Que la bola le llegara a Iniesta en el minuto 14. Que la pisara para marcar claramente que detiene el juego. Que todo el mundo se de cuenta de lo que está pasando. Que Zidane salga a la zona técnica y comience el aplauso de su equipo. Que se levante el estadio. Que haya una ovación de tronío, histórica. Que Iniesta diga: seguimos.
Aquí escribo de deportes. Uso mayúsculas. La opinión no necesariamente es cualificada. Gracias por leer. Mi otro blog es zapatillasparato2
viernes, 1 de abril de 2016
jueves, 24 de marzo de 2016
DEP Johan Cruyff
Lo último que recuerdo de Cruyff está en el documental de Messi. Allí lanzaba dos miradas inusuales sobre el juego del argentino. Cruyff siempre soltaba ideas diferentes. Cuando no era brillante era diferente. De Messi decía que los pasos cortos de su carrera con el balón multiplicaban las posibilidades de decidir hacia dónde iba a salir. Y apuntaba que ser bajito le daba ventaja frente a los defensas altos porque tenía más fácil el apoyo en la cadera para desnivelarlos.
Es una noticia impactante su muerte. Di Stefano, Pelé, Maradona, Cruyff. Esa es la referencia en la que quedó retratada para siempre la imagen del 14. Tuve la oportunidad de seguirle como reportero cuando comenzaba a armar el dream team, cuando alternaba decisiones incomprensibles con locuras maravillosas. Esperar la alineación del Barça de Cruyff no implicaba querer saber quién jugaba sino cómo iban a jugar. Eran puntos en un papel y había que acertar cómo unirlos para saber el dibujo.
Recuerdo hacerle en Las Gaunas, después de un empate, la típica pregunta toca cojones sobre un cambio. Me contestó diciendo algo así como: pero tú chaval... quién eres? El equivalente al yo con taxistas no hablo de fútbol de Valdano.
Horacio Segui, el mítico fotógrafo de los cromos de la Liga, me contó que Cruyff fue el primero que vio el negocio en lo extra futbolístico. Foto igual a dinero. Si quieres verme, paga. Pero lo hacía desde la posición de quien sabe que ofrece algo diferente, a veces incomprensible, admirable. El tipo que hace que un restaurante se gire nada más abrir la puerta.
Es una noticia impactante su muerte. Di Stefano, Pelé, Maradona, Cruyff. Esa es la referencia en la que quedó retratada para siempre la imagen del 14. Tuve la oportunidad de seguirle como reportero cuando comenzaba a armar el dream team, cuando alternaba decisiones incomprensibles con locuras maravillosas. Esperar la alineación del Barça de Cruyff no implicaba querer saber quién jugaba sino cómo iban a jugar. Eran puntos en un papel y había que acertar cómo unirlos para saber el dibujo.
Recuerdo hacerle en Las Gaunas, después de un empate, la típica pregunta toca cojones sobre un cambio. Me contestó diciendo algo así como: pero tú chaval... quién eres? El equivalente al yo con taxistas no hablo de fútbol de Valdano.
Horacio Segui, el mítico fotógrafo de los cromos de la Liga, me contó que Cruyff fue el primero que vio el negocio en lo extra futbolístico. Foto igual a dinero. Si quieres verme, paga. Pero lo hacía desde la posición de quien sabe que ofrece algo diferente, a veces incomprensible, admirable. El tipo que hace que un restaurante se gire nada más abrir la puerta.
lunes, 21 de marzo de 2016
Todo sigue igual
Igual no. Tal vez mejor. Pero están los de siempre.
Llegábamos a la primera carrera del año con la duda del comportamiento de los neumáticos Michelin. Se había escrito que el trasero agarraba demasiado, que transmitía demasiado empuje al delantero y que éste no lograba aguantar el stress. Muchas caídas. Falta de confianza en el delantero. Cambios en el estilo de pilotaje porque la electrónica, muy básica, no ayuda. Y tampoco se sabía, por falta de datos, hasta dónde iban a aguantar. Lo cierto es que los de menor durabilidad (los blandos) le permitieron a Dovi lanzar un ataque en la última vuelta a Marc para finalizar segundo.
