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miércoles, 8 de mayo de 2019

Esto es tenis?

Ayer vi a Djokovic en la Caja Mágica, muy pegadito al suelo. Yo. Muy cerca de Nole y Fritz, el americano que esconde el saque y luego pone gesto de preferir el surf en California. El sonido de la bola nueva bien tocada, alta, delante, casi sin esfuerzo. Sólo acelerando en los momentos clave, cuando el sol lo pide. Ese fue Nole en segunda ronda del torneo. Mínimo esfuerzo, máxima rentabilidad. El americano intentaba moverlo pero en el riesgo moría.
Sin embargo, en una ocasión Djokovic se volvió hacia su box y les dijo: "Esto qué es? Esto es tenis?" Me lo tradujeron. Pregunté qué había dicho. "Esto es tenis?" Pero no sabíamos si lo decía por él o el americano. Algo incomodaba a Nole. Tal vez la segunda ronda, el sol, el polvo que levanta la tierra, el calor, el surfista, la edad. No lo sabemos.
Cuando ganó el partido hizo el ritual de lanzar su amor, agradecimiento desde el centro de la pista a cada una de las gradas. Tampoco sabemos si fue un trámite. Ya no sabemos a qué agarrarnos. A nuestros instintos? A nuestros rituales? A que pase el tiempo? Esto es tenis?

domingo, 27 de enero de 2019

Lección de tenis y realidad en Australia

Cada bola que tiró fue una cuchillada certera. La primera fue tan contundente que no cambió el gesto, incrédulo ante lo bien que había hundido la hoja. 15-0. El segundo servicio recibió como respuesta un resto cortado de Nadal, bloqueando la bola con el drive... Estaba claro ya, que lo había herido. Djokovic había entrado con todo y Rafa aún estaba en el desayuno.

En la rueda de prensa Nadal dijo que intentó varias cosas, pero no sirvió ninguna. Djokovic se presentó en la final de Australia en un estado de juego portentoso. Físicamente bien, aparentemente mejor que Nadal, pero no lo sabemos. Apenas se vió obligado en media docena de puntos. Lo interesante, una vez resuelto el partido en tres sets, fue escuchar a Rafa en una lección de tenis y realidad.

"Estaba muy lejos físicamente de Djokovic y además él ha jugado a un nivel muy difícil de mejorar. El tema mental es relativo. Entra en juego cuando el nivel es igualado." "Ni siquiera tuve opción de intentar lo que tengo de manera natural, la defensa y recuperación. Djokovic no me ha dejado." "La realidad es la que es. Obviamente hay ilusión pero hoy Djokovic estaba varios puntos por encima de mi."

La realidad es que cuando ambos ganaron sus semifinales todos volamos hacia el partido de casi seis horas de 2012. Pero a las 9:30 comparecieron en pista el número 1 del Mundo, seis veces ganador del AusOpen y el número 2, que estrenaba el año tras lesión/operación/retirada-en-Brisbane, ganador del AusOpen en 2009, 10 años ha.

Así que el Lunes hay que volver a madrudgar.



jueves, 28 de enero de 2016

la vida en marte

Había salido con la mirada de hielo y comenzó a matarlo sin piedad. 6-1, 6-2. Blue Monster Djokovic. A Federer, 34 años 4 hijos, Mirka sin saber qué hacer ni qué decir en el palco.
Marte estaba ahí abajo. Federer resolvió que sólo podía morir yéndose a la red y ahí se comenzó a abrir la persiana. Le rompió el servicio al monstruo y en plena resurrección le devolvió una dejada cruzando la bola. Un tipo en silla de ruedas se levantó para celebrar el punto. Ganó el set Roger. Cerraron el techo por si se ponía a llover y en el parón un chica se levantó a mostrar una pancarta: "Me acabo de casar pero estoy dispuesta a cambiarlo por Federer." Más o menos. Son cosas de la vida en Marte.
El cuarto set fue caminar hasta la playa. El monstruo dominaba el paisaje.


la vida en marte

domingo, 20 de abril de 2014

Aislamiento y selección. Era Semana Santa y perdió Nadal

Sábado Santo. Por la tarde Djokovic ha perdido en semis frente a Federer en Montecarlo. Lesionado en su muñeca derecha no pudo competir en el segundo set y se le fue el partido. Anuncia que no volverá al circuito hasta estar recuperado al 100x100 y recalca que no se retiró del partido por miedo a la consiguiente avalancha de críticas. "La gente empieza a hablar luego de mis abandonos y cosas de esas." El aislamiento y la selección de mensajes parecen, cada vez más, la piedra angular de cualquier estrategia. #MindGames.

