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sábado, 28 de septiembre de 2013

El corte argentino

Esto es ya una salvajada. Alinean las ruedas en el filo de un cuchillo incandescente y pasan cortando la goma sin dejar que estalle. Buscan la línea de entrada a 320km/h en una bajada sin fin, enlazan las curvas como un carnicero filetea un lomo, con el corte argentino, obvio. Y todo suena fino y agudo. Y al tipo más rápido del planeta, Casey Stoner, lo cogen seis pilotos y le bajan el record del circuito, zas, zas, zas, zas, zas, zas; una pieza más, un lomito más, corte perfecto, casi para comer crudo. Llegan sudando, con la sonrisa puesta. Parece que ya no importe la pole; parece que cuentan los cortes al lomo. Cuántos filetes le ha sacado el cuchillo, la belleza de la carne roja. El niño se lo lleva. Jorge hace diez milésimas más. Dani está en primera línea, el primero capaz de hacer el circuito en 1'47'', con la Honda protestando bajo sus piernas. Pero luego aparecen Rossi, Bradl y Bautista. Sonríen. Esperan las dos de la tarde del domingo. Yamaha quiere temperatura fresca, la nube yamaha. Los de Honda quieren una salida como la de Jorge, pero eso está en el piloto. Nakamoto mira. Los padres miran. Las madres miran. Les miramos todos. El semáforo, la pista, la primera curva, 90 grados a izquierda, tan cerca. Dos de la tarde. Aragón.

viernes, 12 de julio de 2013

"Vuelvo a casa"

Hace 14 días Jorge Lorenzo lanzó un tuit que supuso un estallido, a partes iguales, de admiración e incredulidad en el paddock: "Volvemos a Assen" decía. Se acababa de despertar de una operación de clavícula en Barcelona.

Hoy, con la chaquetilla del equipo Yamaha cubriendo un fuerte vendaje, decía a los micrófonos de un periodista italiano: "ritorno a casa". Habían transcurrido un par de horas desde ese momento en el que salió despedido de su moto hacia adelante, en la salida de la curva 10 de Sachsenring, el último viraje a izquierda con el que se entra en la parte triangular del trazado alemán. Salió volando y cayó sobre la parte alta izquierda de su espalda. El impacto dobló la placa de titanio que le sujetaba el hueso. Si se hubiera producido en una clavícula sana, ésta se habría partido, dicen los médicos.

Mientras esperábamos su salida en la puerta del box de Yamaha, las paragüeras del circuito, en minifalda y top de cuero negro se contoneaban ante las cámaras rivalizando en sonrisas, ajenas a lo sucedido. De repente volvieron a escucharse los motores, Bradl quitó el mejor tiempo del entrenamiento a Jorge Lorenzo. No lo superó nadie más. Crutchlow se volvió a caer. Otro a la clínica móvil. Agujero en la mano derecha y abrasiones en brazo izquierdo y ambas piernas. Salía por la puerta vendado, con el pecho descubierto, como un boxeador.

El Mundial se acerca a su ecuador y ya deja demasiadas huellas de su dureza, del nivel y el riesgo altísimo que toman estos pilotos por salir campeones. Smith sigue intentando curar su dedo meñique, casi arrancado hace un mes. Aoyama vuelve a la moto con tres dedos en los que es difícil distinguir las falanges. Márquez (microfracturas en Assen) resume la jornada tuiteando: Primer día en el trazado alemán superado!! Y Dani Pedrosa, el más vapuleado por las caídas de cuantos compiten en este Mundial, baja de su scooter cuando se cruza con Lorenzo, que enfilaba la carretera rumbo al aeropuerto. Se chocan las manos y se desean suerte mútuamente. Minutos antes, en el hospitality de Yamaha, Valentino Rossi seguía en su rutina de fin de semana de carreras: "debemos mejorar el setting de la moto para no estar tan lejos de las Honda cuando sube la temperatura del asfalto."

Y así va. Mañana volverán a salir. Cada uno con sus lesiones, cada uno con su rutina de trabajo, cada uno con un objetivo concreto: estar lo más alto posible en la clasificación de tiempos. Eso sólo lo consiguen yendo al límite. Siempre. Mientras, a Jorge, en el quirófano, le pondrán en su sitio la placa de titanio doblada por esa caída cuando abría gas a más de 200km/h.

