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miércoles, 6 de febrero de 2019

Teníamos la orden de desmontar las motos

En una grabación para el canal de su equipo, el fisio que ha tratado a Márquez durante su rehabilitación [operación del hombro izquierdo] dice a cámara que desmontaron las motos que Marc tenía en la nave donde entrena para quitarle la tentación de montarlas antes de tiempo. Aún así, en el tránsito de la sala de masajes al gimnasio se subía a ellas y simulaba estar corriendo en algún circuito. "No cuentes eso, se van a a pensar que estoy loco".

Sepang. Qatar. Argentina. 70%. 80%. 90%. Eso ha salido porque alguien lo ha querido. Parecen los porcentajes de recuperación de Marc para los tres primeros circuitos: los tests de Sepang y las dos primeras carreras. En una secuencia aparece haciendo el ejercicio de seguir los trazados con el índice de la mano izquierda, supongo que para fortalecer el hombro. Hace una mueca de dolor. Tal vez ahí esté el mensaje: dolor en diciembre, disfrute en Marzo. Ese es Márquez 2019. No pain no gain. 

No es único en esta situación. El boxeador Crutchlow mostró al periodista Mat Oxley pantallazos con las radiografías de su pie derecho. La caída de Philip Island se lo dejó machacado, con 17 roturas. La radiografía actual lo muestra limpio con un andamiaje de titanio que parece querer salirse de la piel.

De Jorge Lorenzo también tenemos la secuencia, publicada en sus redes sociales, de la operación-retirada de puntos-recuperación del escafoides de su mano izquierda. Deberá aguantar las frenadas y aceleraciones de su nuevo monstruo japonés. Por eso no está en Sepang. No es el mejor circuito para una muñeca en recuperación.










sábado, 15 de octubre de 2016

64. 64. 64.

Jorge Lorenzo el sábado. Palo muy serio, highside y la espalda de plano al asfalto. Helicóptero. Hospital. TAC. Vuelta al circuito. Primera línea. Tremendo. "Antinflamatorio, pastilla contra el dolor, el calor de la moto y la adrenalina" es la receta del #99

Rossi, con la referencia de Maverick, saca una pole inesperada con un tiempazo. El único piloto por debajo de 1'44. Casi no festeja en parque cerrado. No es domingo.

Márquez va con las cuchillas de patinar en hielo. Saca primera fila también, detras de Rossi.

Los tres llevan 64 poles en su carrera deportiva en la categoría reina. Nakamoto saluda efusivo a Crutchlow, el primer privado en parrilla mañana, en el circuito de Honda.

lunes, 21 de marzo de 2016

Todo sigue igual

Igual no. Tal vez mejor. Pero están los de siempre.

Llegábamos a la primera carrera del año con la duda del comportamiento de los neumáticos Michelin. Se había escrito que el trasero agarraba demasiado, que transmitía demasiado empuje al delantero y que éste no lograba aguantar el stress. Muchas caídas. Falta de confianza en el delantero. Cambios en el estilo de pilotaje porque la electrónica, muy básica, no ayuda. Y tampoco se sabía, por falta de datos, hasta dónde iban a aguantar. Lo cierto es que los de menor durabilidad (los blandos) le permitieron a Dovi lanzar un ataque en la última vuelta a Marc para finalizar segundo.

Y lo cierto es que Jorge Lorenzo, pole, no pudo largarse desde el principio, como hacía con los Bridgestone. Pero sí marcó el record de la pista a mitad de carrera, y lo volvió a bajar en las últimas vueltas. Para ganar, a Jorge le bastó con seguir a los dos aviones rojos de Ducati, esperar el fallo de Iannone (tocó una línea blanca en plena curva y se fue al suelo); y atacar una sola y definitiva vez a Dovizioso. Hizo pole, record, y victoria: una buena manera de comenzar la defensa del título... bajando, además, en 7 segundos el tiempo de carrera del año pasado.

Márquez hizo una mala salida, remontó (con adelantamiento incluido a Vale) y rodó segundo al final de carrera hasta que no pudo resistir un último ataque de Dovizioso. No se vió en la retransmisión si cometió algún error en la 16, antes de la recta de meta. En la última vuelta volvió a lanzar dos ataques al italiano, pero Dovi resistió. Luego dijo que estaba contento con el tercer puesto, pero en pista no se conformó, que aparentemente había sido la lección 2015: aprende a conformarte con lo que tienes.

Valentino no optó a la pelea final nunca. Y Maverick, la noticia del finde con la primera línea... salió mal y no pudo adelantar a Pedrosa en toda la carrera. Acabó sexto.

La moto de Crutchlow sigue siendo la favorita de los duendes. Ya le pasó en Ducati. Ahora, con la Honda, de nuevo le falló la electrónica: en la recta le entraba el control de tracción y en curva le entregaba toda la potencia. Al suelo.

Mañana prueba Stoner. Será difícil que acepte coger la Ducati Pramac de Petrucci, pero para Argentina quedan quince días...

martes, 6 de mayo de 2014

La melancolía y la huída

Estado de las cosas en MotoGP tras Jerez [carrera y test].

1. Ganó Márquez con unos cronos por vuelta propios de JLorenzo [de la 1 a la 20 rodando en 1,40 -dos vueltas en 1,39 y una en 1.38 para meter la distancia- y de la 21 a la 27 en 1.41] marca la vuelta más rápida del test del lunes. Dice que ha mejorado la entrada en curvas rápidas con una modificación en la suspensión trasera.