En #DeportesCuatro mediodía aparece el profe Ortega gritando en el calentamiento del equipo la noche anterior: "Cinco finales, cinco finales!" Los jugadores hacían las series de calentamiento con ese grito, ese mensaje seleccionado. Ganaron 2-0, sufriendo como perros en el infierno, según escribió @luisvalenciano. Sin embargo no encontré la frase que había leído del Cholo. "Si fuera hincha del Atlético hablaría con mi mujer y le diría: Nos vamos a Valencia. Si podemos, nos vamos el día antes... Y si no hay plata dormimos en el coche y damos un paseo, nos comemos un sandwich y nos vamos a la cancha." Fue el mensaje post partido. Según se acerca el título, según se ve la orilla más cerca, los mesajes de Simeone buscan más y mejor el corazón. Remueve como nadie ese líquido que protege el hueso.

Ahí está buscando Rafa Nadal ahora. "No tengo que engañar a nadie. Después de lo que pasó en el Abierto de Australia ha sido un poco más difícil para mí recuperar de nuevo la intensidad, la confianza y la fuerza interior que siempre he tenido." El Viernes perdió ante Ferrer y joder, que Rafa pierda en Semana Santa parece que cae más a plomo.




lunes, 7 de octubre de 2013

Pancarta recortada, final de hielo.

La chica había hecho una pancarta y luego recortó una esquina. O no le gustaba o no procedía o algo pasaba. Se leía: I Love Nadal, con la o en forma de corazón rosa: y se veía también un trocito del dibujo que sobresalía la línea de recorte. Djokovic vs Rafa en modo partida de ajedrez rápida: movimento, reloj, movimiento, reloj, movimiento, reloj, jaque. Ganó Djokovic. Un partido con algo arrancado, con las energías volteadas.

Rafa llegaba a la final de Pekin después de hacer cima. Otra vez número 1, con todo lo que esta vez hay detrás: siete meses fuera de la competición, la incertidumbre de la vuelta, la lesión, los miedos. Otra vez número 1 y Djokovic delante al mejor de tres sets.

Para Nole esta final era un trozo de carne cruda en medio de la sabana, tras meses de hambruna (tres derrotas ante Nadal este año: RG, Montreal, USOpen). Lo devoró. 6-3, 6-4.

Ninguno concedió un gesto amable en todo el partido. Ni media sonrisa, ni un solo gesto positivo, de alegría, de felicidad, nada. Pasada la hora de partido, en el segundo set, Nadal gritó un "vamos!". El resto fue tenis en una cámara frigorífica a pesar del griterío constante del público chino. Chinos por todas partes. Es una obviedad lo de que haya chinos en Pekin pero no sé, aquí eran las 10 de la mañana de un domingo y la tele estaba abarrotada de   chinos con banderas españolas, serbias, pancartas individualizadas para cada jugador; chinos llenando las escaleras de acceso a los vomitorios. Aunque en la cabeza de Nole vs Rafa la final se jugaba en una cámara frigorífica.

Contra qué jugaban? Djokovic contra el tipo que le había arrebatado el número 1 del ranking ATP la jornada anterior, vale. Pero Rafa? Contra qué jugaba? Esa milésima lento, la suela de las zapatillas pegadas al suelo, esos centímetros extras por detrás de la línea de fondo... Con la pregunta en el aire de qué le sucedió a su rodilla en el partido de cuartos, sin posibilidad de saber nada en semifinales tras la retirada de Berdych. Nadal negó molestias físicas, pero siempre lo hace. A nueve mil kilómetros de distancia la pantalla de televisión hacía destellar diferente la luz sobre el rostro de Nadal. Eran ya pasadas las 11 de la mañana del domingo. La pancarta decía I Love Nadal, pero estaba recortada. Algo pasaba. La derrota podía ser normal. El frío, no.




martes, 10 de septiembre de 2013

Cae otro US Open. 10 de septiembre.