Y lo cierto es que Jorge Lorenzo, pole, no pudo largarse desde el principio, como hacía con los Bridgestone. Pero sí marcó el record de la pista a mitad de carrera, y lo volvió a bajar en las últimas vueltas. Para ganar, a Jorge le bastó con seguir a los dos aviones rojos de Ducati, esperar el fallo de Iannone (tocó una línea blanca en plena curva y se fue al suelo); y atacar una sola y definitiva vez a Dovizioso. Hizo pole, record, y victoria: una buena manera de comenzar la defensa del título... bajando, además, en 7 segundos el tiempo de carrera del año pasado.
Márquez hizo una mala salida, remontó (con adelantamiento incluido a Vale) y rodó segundo al final de carrera hasta que no pudo resistir un último ataque de Dovizioso. No se vió en la retransmisión si cometió algún error en la 16, antes de la recta de meta. En la última vuelta volvió a lanzar dos ataques al italiano, pero Dovi resistió. Luego dijo que estaba contento con el tercer puesto, pero en pista no se conformó, que aparentemente había sido la lección 2015: aprende a conformarte con lo que tienes.
Valentino no optó a la pelea final nunca. Y Maverick, la noticia del finde con la primera línea... salió mal y no pudo adelantar a Pedrosa en toda la carrera. Acabó sexto.
La moto de Crutchlow sigue siendo la favorita de los duendes. Ya le pasó en Ducati. Ahora, con la Honda, de nuevo le falló la electrónica: en la recta le entraba el control de tracción y en curva le entregaba toda la potencia. Al suelo.
Mañana prueba Stoner. Será difícil que acepte coger la Ducati Pramac de Petrucci, pero para Argentina quedan quince días...
Llegábamos a la primera carrera del año con la duda del comportamiento de los neumáticos Michelin. Se había escrito que el trasero agarraba demasiado, que transmitía demasiado empuje al delantero y que éste no lograba aguantar el stress. Muchas caídas. Falta de confianza en el delantero. Cambios en el estilo de pilotaje porque la electrónica, muy básica, no ayuda. Y tampoco se sabía, por falta de datos, hasta dónde iban a aguantar. Lo cierto es que los de menor durabilidad (los blandos) le permitieron a Dovi lanzar un ataque en la última vuelta a Marc para finalizar segundo.
Y lo cierto es que Jorge Lorenzo, pole, no pudo largarse desde el principio, como hacía con los Bridgestone. Pero sí marcó el record de la pista a mitad de carrera, y lo volvió a bajar en las últimas vueltas. Para ganar, a Jorge le bastó con seguir a los dos aviones rojos de Ducati, esperar el fallo de Iannone (tocó una línea blanca en plena curva y se fue al suelo); y atacar una sola y definitiva vez a Dovizioso. Hizo pole, record, y victoria: una buena manera de comenzar la defensa del título... bajando, además, en 7 segundos el tiempo de carrera del año pasado.
Márquez hizo una mala salida, remontó (con adelantamiento incluido a Vale) y rodó segundo al final de carrera hasta que no pudo resistir un último ataque de Dovizioso. No se vió en la retransmisión si cometió algún error en la 16, antes de la recta de meta. En la última vuelta volvió a lanzar dos ataques al italiano, pero Dovi resistió. Luego dijo que estaba contento con el tercer puesto, pero en pista no se conformó, que aparentemente había sido la lección 2015: aprende a conformarte con lo que tienes.
Valentino no optó a la pelea final nunca. Y Maverick, la noticia del finde con la primera línea... salió mal y no pudo adelantar a Pedrosa en toda la carrera. Acabó sexto.
La moto de Crutchlow sigue siendo la favorita de los duendes. Ya le pasó en Ducati. Ahora, con la Honda, de nuevo le falló la electrónica: en la recta le entraba el control de tracción y en curva le entregaba toda la potencia. Al suelo.
Mañana prueba Stoner. Será difícil que acepte coger la Ducati Pramac de Petrucci, pero para Argentina quedan quince días...
martes, 15 de marzo de 2016
Lo que sabemos del campeón
El Campeonato del Mundo de MotoGP tiene tal fuerza que transcurrido un tiempo, casi cuatro meses, por ejemplo, cuesta asomarse al pasado. Cuesta mirar porque se vienen encima cada uno de los minutos en los que la vida estuvo en peligro. Sin embargo, como si se tratase de un previously on ... este mes han aparecido dos documentales restaurando el foco sobre el Campeón del Mundo de 2015, Jorge Lorenzo.