2. Segundo en carrera Valentino Rossi trabaja en mejorar vuelta rápida para conseguir mejores situaciones en parrilla. Le gusta el nuevo chásis. Espera poder montarlo en las dos motos en Mugello (tal vez LeMans)

3. El podio lo completó Dani Pedrosa, que no llegó a lanzar un ataque sobre la segunda posición del #46. Hizo un adelantamiento de frenada tremenda a JLo en Dry Sack, y el el test trabaja en mejorar los settings para conseguir ser más rápido en los inicios de carrera.

4. Fuera del podio en Jerez, JLorenzo prueba la opción de neumático blando atrás y dice que le da mejor ritmo del que tuvo en carrera el domingo.

A veces pasa esto. Tras las carreras no hay descanso. Hay más trabajo. La exhibición del #93 fue tan cegadora que el foco se busca en lugares más oscuros. En decir: ¿qué está pasando aquí?

Por ejemplo, el drama ducatista de Cal Crutchlow. Entró en boxes tras la vuelta 4, con problemas en el freno delantero [sobrecalentamiento?] y dijo: he hecho un esfuerzo tremendo cada hora del día desde Austin para poder correr tres vueltas de mierda... las cosas deberían empezar a cambiar rápido [en dos de las res carreras que ha hecho la moto se ha parado]. El #35 se cabrea, y un británico jodido... no sonríe.

La asistencia a la rueda de prensa de Jorge Lorenzo el domingo tras la carrera fue masiva. ¿Qué le pasa a Jorge? El piloto: " Físicamente no estaba tan bien como creía y al no poder llevar la moto como quiero (sigue con los problemas de agarre en el neumático trasero, nuevo esta temporada, más duro que la anterior) voy más tenso y eso hace que me canse más. Llego mal al final de carrera." Y las salidas? "Ensayé siete salidas en todo el fin de semana y cinco me salieron mal, y la peor fue en carrera (hasta dos veces levantó la rueda delantera), no sé qué pasa." Y el Mundial? "No me interesa el campeonato. Me centraré en volver a ser competitivo y poder volver a disputar una carrera a Marc." Y Marc? "Cuando dije en 2005 que yo podía ganar todas las carreras lo malinterpretásteis y ahora me lo preguntáis por Marc. Os digo que es improbable pero no imposible. usto cuando dije aquello yo empecé a caerme."

Y ¿qué le pasa a Dani?. En el parque cerrado, después de la carrera, su respuesta comenzó así: "Bueno, el lío de hoy ha sido que no podía ir rápido al inicio de carrera". Ese comienzo de frase: el lío de hoy... La melancolía y la huída en 2014. En r de prensa bromeó cuando un periodista le dijo a Marc que explicase a resto de mortales cómo demonios se hace para coger grip sobre el piano... y se arrancó Dani: "sí, explícanoslo a nosotros también!"

[info del test, de la cuenta de Matthew Birt @birtymotogp

jueves, 1 de mayo de 2014

La vida se acelera

Se han sentado los cuatro en la sala de prensa. Los cuatro más Tito Rabat y Cal Crutchlow, que va a intentar corer en Jerez: "Si veo que no puedo frenar bien no correré porque no pretendo ponerme en peligro ni a mí mismo ni a ningún otro piloto." "El fin de semana pasado fue la primera vez en mi vida que me perdí una carrera, fue extraño verla desde el sofá, pero como piloto-de-sofá os digo que yo podía haber ganado claramente en Argentina, al igual que el millón de personas que se ponen a ver las carreras. Desde el sofá es fácil."

Crutchlow cerrado, vamos con Marc, a quien se le acelera la vida, las expectativas y los retos casi como si no pudiera vivir el presente. Dani Pedrosa lleva 9 años seguidos subiéndose al podio en Jerez (3victorias), o sea: se le da bien. Jorge Lorenzo suma 4 vitorias en Jerez y Valentino Rossi 8. O sea, se les da bien. Habla Márquez: "es el único circuito del Mundial en el que no he ganado, así que será interesante." Ya se ha puesto delante el bocado. Justo entonces se le acelera la vida. Siguiente pregunta, @DiegoLacave: "Te gustaría ser Campeón del Mundo como lo hizo Rossi, en una moto que no sea oficialmente la mejor?" Rossi se ríe, Marc aprieta los labios. Opción Yamaha. Contesta: "NO, estoy contento con Honda y con mi equipo." Dice Honda y dice mi equipo. Es importante. Mela Chércoles se la tira a Rossi. Respuesta: "Aún es un poco pronto para que Marc cambie." Más acelaraciones vitales. En el turno de atención a prensa española: Agostini ha dicho que te ve capaz de ganar el Mundial ganando todas las carreras. Marc, media sonrisa: "No, no, seguro que va a haber algún fin de semana en el que las cosas no vayan del todo bien y ahí tendremos que saber sacar 20 o 16 puntos. Está en juego el Mundial."

Con la prensa de cada país los pilotos pactan atenciones de 5 minutos. Habló Jorge, habló Marc, se hartó Dani de esperar... y se fue. Bueno, mañana se ponen en marcha las motos. Comienza la rutina de Gran Premio. Estamos en Europa, la primera; Jerez. El calor avisa. La temperatura en el asfalto será alta. Y fuera también.