Se tiró al suelo después del saludo con Nole en la red. Se desplomó en la pista. Quedó tendido allí mientras lloraba. Había ganado su segundo US Open Rafa Nadal. El último set, el cuarto, 6-1. Como un vendaval, con Djokovic aguantando como podía al otro lado de la pista. Se metía, golpeaba, la reventaba fuera del alcance de quien la persiguiera. "Nadie sabe lo que significa haber ganado este partido para mí."

Sabiendo que el partido iba a ser intenso, estaba la opción de empezar poco a poco para llegar a las zonas calientes del juego con la respiración acompasada. Pero decidieron comenzar a palos. desde el primer punto. Tiros durísimos, profundos, abriendo ángulos, palo y respuesta, palo y respuesta, palo y respuesta. Pam, pam, pam. 6-2 para Rafa.

Entonces comenzó la tormenta Djokovic. Echó un metro atrás a Rafa, sacudió duro, afiladísimo. Quien entiende el viento gana en Nueva York. Hubo un punto con 54 golpes, 54 misiles, 54 hostiazos. Ganó Djokovic ese punto y lo celebró como si hubiera ganado el partido. Brazos arriba, sonrisa. Ganó 6-3. Empate.

Rafa siempre dice que cuando el rival se pone en un nivel inalcanzable lo único que se puede hacer es esperar a que baje un poco, y entonces reaccionar. En el tercer set continuó la tormenta Djokovic. Reventaba la bola desde mitad de pista, Rafa con más dificultad a cada punto para jugar profundo. Se le quedaban cortos los golpes defensivos y Djokovic lo mataba. Se puso 1-3 Nole. Pero... la lluvia se hizo fina y el viento brisa. Tip tap tip tap. 6-4 Rafa. Le da la vuelta y gana. Lo celebra con rabia, casi arrodillado, cerrando el puño, mete su propio icono a ras de suelo. Grita.

Al cuarto set llegó Rafa lanzado y Djokovic con la mirada perdida. Nole luchando contra el recuerdo del set anterior, espantando esa remontada como quien ahuyenta una pesadilla en medio del día. Y cuando miró al marcador Rafa ya estaba 2-0 arriba, 3-0, 4-0... quién para eso?

La vez anterior, en 2010, Rafa ganó vestido de negro. Esta vez zapatillas negras, calcetines negros y una especie de gris antracita para la ropa. Una cosa rara. Le cambia el color pero no le cambia la cara a la bestia, que ya sólo celebra cuando gana. Se tiró al suelo después del saludo con Nole en la red. Se desplomó en la pista. Quedó tendido allí mientras lloraba.





viernes, 7 de junio de 2013

#unst8ppable

Lo primero que hay que decir es que estuvo siete meses con actividad cero, que retrasó su vuelta a la competición y que buscó la temporada de tierra como la única posibilidad de volver con algo a favor. La tierra batida. El polvo de ladrillo. La arcilla. Y la gran duda entonces era: cómo estará para Roland Garros el tipo que lo ganó 7 veces?

Hoy acaba de ganar su semifinal ante Djokovic pasadas la 4 horas y media de juego (4h37m). Casi cinco horas ante un rival al que se enfrentaba por trigesimoquinta vez, igualando las 35 de Connors vs McEnroe y Connors vs Lendl. Más números y números para la historia de este deporte. No fue el Nadal Djokovic de la final de Australia porque creo que Nole está harto de Rafa. Está harto de que el espejo acabe siendo mejor que él. Está harto de saber que sus 7 finales ganadas en 2011 a Rafa van a ser un asterisco en sus enfrentamientos. Nole se fue en el tercer set. Evitó un 6-0 en el último suspiro y esperaremos explicaciones para ver si fue un bajón físico, psíquico o qué demonis pasó ahí. Sin embargo la otra constante de estos encuentros se mantuvo: Rafa está. Rafa siempre está. Esa es su máxima. Estar. En esas cuatro horas y media largas marcó el mínimo común múltiplo de nivel de juego y Djokovic fue posicionándose alrededor de ese baremo. Por debajo, Nadal dominaba fácil. Por encima, temblaba la tierra. Se escuchaban esos garrotazos secos de Nole, de arriba hacia abajo, como misiles. Sin embargo el gesto del serbio siempre ha sido gris. No tenía esa sonrisa burlona, ese humor, esa diversión implícita en un tío con tantísimo talento, número uno del mundo. Es difícil sonreir y bailar delante de una roca, de un muro como Nadal.