Son dos trabajos que completan la frase que se dirá dentro de mucho tiempo: -te acuerdas de lo de Márquez y Rossi en 2015? - sí, ese Mundial lo ganó Jorge.
El documental de Dorna mira el año desde el casco del #99. Se ven las chispas de cada caída de Márquez como la hoja de un cuchillo que pasa cerca. Se ve a Valentino caminar por el box detrás de mucha gente. Se ve la vida que ve Jorge y relata la cantidad de cosas bien hechas que debes ejecutar para poder ser Campeón del Mundo. Se ven, se te meten en el cuerpo, las dudas, las decepciones y las alegrías tapadas por el griterío de otros. Me sorprendió en ese documental las horas previas a Valencia, con la música puesta en el motorhome y la gente bailando; el piloto bailando... y sin embargo absolutamente consciente de las dos horas que tenía por delante. Wilco Zeelemberg le pregunta qué tiene que hacer si Rossi se cae y Jorge contesta de inmediato: quedar noveno. Tiene las dos horas siguientes en su cabeza mientras baila.
Ya campeón, estaba bailando en la celebración y ve a Patrick Primmer, el técnico de suspensiones, y le mete en la conga; minutos antes nos había contado que gracias a un consejo suyo había copiado la manera de levantar la moto de Valentino para mejorar la tracción. Era Rossi el que llevaba la moto de manera dulce!! La clave de por qué cita en varias ocasiones a Patrick la encontramos en el otro documental, en el Informe Robinson.
Juan Llansá, el mecánico que más años lleva con Jorge, le dice: a veces te falta reconocer a la gente lo que hace bien. Se ve que el chaval se aplica. El gesto con Patrick lo demuestra. Informe Robinson no relata 2015 desde el casco de Jorge; nos cuenta su vida de huidas hacia adelante; fotografía de manera salvaje cada vez que Jorge Lorenzo corta el hilo umblical, una vez tras otra, consecutivamente: con su madre, su padre, su jefe de equipo, su manager... Es un relato durísimo y maduro sobre el camino del #99 para ser cinco veces Campeón del Mundo, tres en MotoGP; en las antípodas del modelo Marc Márquez, por ejemplo, arropado por el clan.
Para revalidar título en 2016 Jorge deberá resolver la misma ecuación que el resto de pilotos: marca nueva de neumáticos (todas las referencias Bridgestone a la basura)
+ electrónica rudimentaria (se acabó tener la moto puesta para cada curva de cada vuelta)
+ incertidumbre contractual (todos deberán buscar equipo para el año que viene)
+ guerra #46vs#93 (cuya primera batalla se librará en la rueda de prensa de este miércoles).
Ante la previsión de tormentas Dorna ha creado un organismo sancionador por encima de Dirección de Carrera y tiene la intención de concretar un catálogo de sanciones con la colaboración de los equipos, que ya han recibido una recopilación de videos de acciones de carrera punibles para que ellos mismos sugieran sanciones.
Ea, ya tenemos Mundial. Qatar ya no espera. Qatar está aquí este mismo miércoles.
Son dos trabajos que completan la frase que se dirá dentro de mucho tiempo: -te acuerdas de lo de Márquez y Rossi en 2015? - sí, ese Mundial lo ganó Jorge.
El documental de Dorna mira el año desde el casco del #99. Se ven las chispas de cada caída de Márquez como la hoja de un cuchillo que pasa cerca. Se ve a Valentino caminar por el box detrás de mucha gente. Se ve la vida que ve Jorge y relata la cantidad de cosas bien hechas que debes ejecutar para poder ser Campeón del Mundo. Se ven, se te meten en el cuerpo, las dudas, las decepciones y las alegrías tapadas por el griterío de otros. Me sorprendió en ese documental las horas previas a Valencia, con la música puesta en el motorhome y la gente bailando; el piloto bailando... y sin embargo absolutamente consciente de las dos horas que tenía por delante. Wilco Zeelemberg le pregunta qué tiene que hacer si Rossi se cae y Jorge contesta de inmediato: quedar noveno. Tiene las dos horas siguientes en su cabeza mientras baila.