Suerte.





viernes, 28 de junio de 2013

"Volvemos a Assen"


El Mundial de MotoGP 2013 está siendo excesivo en todo. Excesivo desde la llegada del #93, que arrebata titulares de prensa desde el primer día a todo el alto estatus de la categoría reina: records de velocidad punta, records de precocidad con victoria incluída (Austin), caídas duras y recuperaciones milagrosas (Mugello)... pero hoy, en Assen, el circuito que te recibe con el lema: Bienvenido a la Catedral de la Velocidad, hemos vivido una mañana histórica en la que un rumor como un hilo de seda ha ido tomando cuerpo, ha ido creciendo, cogiendo vuelo... hasta llegar a las seis y veinte de la tarde, cuando tras la ventanilla del copiloto de un coche saludaba Jorge Lorenzo, el #99.

Caída a 224km/h porque “me veía muy fuerte, pasé por esa curva con demasiada confianza”. Rotura de clavícula izquierda con desplazamiento. No hay quirófano disponible en Assen. Vuelo en jet privado a Barcelona. Operación de 2AM a 4AM, ocho tornillos y una placa de titanio en un hueso que ha se había quebrado en otras cuatro ocasiones. Duerme. Despierta y lanza un comunicado a través de su equipo: “Volvemos a Assen”. Es decir, sin cumplirse siquiera 12h de post-operatorio se embarca en un vuelo. Groningen. Assen. Llega aturdido y va directo a su motorhome. Saluda con una sonrisa a quien se le cruza por delante. Varios miembros de su equipo se abrazan en la puerta del camión. Ha llegado y quiere correr. 

Le espera un reconocimiento médico mañana a las 8 de la mañana, que consistirá en comprobar la movilidad del brazo, el dolor en la zona y la fuerza. Le mandarán hacer unas flexiones. Cuentan que en el momento de las flexiones el piloto las hace con el brazo bueno, sólo apoyando el malo... y si el médico se lo cree, va p’alante. Luego deberá enfundarse un mono (a primera hora del mediodía se encargó uno especial que llega desde Italia. Unas versiones dicen que se trata de un dos piezas –la chaquetilla se pone con más facilidad – y otras que se trata de uno muy usado que deja más hueco para que entre el hombro dañado). Y entonces se verá frente a la M1, una bestia de 160kg, 1000cc y 240cv. Y el circuito de Assen, claro. Y salir desde la duodécima posición en la parrilla. Y la lluvia si llueve y el viento si lo hace y el dolor y la infiltración (posible peligro de infección) y ya lo que venga si tiene que venir. Es acojonante. Quiere correr. Ese es el deseo. Y el deseo puede con todo, el deseo es un hilo de seda que coge vuelo y se transforma en dragón si quiere. Jorge quiere correr. Quiere subirse en la M1. Quiere. Quiere. En el peor de los casos quiere decir: yo he venido hasta aquí con todo lo que llevo encima y no me dejan subirme en la moto. Yo soy el Campeón del Mundo que defiende su título.

Ahora tenemos side stories. Hubo un rumor por la tarde en el paddock. Cada equipo tiene cinco motores para todo el Mundial. A Yamaha parece que no le salen las cuentas y cree que deberá abrir un sexto motor para llegar al final del Campeonato. Eso conlleva una sanción. Si abres un motor más, el piloto sale desde la última posición. El rumor es que Jorge habría vuelto a Assen para abrir ese sexto motor, salir último, bajarse de la moto en la primera curva y ya tiene sanción cumplida y motor nuevo. Cuando se lo pregunté a Ramón Forcada, jefe de mecánicos, soltó una carcajada. Cuando se lo pregunté a Wilco Zelemberg, team manager de Jorge, dijo: "no cambiamos 12 puestos por un motor".

Más: el resto de pilotos. Crutchlow, pole por primera vez en su carrera: Esta pole no tiene todo el mérito porque no estaba Jorge en pista. Si mañana se sube a la moto será mi héroe. Yo también lo haría si tuviese un equipo con la estructura para que me llevase a casa a operarme y me llevase de vuelta al circuito. Márquez, segundo clasificado –después de una caída con fractura de meñique mano derecha y pulgar pie izquierdo y golpazo en hombro y espalda: A mí me resultaría imposible subirme en la Honda al día siguiente de una operación de clavícula. En una Yamaha no sé, no la conozco. Bradl, tercero en la parrilla: no sé, yo opino como ellos.

La cita es mañana Sábado. Cuentan que el párroco de un pueblo cercano a Assen dijo: por delante de mi Iglesia no pasa una carrera de motos en Domingo o haré que baje la ira de Dios. Y entonces se corrió en Sábado. Mañana es Sábado. Mañana Jorge quiere correr. Por el párroco no hay problema.