Ha habido intercambios duros y memorables, ha habido dejadas deliciosas, carreras buscando la vida, ha habido lo que siempre ofrece Rafa, la intención de jugar una bola más, un golpe más, estar para sobrevivir y golpear para ganar.

Ver jugar a Rafa es una maravilla. El año pasado, al ganar por séptima vez el toreno después de todos los palos que Nole le pegó, subió hasta su box y se echó a llorar en brazos de su tío, su padre, su manager... Hoy le estalló la sonrisa más grande que jamás se le vió. Welcome back, Rafa. Gracias por tantas horas de esfuerzo y competición. #Unst8ppable.

lunes, 18 de marzo de 2013

Zas

Me iba a dormir. Me iba a dormir porque mañana... pero Nadal tiene esta fuerza que te deja pegado a la pantalla. La energía necesaria. 
En Kill Bill, cuando Uma Thurman va a por la katana de Hattori Hanzo, el tipo le dice: If on journey you should encounter God, God will be cut. Pero no le dijo cómo sonaba la bola cuando la toca desde tan atrás en la pista, casi desde el mar. La toca muy raspada y suena como una cuerda sorda en la guitarra de Keith Richards. Es un sonido de muerte.
Se desliza rápido entre el aire.
Corta.
Hiere.
Te mata.
Hoy estaba delante un jugador gigante. Se había cargado a Djokovic en semis con esas bermudas grises de cuadros. Del Potro agigantado por su propia barba y esa manera de caminar. Pega a la bola como una bofetada con la mano abierta. Plas. Y pega desde arriba, desde la escalera, dice @arroyer. Plas. Te da y te hunde. Y lo tenía abajo a Nadal. Lo tenía. Pero Rafa ya lo volteó en Sevilla una vez a Delpo. En la Davis, en arcilla y con el público empujando. Esta noche también. Desde atrás, desde el mar.
Cuando ya está cerca la victoria, cuando Rafa la huele, cruza la mirada hacia la grada. Es una mirada cruzada de ya estoy, ya voy. Dime que el coche está arrancado en la puerta porque pego el palo y me voy. Esa mirada se la pilla siempre la cámara, no puede esconderla.
#RafaIsBack
#LaKatanaGolpea
Ya camina uno diferente el lunes.

domingo, 27 de enero de 2013

El tenis

A Andy Murray, nada más ganar en semis a Federer [qué espectáculo el esfuerzo por romper el servicio de Murray y forzar el quinto set, con la térmica sudada, y la mirada inyectada con el repertorio de los maestros] le recordaron las palabras de su entrenador, Ivan Lendl: para ganar a Djokovic hay que estar dispuesto a aguantar el dolor. "Are you ready for the pain against Djokovic?". - "Yes, of course I am".

Bueno, pues no. No aguantó el dolor, que es como hay que medir el impacto del tenis del serbio. Tantos giros, tanto resbalar por el cemento, defensas yéndose al suelo, sangre en el codo, misiles cruzados, paralelos, dejadas... No aguantó Murray.

Se pudieron a jugar rocosos el uno frente al otro, se metieron un 7-6 mútuamente y se acabó el partido para Murray. Le cogió el hilo Djokovic, que ha programado su vida a cinco sets, y ciao. No necesitó romperse la camiseta para celebrar, como el día de Wawrinka.