Os dejo una foto de la #curva13.


lunes, 24 de marzo de 2014

Los ocho adelantamientos

Les pregunté si recordaban cuántas veces se habían adelantado en carrera. Se miraron. No lo sabían. Valentino dijo: "tres? cuatro?"; Márquez dijo: "ni idea". Un periodista italiano, desde la primera fila se lo sopló: "ocho!"; Valentino: "no, ocho no!, pero da igual, lo importante, desafortunadamente para mí fue que el último adelantamiento fue el suyo" [risas].

Vuelta 7. Vale a Marc
Vuelta 8. Marc a Vale
Vuelta 8. Vale a Marc
Vuelta 13. Marc a Vale

Tregua.

Vuelta  20. Cuatro adelantamientos.

Durante la tregua Márquez contuvo su moto como pudo para no comerse a Valentino en varias ocasiones. En el último tramo de carrera neutralizó varios ataques del #46 con frenadas fortísimas en la curva 1, el viraje con la frenada más bestia del Mundial: con 263m para decelerar 249km/h (de 357km/h a 105km/h). Un espectáculo. El duelo leyenda en pista vs baby champion fue un acontecimiento per se.

Pero llegó después de que Jorge se fuera al suelo en la primera vuelta. Zeeleberg a MCN: "salió de la 14 mejor de lo que esperaba, llegó a la 15 más rápido de lo que debía, frenó más... y ya sabéis el resto". Se fueron al suelo, en circunstancias parecidas, Iannone, Smith, Bradl, Bautista. Una escabechina. Sobrevivieron delante Marc, Valentino y Dani. El podio.

Aleix Espargaró, con una moto privada (que monta entre otras cosas motor y chasis como el de la Yamaha de Jorge Lorenzo de hace dos años) fue cuarto, un hito. En la qualy destrozó las dos motos y por la noche le hicieron una nueva con las piezas que quedaban sanas, más el radiador y los discos de freno delanteros de la segunda moto de Colin Edwards.

A Cal Crutchlow se le paró la Ducati justo en la recta de meta, pero logró cruzarla. Parecía que se había quedado sin combustible pero la realidad es que se le volvió loca la electrónica en la vuelta 5. Un problema en uno de los sensores y en un transmisor de datos hacía que la moto no supiera dónde estaba. Iba en 2ª y la moto creía que estaba en 6ª. Entraba el control de tracción en la recta y le daba toda la potencia en la curva 1. Acabó parándose en la última curva pero con la inercia llegó a meta.

Y así estamos. Siguen las grúas su actividad en la noche de Doha. Siguen levantando rascacielos 24h al día. Supongo que el circuito está aún iluminado. Son las tres y media de la madrugada y a las cinco vamos al aeropuerto. En tres semanas se corre en Austin, Texas.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Baby champion on board

En la camiseta de Campeón del Mundo le habían dibujado la señal de bebé a bordo y habían incorporado la palabra Campeón. Bebé Campeón a bordo. Escribe Emilio P. de Rozas que fue sugerencia de Marc. O sea, está agusto con lo de bebé, con ser el pequeño de la categoría. Está en la cima del mundo pero el niño quiere recalcar que es un niño, quiere poner ahí el acento. Cuando todo va muy rápido, cuando apenas hay tiempo para celebrar porque hoy mismo, ¡hoy! ya estaban rodando con la moto de 2014. Ayer la carrera para ser campeón del mundo y hoy vuelta al trabajo. Nakamoto le dijo que corriese con cabeza. Se lo dijo muy serio, cuenta Marc y anoche Marc le dijo a Nakamoto que daba libre a los mecánicos hasta las dos de la tarde de hoy, dijera lo que dijera el planing. Te acepto la orden, me concedes la fiesta. Es un niño y todo el mundo sabe que los niños negocian bien.

El día de la carrera revisé de nuevo el inicio del documental de Mark Neale The Fastest. La voz de Ewan McGregor dice: [...] dieciocho carreras con el mismo patrón; el jueves llegan, el viernes entrenan, el sábado clasifican y el domingo, a las dos de la tarde, corren. Corren y se caen. Y corren de nuevo. Y vuelven a caerse, a veces escupidos por esas máquinas de 160 kilos de peso y 250 caballos de potencia. Son los mejores pilotos sobre las motos más rápidas del mundo. El domingo hacía calor para ser Noviembre, y en el circuito había 104.441 espectadores. El aire era denso. Denso por la tensión. Jorge decidió a última hora no hablar con la tele. Marc dijo que estaba tranquilo. Luego confesó que era mentira. Y allá fueron. Jorge montó un lío tremendo en la salida, liderando cada paso por línea de meta y enzarzándose en adelantamientos, ataques y contrataques con Dani Pedrosa, esperando que Valentino o Crutchlow llegasen, que pudiera haber una batalla por el cuarto puesto con Márquez metido ahí. Pero Crutchlow se cayó y Valentino no llegó. Estuvo donde todo el año: a diez segundos. En una de esas Jorge sacó a Dani de la pista, Marc aprovechó y se puso primero. Volvió a la carga Jorge. Marc no entró al trapo, no ofreció resistencia al #99. Con Dani fue otra historía. Al #26 le dijo que pasara. Con la mano izquierda. Le dijo: pasa. Así gestionó la carrera Marc. Tercero y campeón del mundo.