Ya campeón, estaba bailando en la celebración y ve a Patrick Primmer, el técnico de suspensiones, y le mete en la conga; minutos antes nos había contado que gracias a un consejo suyo había copiado la manera de levantar la moto de Valentino para mejorar la tracción. Era Rossi el que llevaba la moto de manera dulce!! La clave de por qué cita en varias ocasiones a Patrick la encontramos en el otro documental, en el Informe Robinson.
Juan Llansá, el mecánico que más años lleva con Jorge, le dice: a veces te falta reconocer a la gente lo que hace bien. Se ve que el chaval se aplica. El gesto con Patrick lo demuestra. Informe Robinson no relata 2015 desde el casco de Jorge; nos cuenta su vida de huidas hacia adelante; fotografía de manera salvaje cada vez que Jorge Lorenzo corta el hilo umblical, una vez tras otra, consecutivamente: con su madre, su padre, su jefe de equipo, su manager... Es un relato durísimo y maduro sobre el camino del #99 para ser cinco veces Campeón del Mundo, tres en MotoGP; en las antípodas del modelo Marc Márquez, por ejemplo, arropado por el clan.
Para revalidar título en 2016 Jorge deberá resolver la misma ecuación que el resto de pilotos: marca nueva de neumáticos (todas las referencias Bridgestone a la basura)
+ electrónica rudimentaria (se acabó tener la moto puesta para cada curva de cada vuelta)
+ incertidumbre contractual (todos deberán buscar equipo para el año que viene)
+ guerra #46vs#93 (cuya primera batalla se librará en la rueda de prensa de este miércoles).
Ante la previsión de tormentas Dorna ha creado un organismo sancionador por encima de Dirección de Carrera y tiene la intención de concretar un catálogo de sanciones con la colaboración de los equipos, que ya han recibido una recopilación de videos de acciones de carrera punibles para que ellos mismos sugieran sanciones.
Ea, ya tenemos Mundial. Qatar ya no espera. Qatar está aquí este mismo miércoles.
jueves, 28 de enero de 2016
la vida en marte
Había salido con la mirada de hielo y comenzó a matarlo sin piedad. 6-1, 6-2. Blue Monster Djokovic. A Federer, 34 años 4 hijos, Mirka sin saber qué hacer ni qué decir en el palco.
Marte estaba ahí abajo. Federer resolvió que sólo podía morir yéndose a la red y ahí se comenzó a abrir la persiana. Le rompió el servicio al monstruo y en plena resurrección le devolvió una dejada cruzando la bola. Un tipo en silla de ruedas se levantó para celebrar el punto. Ganó el set Roger. Cerraron el techo por si se ponía a llover y en el parón un chica se levantó a mostrar una pancarta: "Me acabo de casar pero estoy dispuesta a cambiarlo por Federer." Más o menos. Son cosas de la vida en Marte.
El cuarto set fue caminar hasta la playa. El monstruo dominaba el paisaje.


la vida en marte
Marte estaba ahí abajo. Federer resolvió que sólo podía morir yéndose a la red y ahí se comenzó a abrir la persiana. Le rompió el servicio al monstruo y en plena resurrección le devolvió una dejada cruzando la bola. Un tipo en silla de ruedas se levantó para celebrar el punto. Ganó el set Roger. Cerraron el techo por si se ponía a llover y en el parón un chica se levantó a mostrar una pancarta: "Me acabo de casar pero estoy dispuesta a cambiarlo por Federer." Más o menos. Son cosas de la vida en Marte.
El cuarto set fue caminar hasta la playa. El monstruo dominaba el paisaje.


la vida en marte
sábado, 9 de enero de 2016
Lo simple es cruel
Esto es reducir la mucho la salsa, pero si el jugador mira al banquillo y ve al entrenador anotando en el libreta... sabe que esas notas se las van a leer. Si mira y ve a Zidane...
A veces las cosas, de tan simples, le ponen un punto de crueldad e injusticia a las situaciones, pero... Los mexicanos dicen: si no está para ti, ni aunque te pongas; y si está para ti, ni aunque te quites.
Tampoco es el día para medir al jugador, porque cualquier cambio de entrenador mete en escena un periodo de hacer méritos que se transforma en todos bajan, todos meten la pierna, todos ofrecen un desmarque; pero miremos a la grada. La grada ha reaccionado con nitidez al mensaje de Zidane. Venimos a disfrutar, no a examinar, no a castigar. A Cristiano le han aplaudido cada remate, y no ha metido ni uno. Donde antes había duda ahora hay fiesta. En uno de los primeros remates de Cristiano el portugués se ha disculpado con un compañero. El realizador de la tv lo ha repetido en superslow.