Le robo esta foto a @zubitennis y le deso buen viaje de vuelta, el único periodista español en Melbourne para cubrir el AO.


martes, 11 de septiembre de 2012

#elmisterio

Nunca he visto a Fàbregas con el pelo tan desquiciado como en la celebración del gol ante Georgia. Una asistencia cuando el partido moría con empate a cero. Los georgianos lamentaban el gol como una eliminación en el último minuto de una fase final. Fue Fábregas. #elmisterio.

Hay que insistir en este concepto, y releer una y otra vez ese post de LV. Fàbregas no es Bob Dylan. Pero te atrapa igual. Nos mete a nosotros su dilema. Quien le alaba, acaba por dudar; quien le tira a dar, acaba guardando el arco. Yo escuché a Maradona en 2006 ese "nene, te merecés todo lo bueno, el futuro es tuyo; cómo manejás el equipo!"

Sin embargo todo tiene que ver con el tiempo que le damos a las cosas. Anoche, en la demoledora final que disputaron Murray y Djokovic, después de varios intercambios soberbios, a Carlos Moyà, que comentaba el partido le dijeron: "Carlos, di algo, estás muy callado." Y lo que dijo fue: "es que queremos sacar conclusiones de cada cosa y el deporte son detalles." La prisa por querer ser el más brillante de la clase. La precipitación en el comentario. La absolutez, mitad absoluto y mitad boludez. Cesc Fàbregas es el mejor del mundo vs a Cesc Fàbregas le viene grande el Fútbol Club Barcelona.

Hay que ir frenando un poquito. Hay que meterle otro tempo a esto para disfrutarlo. Hay que conectarse con #elmisterio.

domingo, 5 de agosto de 2012

#Enjoy

Está jugando Murray vs Federer la final olímpica. Boris Becker, un par de horas antes, escribió something magic about Andy these days... it's writen in the stars. 6-2 Andy, como en la final de Wimbledon. Veremos.

Mo Green (oro olímpico 100 y 200), en el Sunday Times, da favorito a Blake para la final de los 100. Dice que Bolt tiene problemas técnicos en los 60 primeros metros, empezando por el primer paso, la postura del cuerpo y la aceleración. Veremos.

Luego se me van quedando cosas sueltas de los Juegos. Vi lo de Phelps pero no lo entiendo. No me gusta nadar, no le veo la cara al que nada. Los deportes en los que no puedes enfocar la cara del protagonista son menos comprensibles. Sin embargo vi la plata de Mireia en los 800, esa aceleración en los últimos 50, y me levanté del sofá. La bandera, que parece una tontería, sí engancha. Anoche vi a los británicos gritar a cada cambio de ritmo de Mo Farah, británico nacido en Somalia (se mudó a las islas con 8 años) que entrena en Oregón, EEUU, a las órdenes de un cubano. Pero ese chico se pone el maillot con los colores de la Union Jack y levanta a 80.OOO personas. Oro en los 10.000.

Los Juegos son un gran revuelto de sensaciones, deportes, pasiones, intereses, fobias, egos... O sea, lo que nos inventamos para distraer la vida, convertido en algo muy cercano a la vida misma. Metido en una gran fiesta, donde hay una invitación universal, hay gente que pasa la bandeja cargada de bocaditos deliciosos, sonríen, les devolvemos la sonrisa, se escucha la música de otra manera... y hay gente que, en esa misma gran fiesta no soporta que pruebes el vino que ellos beben cada día, incómodos que incomodan. Mientras, los Juegos siguen.

Queda ya lejos el no bronce de Feli y David Ferrer. En el tenis, cuando pierdes, te vas a casa. Los nuestros perdieron y tuvieron que jugar al día siguiente por medalla. Creo que no hicieron bien ese ajuste mental. Me sorprendió leer las declaraciones de Ferrer, tras la derrota ante Tsonga/Llodra, en las que  decía que no tenía ilusión por nada en ese momento. 


Cuando todo acabe seguiré preguntándome cómo se puede romper la cadena de una bici en la rampa de salida o por qué se desprende el sillín en plena competición. Tonterías sin importancia. 