Hoy me crucé con él en la entrada del Circuito Ricardo Tormo. Era la una y media de la tarde. Llegaba vestido con la ropa oficial del equipo y la mochila. Dentro ya estaba rodando Crutchlow con la Ducati, Redding con la Honda de Gresini, Pol Espargaró vestido con los colores de Tech3 y Jorge Lorenzo con el mono de piloto en el box, frente a sus dos motos. Así va todo de rápido. Sin un respiro para saborear nada. Ellos están ya en 2014. El campeón del mundo tiene 20 años. Le llamábamos niño y él dice: bebé a bordo. Bebé Campeón.








 

lunes, 2 de septiembre de 2013

81 milésimas

Al acabar la carrera Jorge Lorenzo dijo: "Estudié dónde era débil Márquez y finalmente le adelanté en la curva donde se había caído."

Así es esto. Jorge había visto esa caída desde su box y anotó en su cabeza el número de la curva (8). Después de otra carrera rocosa, durísima, sin tregua, Jorge mete un flashback de cuatro horas hasta llegar a ese momento de la mañana, durante el warm up, cuando Marc perdió la moto en la entrada de la curva, una caída que le sacó el hombro izquierdo de su sitio y que mandó su moto como un misil tierra-tierra hasta la de Cal Crutchlow, que un minuto antes se había ido al suelo ahí. Ahora meto yo otro flashback para recordar que el día anterior el #35 se había caído dos veces, destrozando las dos motos, la primera de las caídas a 293km/h. El domingo por la mañana volvía a caer Crutchlow y llegó a la carrera absolutamente exhausto. Acabó séptimo. Se disculpó con la afición por su fin de semana decepcionante y lanzó un mensaje conmovedor de agradecimiento a los médicos y los marshals que "tantas vidas salvan con su trabajo".

Volvemos a lo de Jorge. Domingo 1 de septiembre, 14h40m. Tres vueltas para el final. Lidera la carrera. Salío como un tiro. Dice Angel Nieto que en la salida a veces la moto se te mueve y no va recta. A Jorge se le movió en dirección Marc Márquez. Ambos pilotos se tocaron con los codos en los primeros metros, con los depósitos de sus motos hasta arriba de combustible y todo el caballaje empujando como si su cometido fuera despegar. Aviones.

Sólo Marc siguió la estela de Jorge, que tiró como el demonio, una vez más, pero que no pudo sacar de su rueda al #93. 17 vueltas después (100km), el niño seguía pegado a la Yamaha. Entonces se desató la tormenta.

Marc adelanta a Jorge en Brooklands, la última frenada antes de meta. Clásico. de libro.

Completan una vuelta y en la última Jorge recibe la info que anotó por la mañana en el box y que había revisado durante 19 vueltas: Marc se cayó en la 8. Y ahí le mete la moto.

Se pone primero, le quedan dos recta, dos frenadas y la carrera será suya. Pero hay que pasar de nuevo por Brooklands. Y allí Marc vuelve a frenar mejor, le adelanta, se pone primero, inicia el viraje de 180 grados para ir a meta, abre la línea para reventar el gas y llevar su RC132V hasta la victoria, y en ese suspiro Jorge, que traza ese viraje con el compás Yamaha se mete por dentro y sale primero.

En la línea de meta les separan 81 milésimas. Gana Jorge. Dos roturas de clavícula después, dos operaciones después, en la última carrera de este tramo de tres seguidas, sin descanso. Pasa por línea de meta y lanza un corte de mangas al universo, se saluda con Marc, que le aplaude, entra en parque cerrado meneando la moto como quien empuja a un compañero de equipo en la celebración. Y dice: "Ha sido una de las mejores carreras de mi vida."

foto @GigiSoldano

foto @GigiSoldano

sábado, 31 de agosto de 2013

Silencio, aviones.


Hubo silencio.

Silencio.

Normalmente alguien llega y lanza un grito de alegría por haber sido el más rápido o por haber conseguido primera línea salida. Gritan, alguien del equipo le devuelve el grito, chocan las manos, se golpean el casco, sonríen... Pero hoy, en ese escenario hubo silencio.

La batalla había sido tan seca, tan en el filo, tan sobrecogedora, que todo lo que quedó fue un silencio para asimilar lo que allí había ocurrido. Silverstone. 31 de Agosto. QP2 MotoGP.

Comencemos por el #35. Por la mañana se cayó dos veces. Las dos destrozó la moto. La primera caída se produjo a 293km/h. Crutchlow impactó contra la hierba, volteó con violencia varias veces y quedó sentado, inmóvil, buscando su respiración. Mientras, su Yamaha daba tumbos y a cada golpe se desintegraba un poco más hasta quedar desguazada. De esta caída le quedó sólo una abrasión en el brazo derecho y un fuerte golpe en la ingle. Volvió a pista con la segunda moto y en un error de pilotaje no tuvo fuerza para reaccionar. Al suelo en una resbalada eterna por el asfalto y la grava. En tres horas el equipo le hizo una moto nueva. Y Crutchlow, como un boxeador crecido con el castigo, pilotó hasta conseguir el tercer mejor tiempo. Fue uno de los cinco pilotos que batió el record de Stoner. Es británico. Está en Silverstone. Se podría haber matado pero está en primera línea de salida.

