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domingo, 22 de febrero de 2026

¿Estamos en un Last Dance?

Photos courtesy of motogp.com
Lo escribo para poder contarlo bien. Lo aprendí de Dennis Noyes. Un día entré en la cabina y estaba tecleando en el ordenador con un montón de papeles alrededor. Le dije: ¿colaboras con alguna revista? Me contestó: No, estoy escribiendo lo que voy a decir en la retransmisión, escribo para poder contarlo bien.

Vamos con Marc Márquez. Estamos justo a punto de iniciar la temporada 2026, hoy han acabado los test de Burinam. Tiene 33 años, 9 títulos Mundiales y está cosido y recosido por las lesiones. Vamos a obviar la grande, la del brazo; vamos a obviar la latente, la diplopía. Y nos vamos a quedar con la última: la rotura del ganchito del omóplato derecho (fractura en la base de la apófisis coracoides y afectación de ligamentos). Parecía que no era nada y la recuperación total está siendo más larga de lo que se comunicó en un principio. No sólo se perdió las últimas cinco carreras y el test de Valencia, sino que llegó con cautela al último test de pretemporada. Finalmente se lo semi-arruinó un virus estomacal pero lo importante aquí es la combinación de lesión + edad + recuperación. Dejemos este factor anotado en la pizarra y sigamos con el relato.

Tiene 33 años. Aquí no podemos hacer el ejercicio de buscar la edad media de retirada porque a cada uno le duele el cuerpo de una manera y cada cual tiene motivaciones que le impulsan más allá del criterio de edad biológica. Pero sí hay consenso en que la plenitud competitiva se alcanza acercándote a los 30 y disminuye a partir de ahí. Hace poco Jaime Alguersuari (que antes de promotor y editor también fue piloto) me lo explicó así: hasta los 30 tú vas a las curvas, a partir de los 30 las curvas vienen a ti. Lo que cuesta bajar una décima con 20 años no es el mismo esfuerzo que bajarla con 30.

Tiene 9 títulos de Campeón del Mundo, los mismos que Ubbiali, Hailwood y Rossi, 4 menos que Ángel Nieto y 6 menos que Giacomo Agostini. Está en el Olimpo de la velocidad. Ya. Pertenece. Está. Eso es inamovible. 9 títulos. Si este año fuera otra vez Campeón del Mundo no hay que hacer cuentas complicadas. Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Dejadme que haga una narrativa ficción. Dos en realidad. Voy con la primera: Marc gana el título este año, lo ha hecho sin lesiones y está enterito y con contrato en Ducati Lenovo para 2027. Dice, vamos a por el nuevo reglamento, las nuevas motos, el circuito urbano, Acosta en mi equipo. Vamos a competir. Amo competir. Todo sale bien, la Ducati corre, Marc vuelve a llevarse otro Mundial. Acosta no sabe ni por dónde le da el aire (¿os suena? ¿su compañero de equipo derrotado?) son 11 títulos del Mundo. ¿Por qué no? Por qué no ha sido el lema que Marc ha manejado siempre.

Voy con la segunda narrativa: por qué no. Marc gana el título este año. Son 10. Está indiscutido con Ago y Nieto. Ya. Los tres. Por delante tiene una moto desconocida (reglamento 2027), un promotor que no quiere velocidad, quiere show; y un compañero de equipo dispuesto a morderle. Es algo personal. No es Jorge Lorenzo final de carrera en HONDA, ni Pol Espargaró, ni Alex, ni Dani Pedrosa. Es un chaval con el gen aniquilador. Va a morder. Tiene en su contrato (el que tardó tanto en renovar) una cláusula que le libera cuando él quiera no para ir a otra fábrica, sino para irse a casa. O sea, si me voy a casa, me dejáis ir. Esa fue mi condición para renovar. Y entonces abre un cajón de casa donde hay 10 papeles de gramaje alto, con el membrete de la FIM que le acreditan como Campeón del Mundo de Motociclismo de Velocidad. Tiene 10. Mira a su chica, al perro, al jardín, al calendario con vacaciones marcadas que nunca hizo porque estaba en un quirófano o en un gimnasio recuperándose. Y dice: para qué. Para qué voy a montarme otra vez en esa bestia a pelearme con otros 23. Una voz dentro le dice: porque amas competir. Y él hace la mueca de: me gustaba. Mira la pizarra que dejamos al principio de este texto. La mira Marc. Se la conoce de memoria: lesión + edad + recuperación. Para qué.

Yo lo tendré en cuenta toda esta temporada. Marc no para de lanzar este mensaje. Estoy disfrutando ahora. La decisión será de mi cuerpo más que de la cabeza. No soy el de 2013, no soy ya la hormiga incansable. Soy Mar Márquez.

domingo, 18 de septiembre de 2022

Márquez y el efecto huracán



 Había pasado más de una hora desde el final de la carrera y Marc pidió a las televisiones que mandasen a su entrevistador al camión de Repsol porque quería aclarar algo. Por parte de DAZN acudió Izaskun Ruiz. “Lo de Fabio ha sido mala suerte. Iba más rápido que yo, se estaba preparando para adelantarme en la siguiente curva, pero delante de mi Pecco y Aleix han tenido un susto, yo me he ido un poco más largo y Fabio no ha podido evitar chocar conmigo. He ido a verle pero estaba en la clínica. Pero escucho a gente decir que he tirado a Nakagami. Y eso no ha pasado. Llevo aquí muchos años. En una recta no me voy a ir contra ningún piloto, no se me ocurre, y menos en la primera vuelta. Se me ha bloqueado la rueda. En el toque con Fabio se ha metido una pieza de su moto en la mía, me ha bloqueado el holeshot device y cuando lo he accionado la moto no iba y se me ha ido hacia la izquierda, donde estaba Nakagami."