Ya estoy zapeando. Las chicas de la sincro en la piscina y Genma Mengual comentando. Ole. Y las estrellas con Murray. Dos sets arriba. Delpo, bronce ante Djokovic. Leo que está emocionado. No lo veo. No lo dan. Imposible estar en todos los sitios de la fiesta. #Enjoy

lunes, 21 de mayo de 2012

Mover el tiempo

Foto: Nadal (via facebook)
Nadal gana en Roma, con los palos de siempre, con los gritos de siempre, con Nole rompiendo la raqueta en el poste de la red, con un primer set demoledor. Estos dos meten el partido a la gente en el pecho. Ves la grada moverse inquieta, resoplar después de intercambios largos, levantarse, aplaudir con cierto miedo por si el próximo punto es más cruel que el que se acaba de cerrar.
Carlos Moyá, en la retrasmisión, dice que Nadal ya sabe cómo ganar a Djokovic, jugádole a la derecha, para abrirle, para debilitar el revés del serbio. Dice que eso ya se vió en el US Open. Y queda esa disección de la táctica flotando en el aire, como algo tranquilizador. Nadal ya sabe cómo ganar al número 1. De nuevo, habría que añadir.
Lo cierto es que Rafa mueve el tiempo. Ahora 2011 no parecen 12 meses y 7 finales perdidas (Aus incluída). Ya no parece que se le acabe el tiempo a Nadal.  La Katana deja esto nuevamente en los días largos de verano, en la calma de las cosas ciertas, donde sabes que podrás dormir siesta y que nada habrá cambiado al despertar.

lunes, 30 de enero de 2012

5:53












Este es el reloj solo. Parado. Podría haber seguido contando contando minutos. Así quedó tras el último golpe. Este es el reloj sin los tenistas.

La cuestión, de ahora en adelante, para este tipo de duelos no será quién se mete en el partido, ni siquiera quién está en el partido. La cuestión será quién es el partido mismo.

@cottius, en twitter: Rafa still shocked by the match. Nadal proved to himself that he can beat Novak again and Novak showed he is capable of survive limits.

El día que Nadal se metió en la cabeza de Federer. El día que Djokovic se metió en la cabeza de Nadal. Van devorándose los cerebros.

Sin embargo hoy sucedió algo. En las últimas finales vs Djokovic, Nadal tuvo ese gesto de niño asustado que no sabe qué le está pasando. Lo tenía en la mirada y en los brazos. Hoy, sin embargo, subió sereno a la tarima donde estaba el micrófono para decir: "I will keep fighting". Sabe cómo. En NY tambíen lo dijo, pero miraba a la mesa. No sabía cómo.

Acta 29/1/1209
5-7, 6-4, 6-2, 6-7 (5) y 7-5
En el cuarto set se paró por lluvia para cerrar el techo de la Rod Laver.
Rafa celebró, de rodillas, ganar el tie break del cuarto.
Djokovic rompió su camiseta al ganar el partido.
El intercambio más largo (31) se produjo tras 5h 23m de partido.
Durante los discursos la organización acercó unas sillas a Rafa y Nole, que no aguantaban de pie.

No imagino en cuánto hielo deberán meterse para recuperar esos tendones.




sábado, 28 de enero de 2012

#InRafaWeTrust

Seré breve.
Nadal sabe que las tormentas pasan y que esa katana va cogiendo temperatura con las horas.
Djokovic dieta sin gluten es el #1. Con eso ya quedan dichas muchas cosas.

Las superslow de la realización australiana es capaz de mostrarnos el flexor radial de Rafa en cualquiera de sus golpes pasada la hora de juego.
También el cuerpo finísimo de Djokovic, vestido con un modelo de polo raro/feo, aunque en los planos cerrados, cuando saca, ese cuello de la ST con las franjas roja y azul nos meten en los días más clásicos.

Nadal dice: "cuanto más me acerco al precipicio, más exultante estoy".
Djokovic: cuando me veas retorcido de cansancio, te juego un punto con 30 intercambios.

Rafa lleva más dedos vendados que Nole. Ahí la comienza el duelo de este Juego de Tronos de reyes sin ejércitos que mueran por ellos. Con las líneas blancas bien pintaditas en el cemento azul.

#InRafaWeTrust #AusOpen #Vamoooooos!


Foto: Reuters/Vivek Prakash
Foto: Ben Solomon/Tennis Australia