El #99. Jorge Lorenzo. Como siempre, el primero en el semáforo para abrir la clasificación, para marcar el camino, para meter más bares de presión en la olla, para marcar un crono que haga irrespirable el ambiente. Enseguida marcó record del circuito. Bajó el record de Stoner y por si no había quedado claro repitió otra vuelta perfecta y volvió a reventar su propio tiempo. Entonces llegó Marc Márquez y lo superó. Jorge volvió a la carga y bajó ese registro de Marc. Cuando llegó a su box y miró la pantalla no lo podía creer: Marc lo había vuelto a bajar. “Es difícil de aceptar.”  El Domingo sale sin nadie delante, por el centro de la pista, pero su visión periférica le marcará un color naranja en su costado izquierdo, y si hace foco leerá el número 93.

Marc Márquez: 2.00.691. Dejó ese tiempo y dos imágenes escalofriantes, dos caídas salvadas. En rueda de prensa, explicando lo que hizo en una de ellas (cuando metió el hombro para descolgarse aún más y meter la moto en la curva controlando la derrapada con el gas) Cal Crutchlow, a su lado, hizo el gesto de estar escuchando una marcianada. Luego dijo Marc: “cuando tomas riesgos no sabes si controlas o no.” Y se fue.

La carrera es a las dos de la tarde del Domingo. MotoGP. Volverán los aviones a Silverstone, pero esta vez no llevan la panza cargada de munición. Son aviones que vuelan pegados al suelo por unos milímetros de goma. Suenan como truenos afinados y si pisan el piano de la recta emiten un silbido agudo que te hiere el tímpano. Hoy rodaron tan salvajemente que a su llegada al parque cerrado sólo hubo silencio. De respeto. De admiración. De recogimiento.

lunes, 19 de agosto de 2013

Así va la vida

Cuando todo acabó, Dani seguía sentado en la silla de la sala de prensa y pidió a los periodistas españoles e italianos que tenían turno de atención personalizado que se acercaran donde estaba él porque no tenía fuerzas para levantarse. Contó cómo le había ido en la carrera, las precauciones del inicio para guardar los neumáticos, el ataque de Márquez, las dificultades para moverse encima de la moto en la segunda parte de la prueba, donde debía pilotar "quieto" para no reabrir la fractura de la clavícula, y su último ataque a la posición de Lorenzo, que rodaba segundo: "le vi que hacía algo raro en una de las curvas y sabía que seguiría yendo mal en las siguientes, así que pude acercarme y finalmente pasarle en la recta". Acabó segundo el #26: "Estoy contento porque he conseguido perder los menos puntos posibles." Y al continuar con el relato dijo:
-Es que cuando vi las radiografías de la clavícula me quedé chafado, porque no estaba tan bien como pensaba.
-Pero la radiografía del lunes después de Laguna?
-No, esa no. Esa cuando la vi y comprobamos que la rotura era casi total pensé: bueno, pues vaya carrerón he hecho para tenerla así... ya decía yo que notaba demasiado dolor... La que me dejó chafado fue la de antes de venir aquí (Indianápolis), porque la clavícula se había alargado y el hueso tenía signos de ir soldando pero no tanto como pensábamos.
-Cómo que la clavícula se había alargado?
-Sí, bueno, es que como me la he roto tantas veces y me han puesto placas, digamos que esas placas habían acortado el hueso, pero ahora no llevo placa, está soldando solo el hueso y está volviendo a su tamaño natural, digamos, y por eso tarda más de lo normal. Necesito tres semanas más para que esté bien. Y no caerme, claro.
-Pues la siguiente carrera es el próximo domingo...
-Ya, ahora pararé tres días para recuperarme del esfuerzo de estos tres días y volver a apretar otros tres días en Brno...

Y esa es la vida del #26 ahora. Ocurre que después de Brno tampoco habrá semana de descanso y el Mundial irá directo a Silverstone.

La de Jorge Lorenzo es parecida, un poco mejor en lo físico (él sí tiene operada la clavícula) y un poco peor en lo deportivo (está tercero en el Mundial, tercero en Indianapolis y sin cambio seamless en su M1). Por donde pasa afila la sonrisa y mide al interlocutor con la mirada y toda la escena dibuja un esto es muy largo y yo, de momento, no puedo hacer más, pero, quién sabe.

Márquez va rápido. Quedan ocho carreras y tiene el título cada vez más cerca. Funde el hierro como si fuera hielo. Le preguntan qué cuentas hace para salir campeón y dice que ninguna, e inmediatamente suelta: "hay que ir pasito a pasito pero deprisa." Pasito a pasito pero deprisa. Ahí lo lleva.

Y luego está lo de Valentino, que dice que no quiere retirarse sin volver a ser Campeón del Mundo. A falta de cinco vueltas se planta como un misil para pelear con Crutchlow y Bautista por la cuarta posición. Les mete la moto, se hace presente, se abre hueco, genera una tormenta selectiva, mete en el lio al #35 y al #19 y en la última curva hace que su Yamaha salga primera para lanzarse en la recta hacia la meta. Acaba cuarto el #46 y le dice via tuiter al Cal: always great battle with you Cal, I enjoyed a lot. Le responde Crutchlow: Bastardo!, hahaha.
Así va la vida de estos dos.













