledon. Veremos.

Mo Green (oro olímpico 100 y 200), en el Sunday Times, da favorito a Blake para la final de los 100. Dice que Bolt tiene problemas técnicos en los 60 primeros metros, empezando por el primer paso, la postura del cuerpo y la aceleración. Veremos.

Luego se me van quedando cosas sueltas de los Juegos. Vi lo de Phelps pero no lo entiendo. No me gusta nadar, no le veo la cara al que nada. Los deportes en los que no puedes enfocar la cara del protagonista son menos comprensibles. Sin embargo vi la plata de Mireia en los 800, esa aceleración en los últimos 50, y me levanté del sofá. La bandera, que parece una tontería, sí engancha. Anoche vi a los británicos gritar a cada cambio de ritmo de Mo Farah, británico nacido en Somalia (se mudó a las islas con 8 años) que entrena en Oregón, EEUU, a las órdenes de un cubano. Pero ese chico se pone el maillot con los colores de la Union Jack y levanta a 80.OOO personas. Oro en los 10.000.

Los Juegos son un gran revuelto de sensaciones, deportes, pasiones, intereses, fobias, egos... O sea, lo que nos inventamos para distraer la vida, convertido en algo muy cercano a la vida misma. Metido en una gran fiesta, donde hay una invitación universal, hay gente que pasa la bandeja cargada de bocaditos deliciosos, sonríen, les devolvemos la sonrisa, se escucha la música de otra manera... y hay gente que, en esa misma gran fiesta no soporta que pruebes el vino que ellos beben cada día, incómodos que incomodan. Mientras, los Juegos siguen.

Queda ya lejos el no bronce de Feli y David Ferrer. En el tenis, cuando pierdes, te vas a casa. Los nuestros perdieron y tuvieron que jugar al día siguiente por medalla. Creo que no hicieron bien ese ajuste mental. Me sorprendió leer las declaraciones de Ferrer, tras la derrota ante Tsonga/Llodra, en las que  decía que no tenía ilusión por nada en ese momento. 


Cuando todo acabe seguiré preguntándome cómo se puede romper la cadena de una bici en la rampa de salida o por qué se desprende el sillín en plena competición. Tonterías sin importancia. 


Ya estoy zapeando. Las chicas de la sincro en la piscina y Genma Mengual comentando. Ole. Y las estrellas con Murray. Dos sets arriba. Delpo, bronce ante Djokovic. Leo que está emocionado. No lo veo. No lo dan. Imposible estar en todos los sitios de la fiesta. #Enjoy

jueves, 5 de julio de 2012

Papá está borracho

La última imagen en Kiev fue la de los papelitos plateados en el centro del campo y una niña, de no más de cinco años, tirándolos al aire, con el deseo de prolongar esa lluvia mágica. Estaba todo lleno de niños, los hijos de los campeones. Con el paso de los días pienso que ganaron para ellos, para sus familias, para su círculo. Piqué llamando a su madre, Torres con Nora, los de Alonso correteando... Tal vez el título de 2008 fue la Eurocopa, 2010 el Mundial y 2012 ha sido "tu padre es futbolista, ven aquí!". Una cosa íntima, de la profesión y la sangre y el orgullo del éxito. Es algo más que jugar muy bien fútbol y ganar. Algo más que conseguir dar el paso que nadie antes dio: el tercer título, la dinastía, la página entera. Es llamar al niño, cogerle en brazos en el centro del campo y respirar juntos.


En la borrachera de Madrid, al día siguiente, también había algo de eso. El padre que dice: ahora me voy a tomar un copazo, o dos. Pero es que están los niños. Pues que estén. Así va la vida, la vida no es un ejemplo continuo de corrección. La vida también es que Draper llega borracho a la oficina y ese día los niños están de visita sorpresa. Es lo que hay. Por ambas partes.

En las noticias del 4 de Julio queda anotado un partido portentoso entre Ferrer y Murray. No se sabe quién llevó al límite a quién pero pasó Murray. En medio de esa disputa supimos que María de Villota perdió un ojo en la larguísima operación de la noche anterior tras el accidente en el F1. Así va la vida. Besos y cuchilladas. Otro día escribiré de Iker Casillas. Ya veremos.

martes, 29 de noviembre de 2011

Una bola más

Ya estoy por poner que aquí sólo escribo de Nadal, pero qué más da. Esto va así. Hoy le he visto entrenar en Sevilla para la final de la Davis. Intercambios de bolas duros con Ferrer, intensos, buscando ganar el punto. Los dos. Cada ciertas secuencias cambiaban el lado de la pista. Se senataban a recuperar unos minutos y vuelta a la humedad y la pista nueva, el polvo de ladrillo, como le dicen los argentinos.

Estaba fallando Nadal con el revés cortado y una de las veces que que tocaba cambio de pista y descanso ha llamado al capitán y le ha dicho que le tirase bolas a su revés. Ferrer se ha sentado y Rafa se ha quedado en la pista, apenas cinco, seis minutos más, pegando reveses cortados. Carrera, resbalada, revés cortado paralelo. Vuelta. Carrera, resbalada, revés cortado paralelo. Cuando le han entrado cuatro o cinco seguidos Costa le ha hecho medio gesto, como para decirle: muy bien, ya está. A la mitad del gesto Rafa le ha dicho: No, ahora cruzados. Y ha estado otro ratito tirando reveses cortados cruzados. Le han entrado y se ha sentado.

Luego le he preguntado a Costa, mientras se retiraba al vestuario después del entreno, si eso era habitual. Me ha dicho que sí.

-No digo habitual en Nadal, digo habitual en el resto de los jugadores de este nivel.
-Sí, sí, lo hacen, lo hacen todos.