A Zidane ya se le ha pasado lo de la "felicidad está en la antesala de la felicidad". Esos tres días que pasó dirigiendo al equipo sin tener que tomar ninguna decisión. Hasta el día de la lista. Hasta el momento de la alineación. Hasta el partido. Ahora la realidad empezará a sumar y a restar en la balanza. Se acabó la felicidad; toca ser entrenador del Real Madrid. Pero los jugadores, de alguna manera, empiezan a ver que la foto de un triunfo con Zidane de traje en la banda tiene mucha fuerza. Y van a colaborar.
A veces las cosas, de tan simples, le ponen un punto de crueldad e injusticia a las situaciones, pero... Los mexicanos dicen: si no está para ti, ni aunque te pongas; y si está para ti, ni aunque te quites.
Tampoco es el día para medir al jugador, porque cualquier cambio de entrenador mete en escena un periodo de hacer méritos que se transforma en todos bajan, todos meten la pierna, todos ofrecen un desmarque; pero miremos a la grada. La grada ha reaccionado con nitidez al mensaje de Zidane. Venimos a disfrutar, no a examinar, no a castigar. A Cristiano le han aplaudido cada remate, y no ha metido ni uno. Donde antes había duda ahora hay fiesta. En uno de los primeros remates de Cristiano el portugués se ha disculpado con un compañero. El realizador de la tv lo ha repetido en superslow.
A Zidane ya se le ha pasado lo de la "felicidad está en la antesala de la felicidad". Esos tres días que pasó dirigiendo al equipo sin tener que tomar ninguna decisión. Hasta el día de la lista. Hasta el momento de la alineación. Hasta el partido. Ahora la realidad empezará a sumar y a restar en la balanza. Se acabó la felicidad; toca ser entrenador del Real Madrid. Pero los jugadores, de alguna manera, empiezan a ver que la foto de un triunfo con Zidane de traje en la banda tiene mucha fuerza. Y van a colaborar.
viernes, 8 de enero de 2016
Benítez vs Zidane
Con el paso de los días los matices se van y las líneas argumentales se simplifican. Aún así cada uno conserva detalles de lo sucedido sin saber muy bien por qué.
En realidad son detalles de lo que se vio de lo sucedido. Por ejemplo, Benítez saliendo de Madrid por la terminal ejecutiva de Barajas rumbo a Liverpool, como si no soportara un minuto más en la capital. Tal vez le esperase familia o buenos amigos o buenos abogados o buenos algo en Liverpool. Pero aquí no se quedó. Dejó una carta agradeciendo la oportunidad. Un gracias por haberme dejado que me tumbase en la cama del faquir, sin nombrar una sola vez al presidente, el mismo que le despidió públicamente con 23 segundos de alocución. En sólo 10, días antes, había dicho lo del problema y la solución, en un juego de nombres y palabras semejante al de los trileros. Decía problema y solución y escondía la bolita roja con el nombre de Rafa Benítez.
Zidane sólo lleva una z como identificativo en el chandal. En la presentación se hizo la foto con toda la familia: la mujer y los hijos. Benítez, en su día, sólo llevó a la mujer. ¿Por qué llevan ahora a las familias a la foto? ¿Hay algún tipo de mensaje? Es un "estos son los míos de verdad"; o un "mirad: con esta la familia me iré cuando este señor de las gafas me eche." Hasta ahora es un enigma.
Zidane, en su alocución, hizo una paradinha. Parecía que iba a acabar... pero siguió y remató diciendo que intentaría ganar algo esta temporada. Ganar algo. Ese algo es: lo que sea. Algo. Ese algo dicho en Enero parece oxígeno puro para Mayo. Algo.
Luego vimos sonrisas en el entrenamiento. Coincidió con el día previsto de puertas abiertas en navidad, pero la foto quedó como un vuelve la ilusión. En realidad todo se reduce a eso. Dónde se pone la ilusión: hay gente que la pone en el control: a mi me controlan, que controlen a esos cabrones, que los hagan trabajar como a mi, que no les pasen una, que no se crean los amos del cotarro; mano dura, látigo. Y por supuesto, que ganen. El fútbol como espejo y venganza de la propia vida. Otra gente pone la ilusión en el disfrute: Pago una entrada, voy a ver a mi equipo, que tiene jugadores buenos, algunos extraordinarios. Voy a ver qué hacen hoy. No quiero comprender, quiero disfrutar. Quiero volver a casa caminando sin pisar tierra. El fútbol como placer.