Y el domingo, Brno.


miércoles, 17 de julio de 2013

Rossi lo clavó


Aeropuerto de Madrid – Barajas. Tuit de @lorenzo99: “Almost ready for Laguna Seca/ Casi a punto para Laguna Seca”. Foto cerrando la bolsa de viaje. Son las 9 y media de la mañana. Viaje transoceánico con conexión en Frankfurt. La placa de titanio nueva, los 11 tornillos y la herida fresca se van a meter un viaje de casi veinte horas para llegar al sacacorchos y competir.

Su razonamiento puede ser: estoy peor que en Sachsenring, pero mejor que en Assen. Si no voy, lo de Holanda quedará como una cosa rara, algo perdido en el tiempo, una sóla frase del libro. Así que, al avión.

Rossi tenía razón. Rossi llegó a la sala de prensa tras hacer podio en Alemania y dijo: "sólo es una cosa mía, pero creo que Jorge va a correr en Laguna Seca. Yo sé cómo funciona la cabeza de un piloto."

No es que el mundial esté apretado (5 pilotos en 37 puntos), es que ninguno de los candidatos acepta que una caída, un quirófano, una rotura parcial, un agujero en la mano, una abrasión... le prive de la siguiente carrera. El irrational desire to ride deviene en un must ride sin visión alguna siquiera de futuro medio. Dani quiere ESTE mundial, Jorge quiere ESTE mundial, Marc quiere ESTE mundial. A Crutchlow le molaría mucho ESTE mundial. Y Valentino les mira desde el cogote. Valentino mira, sonríe y corre. Y se caen y vuelven.  Márquez ha puesto una velocidad de centrifugado crítica.

Tras la carrera de Assen Jorge dijo que no estaban locos. Lo damos por bueno, ok. No están locos. Pero quieren este Mundial. Y se montan en el avión. Son casi las 10 de la mañana de este miércoles en mitad de Julio. Nos vamos a Laguna Seca, en California. En medio de mil carreras AMA, a las dos de la tarde hora local, los americanos tendrán delante de sus ojos esta bestialidad de Mundial MotoGP '13. Ahí vamos.

domingo, 14 de julio de 2013

#93 gana. #93 lider

La carrera fue una mala salida. "Estaba con menos tensión que otras veces cuando están Jorge y Dani, porque ahí sé que necesito salir bien para que no se me vayan, pero hoy era diferente y he soltado tarde el embrague" (Márquez). La carrera fueron tres adelantamientos. A Aleix Espargaró al final de recta, en un punto de libro. Y otros dos a Bradl y Valentino. Al #6 y al #46 los pasó en un sitio donde nadie acostumbra, la última curva. Una zona muy complicada, en subida, técnicamente muy difícil; ahí sólo se intenta a la desesperada, si es la única opción que te queda porque se acaba la carrera. Pero Márquez lo había estudiado, "sí, lo había entrenado todo el fin de semana". Zas, zas, hueco y victoria. Por detrás llegaron el #34 y la leyenda viviente, Rossi, que volvió a hacerse dueño de la rueda de prensa posterior a la carrera.

El Mundial va a Laguna Seca el próximo fin de semana. Márquez nunca ha corrido allí. Pregunta para Valentino: ¿Qué le dirías a Marc sobre Laguna Seca? - Que es muy fácil! (carcajadas en la sala de prensa) Seguro que el cabrón es más rápido que yo allí! (carcajadas redobladas). Entonces Cal Crutchlow se une y remata: las primeras curvas son todas en 5ª.

En ese ratito, en esa pregunta y esas respuestas rápidas se ve dónde está ahora el Mundial. En un novato, lider con 138 puntos, al que vacilan dos tipos a los que le va la marcha. Han repetido el podio de Assen y van a California con la música puesta.

Allí, en principio, no estará Jorge Lorenzo. El #99 ha dicho que se salta esa carrera para llegar fuerte (recuperado de esa doble operación en la clavícula izquirda) tras el parón veraniego a Indianápolis. Aunque Valentino, en esta misma rueda de prensa aseguró: "Es una idea mía, pero creo que Jorge correrá en Laguna Seca. No sé nada y nadie me ha dicho nada, es sólo una cosa mía, porque yo sé cómo funciona la cabeza de un piloto, y a mitad de semana, cuando se vea más fuerte, va a decir... y por qué no?"

Sí estará Dani Pedrosa, que renunció finalmente a correr en Alemania después de volver a sentirse mareado a la hora del warm up, para el que sí había recibido autorización médica. Un fin de semana más que complicado para el #26, con multitud de reuniones médicas entorno a su caso y una rueda de prensa que no sentó demasiado bien en diversos entornos.

Pero esto son las motos. Las carreras. El Mundial de MotoGP. En la narración de Ewan McGregor para The Fastest, 18 carreras con el mismo patrón. El jueves llegan, el viernes entrenan, el sábado se clasifican y el domingo a las dos de la tarde, corren. Corren y se caen. Y corren de nuevo. Y vuelven a caerse, a veces escupidos por esas máquinas de 160 kilos de peso y 250 caballos de potencia. Son los mejores pilotos sobre las motos más rápidas del mundo. Llega ahora el sacacorchos.

sábado, 13 de julio de 2013

Médicos en la sala de prensa. Las horas del día.

A las seis de la tarde aparecieron enfundados en su mono de asistencia en circuito los doctores Angel Charte (medicina interna) y Enric Cáceres (traumatología). Cáceres con un micrófono inalámbrico para poder moverse y dibujar en una pizarra en qué estado había quedado la clavícula de Dani Pedrosa (rotura parcial en la zona izquierda). Charte para detallar por qué descartaba a esa hora cualquier lesión interna en el piloto, que tras la caída tardaba mucho en recuperar un estado de semiconsciencia y fue trasladado en helicóptero a un hospital cercano. La imagen no era muy alentadora en ese momento: el piloto, inmovilizado en una camilla, con los ojos cerrados, entrando por la bocana de carga del helicóptero. Pero poco a poco la mañana se fue despejando de malas noticias hasta llegar a ese momento: las seis de la tarde, con los doctores explicando conceptos de medicina interna y traumatología a la prensa especializada en motor. Las seis de la tarde y el piloto descansando en su motorhome después de una comida reparadora.

La caída sucedió pasadas las diez de la mañana. En la curva 1, la Honda #26 escupía por los aires al piloto, que impactaba con una fuerza brutal con la cabeza y la espalda en el asfalto para acabar sobre la grava. Se desprendió la visera del casco y se pudo ver la mirada perdida de Dani, que se llevaba la mano a la clavícula izquierda. Ni siquiera pasó por el box. Directo a la clínica móvil.

A las tres de la tarde la situación era esta: el líder del Mundial de MotoGP estaba en el circuito, sin posibilidad de competir, tras su paso por el hospital de Chemnitz; el vigente campeón del mundo, Jorge Lorenzo, salía de la anestesia en un hospital de Barcelona después de que se le implantara una placa nueva de titanio, esta vez con 10 tornillos e injertos de sustancia ósea de su pelvis para favorecer la regeneración del tejido; y Márc Márquez había conseguido la pole para la carrera del domingo. Crutchlow (con abrasiones en ambas piernas y brazo izquierdo además de un agujero en su mano derecha -"por la mañana creía que no podría montarme en la moto"-) hizo el segundo mejor tiempo, y Valentino Rossi, primera línea de salida, algo que no probaba desde 2010.

Eso a las tres de la tarde.

Ahora queda el domingo. Para Dani, nuevo examen médico previo a la decisión sobre su participación ("el motociclismo rompe cualquier estructura lógica" Angel Charte). Para el resto, la mañana entera para competir en un circuito que parece un tatuaje del diablo sobre las colinas de Sajonia. 10 curvas a izquierda y sólo 3 a derechas: 3 trampas, 3 emboscadas marcadas en rojo (1,3,11). Y una bajada como un tobogán. Un descenso que invita a poner sexta y obliga a una frenada brutal para seguir en pista. Sachenring. Sachenring.

Sachenring.

Sachenring como una pesadilla sobre la que buscar ir más rápido que el resto. Sachenring. Si corre Dani, serán 23 pilotos en la parrilla de MotoGP. Si finalmente no lo hace, el campeonato del Mundo tendrá la posibilidad de quedar más apretado que nunca, porque hay tres tipos que no van renunciar a esa posibilidad: uno es una leyenda, otro un niño muuuuy rápido y otro, un boxeador. Suerte a todos.





viernes, 12 de julio de 2013

"Vuelvo a casa"

Hace 14 días Jorge Lorenzo lanzó un tuit que supuso un estallido, a partes iguales, de admiración e incredulidad en el paddock: "Volvemos a Assen" decía. Se acababa de despertar de una operación de clavícula en Barcelona.

Hoy, con la chaquetilla del equipo Yamaha cubriendo un fuerte vendaje, decía a los micrófonos de un periodista italiano: "ritorno a casa". Habían transcurrido un par de horas desde ese momento en el que salió despedido de su moto hacia adelante, en la salida de la curva 10 de Sachsenring, el último viraje a izquierda con el que se entra en la parte triangular del trazado alemán. Salió volando y cayó sobre la parte alta izquierda de su espalda. El impacto dobló la placa de titanio que le sujetaba el hueso. Si se hubiera producido en una clavícula sana, ésta se habría partido, dicen los médicos.

Mientras esperábamos su salida en la puerta del box de Yamaha, las paragüeras del circuito, en minifalda y top de cuero negro se contoneaban ante las cámaras rivalizando en sonrisas, ajenas a lo sucedido. De repente volvieron a escucharse los motores, Bradl quitó el mejor tiempo del entrenamiento a Jorge Lorenzo. No lo superó nadie más. Crutchlow se volvió a caer. Otro a la clínica móvil. Agujero en la mano derecha y abrasiones en brazo izquierdo y ambas piernas. Salía por la puerta vendado, con el pecho descubierto, como un boxeador.

El Mundial se acerca a su ecuador y ya deja demasiadas huellas de su dureza, del nivel y el riesgo altísimo que toman estos pilotos por salir campeones. Smith sigue intentando curar su dedo meñique, casi arrancado hace un mes. Aoyama vuelve a la moto con tres dedos en los que es difícil distinguir las falanges. Márquez (microfracturas en Assen) resume la jornada tuiteando: Primer día en el trazado alemán superado!! Y Dani Pedrosa, el más vapuleado por las caídas de cuantos compiten en este Mundial, baja de su scooter cuando se cruza con Lorenzo, que enfilaba la carretera rumbo al aeropuerto. Se chocan las manos y se desean suerte mútuamente. Minutos antes, en el hospitality de Yamaha, Valentino Rossi seguía en su rutina de fin de semana de carreras: "debemos mejorar el setting de la moto para no estar tan lejos de las Honda cuando sube la temperatura del asfalto."