Los del control no soportan a los entrenadores que dejan el fútbol a los futbolistas. Quieren pizarra y estadística, porque es justamente lo quejode fastidia al jugador. A los del disfrute les jode arruina el domingo el de la estadística y la pizarra; el que trabaja para neutralizar y acaba por perder. La vida va así. En el Madrid el presidente, este presidente, escucha al que más grita. Y los cambios se precipitan, se suceden de proa a popa, de frio a caliente, de blanco a negro y vuelta a empezar.
Hace poco escuché a Sergio Scariolo decir que el trabajo de entrenador tiene dos partes: gestión y entrenamiento. Y que siendo igual de importantes, se deben ejecutar en ese orden. Primero es: qué tengo, cuál es el organigrama de mis jugadores... y luego cómo preparo el partido. Los entrenadores de la estadística y la pizarra suelen creer que va bien preparar primero el partido, tal vez porque conozcan mejor los movimientos del rival que las taquillas de sus propios jugadores. Pero esto es un opinión totalmente gratuita.
En realidad son detalles de lo que se vio de lo sucedido. Por ejemplo, Benítez saliendo de Madrid por la terminal ejecutiva de Barajas rumbo a Liverpool, como si no soportara un minuto más en la capital. Tal vez le esperase familia o buenos amigos o buenos abogados o buenos algo en Liverpool. Pero aquí no se quedó. Dejó una carta agradeciendo la oportunidad. Un gracias por haberme dejado que me tumbase en la cama del faquir, sin nombrar una sola vez al presidente, el mismo que le despidió públicamente con 23 segundos de alocución. En sólo 10, días antes, había dicho lo del problema y la solución, en un juego de nombres y palabras semejante al de los trileros. Decía problema y solución y escondía la bolita roja con el nombre de Rafa Benítez.
Zidane sólo lleva una z como identificativo en el chandal. En la presentación se hizo la foto con toda la familia: la mujer y los hijos. Benítez, en su día, sólo llevó a la mujer. ¿Por qué llevan ahora a las familias a la foto? ¿Hay algún tipo de mensaje? Es un "estos son los míos de verdad"; o un "mirad: con esta la familia me iré cuando este señor de las gafas me eche." Hasta ahora es un enigma.
Zidane, en su alocución, hizo una paradinha. Parecía que iba a acabar... pero siguió y remató diciendo que intentaría ganar algo esta temporada. Ganar algo. Ese algo es: lo que sea. Algo. Ese algo dicho en Enero parece oxígeno puro para Mayo. Algo.
Luego vimos sonrisas en el entrenamiento. Coincidió con el día previsto de puertas abiertas en navidad, pero la foto quedó como un vuelve la ilusión. En realidad todo se reduce a eso. Dónde se pone la ilusión: hay gente que la pone en el control: a mi me controlan, que controlen a esos cabrones, que los hagan trabajar como a mi, que no les pasen una, que no se crean los amos del cotarro; mano dura, látigo. Y por supuesto, que ganen. El fútbol como espejo y venganza de la propia vida. Otra gente pone la ilusión en el disfrute: Pago una entrada, voy a ver a mi equipo, que tiene jugadores buenos, algunos extraordinarios. Voy a ver qué hacen hoy. No quiero comprender, quiero disfrutar. Quiero volver a casa caminando sin pisar tierra. El fútbol como placer.
Los del control no soportan a los entrenadores que dejan el fútbol a los futbolistas. Quieren pizarra y estadística, porque es justamente lo que
Hace poco escuché a Sergio Scariolo decir que el trabajo de entrenador tiene dos partes: gestión y entrenamiento. Y que siendo igual de importantes, se deben ejecutar en ese orden. Primero es: qué tengo, cuál es el organigrama de mis jugadores... y luego cómo preparo el partido. Los entrenadores de la estadística y la pizarra suelen creer que va bien preparar primero el partido, tal vez porque conozcan mejor los movimientos del rival que las taquillas de sus propios jugadores. Pero esto es un opinión totalmente gratuita.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)