Y así va. Mañana volverán a salir. Cada uno con sus lesiones, cada uno con su rutina de trabajo, cada uno con un objetivo concreto: estar lo más alto posible en la clasificación de tiempos. Eso sólo lo consiguen yendo al límite. Siempre. Mientras, a Jorge, en el quirófano, le pondrán en su sitio la placa de titanio doblada por esa caída cuando abría gas a más de 200km/h.

Suerte.





viernes, 28 de junio de 2013

"Volvemos a Assen"


El Mundial de MotoGP 2013 está siendo excesivo en todo. Excesivo desde la llegada del #93, que arrebata titulares de prensa desde el primer día a todo el alto estatus de la categoría reina: records de velocidad punta, records de precocidad con victoria incluída (Austin), caídas duras y recuperaciones milagrosas (Mugello)... pero hoy, en Assen, el circuito que te recibe con el lema: Bienvenido a la Catedral de la Velocidad, hemos vivido una mañana histórica en la que un rumor como un hilo de seda ha ido tomando cuerpo, ha ido creciendo, cogiendo vuelo... hasta llegar a las seis y veinte de la tarde, cuando tras la ventanilla del copiloto de un coche saludaba Jorge Lorenzo, el #99.

Caída a 224km/h porque “me veía muy fuerte, pasé por esa curva con demasiada confianza”. Rotura de clavícula izquierda con desplazamiento. No hay quirófano disponible en Assen. Vuelo en jet privado a Barcelona. Operación de 2AM a 4AM, ocho tornillos y una placa de titanio en un hueso que ha se había quebrado en otras cuatro ocasiones. Duerme. Despierta y lanza un comunicado a través de su equipo: “Volvemos a Assen”. Es decir, sin cumplirse siquiera 12h de post-operatorio se embarca en un vuelo. Groningen. Assen. Llega aturdido y va directo a su motorhome. Saluda con una sonrisa a quien se le cruza por delante. Varios miembros de su equipo se abrazan en la puerta del camión. Ha llegado y quiere correr. 

Le espera un reconocimiento médico mañana a las 8 de la mañana, que consistirá en comprobar la movilidad del brazo, el dolor en la zona y la fuerza. Le mandarán hacer unas flexiones. Cuentan que en el momento de las flexiones el piloto las hace con el brazo bueno, sólo apoyando el malo... y si el médico se lo cree, va p’alante. Luego deberá enfundarse un mono (a primera hora del mediodía se encargó uno especial que llega desde Italia. Unas versiones dicen que se trata de un dos piezas –la chaquetilla se pone con más facilidad – y otras que se trata de uno muy usado que deja más hueco para que entre el hombro dañado). Y entonces se verá frente a la M1, una bestia de 160kg, 1000cc y 240cv. Y el circuito de Assen, claro. Y salir desde la duodécima posición en la parrilla. Y la lluvia si llueve y el viento si lo hace y el dolor y la infiltración (posible peligro de infección) y ya lo que venga si tiene que venir. Es acojonante. Quiere correr. Ese es el deseo. Y el deseo puede con todo, el deseo es un hilo de seda que coge vuelo y se transforma en dragón si quiere. Jorge quiere correr. Quiere subirse en la M1. Quiere. Quiere. En el peor de los casos quiere decir: yo he venido hasta aquí con todo lo que llevo encima y no me dejan subirme en la moto. Yo soy el Campeón del Mundo que defiende su título.

Ahora tenemos side stories. Hubo un rumor por la tarde en el paddock. Cada equipo tiene cinco motores para todo el Mundial. A Yamaha parece que no le salen las cuentas y cree que deberá abrir un sexto motor para llegar al final del Campeonato. Eso conlleva una sanción. Si abres un motor más, el piloto sale desde la última posición. El rumor es que Jorge habría vuelto a Assen para abrir ese sexto motor, salir último, bajarse de la moto en la primera curva y ya tiene sanción cumplida y motor nuevo. Cuando se lo pregunté a Ramón Forcada, jefe de mecánicos, soltó una carcajada. Cuando se lo pregunté a Wilco Zelemberg, team manager de Jorge, dijo: "no cambiamos 12 puestos por un motor".

Más: el resto de pilotos. Crutchlow, pole por primera vez en su carrera: Esta pole no tiene todo el mérito porque no estaba Jorge en pista. Si mañana se sube a la moto será mi héroe. Yo también lo haría si tuviese un equipo con la estructura para que me llevase a casa a operarme y me llevase de vuelta al circuito. Márquez, segundo clasificado –después de una caída con fractura de meñique mano derecha y pulgar pie izquierdo y golpazo en hombro y espalda: A mí me resultaría imposible subirme en la Honda al día siguiente de una operación de clavícula. En una Yamaha no sé, no la conozco. Bradl, tercero en la parrilla: no sé, yo opino como ellos.

La cita es mañana Sábado. Cuentan que el párroco de un pueblo cercano a Assen dijo: por delante de mi Iglesia no pasa una carrera de motos en Domingo o haré que baje la ira de Dios. Y entonces se corrió en Sábado. Mañana es Sábado. Mañana Jorge quiere correr. Por el párroco no hay problema.