El asunto es que Marc actúa como un imán para lo bueno y lo malo en competición. Él genera cosas. Engulle la energía que le rodea. Es imposible que pase desapercibido. Estaba en pista para iniciar una "pretemporada" y se ha marcado un salidón, se ha metido en el hueco por el que pasaba Binder y de p13 ha pasado a p5 en dos curvas. Eso le coloca no en el ojo del huracán, sino como ojo del huracán. Y se han desencadenado los hechos. Toques, piezas saltando por los aires, pilotos al suelo... réplicas de tsunami. Si Marc está pasan cosas, no hay orden hasta que él impone el suyo, y en esta reentrada en pista las piezas han crujido.

Con FabioQ fuera de carrera Aleix se ha lanzado a por el podio. A rueda de Binder guardó su opción de ataque hasta que faltaban dos vueltas. Pam pam. Podio. Se queda a 17 puntos del lider a cinco carreras "Es bonito, pero siento la presión también, porque no tengo 20 años y no sé si esto me volverá a ocurrir."

Por delante la causa italiana se calienta. Los teólogos del DUCATISMO habían dictaminado que los ataques de Bastianini a Bagnaia en la última carrera habían sido postureo, que el #23 no se atrevería a alterar el orden que establece que Bagnaia será el Campeón de MotoGP este año. Y zas, le quitó 5 puntos con un adelantamiento en la última vuelta sin réplica posible del niño bonito de Italia, que visualizó la calculadora del título.

Ahora mismo habrá en el circuito de Alcañiz una actividad curiosa. EL desmontaje, siempre tedioso, esta vez debe ser veloz porque los aviones esperan para salir esta misma noche a Japón, donde hay que correr el próximo domingo. Máquez, que contaba con tener 117km más en el bolso, llegará a casa de HONDA sin saber aún si aguanta una carrera entera, pero que está en zona podio en tres curvas.

domingo, 1 de mayo de 2022

Marc sigue su camino. A hachazos.

foto red bull content pool

Salvar, levantar, el codo, la moto, la HONDA, Marc, Jerez, y la foto. Otra vez la imagen icónica cuando nadie la esperaba. Gold & Goose para Red Bull. Tenemos que pararnos forzosamente para hablar de Marc. 

En algún momento de la larga sucesión de lesiones en Japón decidieron que no podían continuar trabajando sobre el diseño de una moto que sólo podía pilotar Marc. Le mantuvieron el contrato, Marc les juró fidelidad y todo el mundo respiró. Pero la moto la cambiaron. NO sabemos para quién, pero este año Marc se encontró una especie de Ducati pintada de Respsol Honda. "Parece que estoy pilotando para otra marca." Estas fueron sus palabras. Así que Marc esta temporada trabaja en tres planos: 1: su físico y sus lesiones (diplopía incluida), 2: la moto nueva/diferente-a-lo-de-siempre y 3: volver a ser el mejor en Honda para volver a liderar el proyecto (Pol, Alex, Nakagami... hola). 

Entonces todo lo que ocurre cada fin de semana gira entorno a esos tres ejes. Él intenta ponerse bien (FP1), él intenta poner la moto (FP2) y él intenta estar por delante del resto de pilotos Honda (Sábado y Domingo). Si no llega por sí mismo en cualquiera de estos aspectos, sacará algo que tienen muy pocos: el cabreo competitivo, el caníbal. Coge ruedas, sigue ritmos, espera agazapado, cualquier cosa para estar delante de los demás Honda y ver dónde le deja eso con respecto a la parrilla: casi siempre por delante de la estimación algorítmica. En Jerez, cuarto. Toda la carrera detrás de la DUCATI de Miller hasta el hachazo a cinco vueltas del final. Un error en la curva Jorge Lorenzo y una salvada de hace dos años (la de la moto pequeña, la de la moto reactiva, su HONDA).

foto red bull content pool


Tenemos que estar de acuerdo en algo: Marc es un animal salvaje en competición. Es Rafa Nadal dos sets abajo, es el Madrid ante una remontada, es Jordan a seis segundos del final.

Y tiene otra cosita: lo de la gente. El tipo dice: "Gracias a la afición de Jerez que me levantó cuando estaba en el suelo." Ea. Remata y se va de ahí.

Por delante el podio merece comentario, claro. A Bagnaia hay que comprarle la mozzarella que nos vendió renunciando al motor 2022 en el inicio de campeonato. A veces parece imbatible. Ley Quartararo también; se hace grande en Europa, se hace veloz en los circuitos del Viejo Continente. Y ahora dice que tranquilos con la renovación, que aún hay que hablar. Jarvis ya no se quita las gafas de sol oscuras. Aleix Espargaró tiene toda la razón al gritar en el podio. Él sí se cree a su APRILIA. El otro día su jefe de mecánicos, Antonio Jiménez, me dijo: "mi punto fuerte es saber lo que no tengo que hacer." Traducido: experimentos con gaseosa y errores cero. La moto es de Aleix y Aleix está volando.

foto motgp press service





domingo, 20 de marzo de 2022

La danza de parar la lluvia

Márquez se pega un palo tremendo en el warm up. Un high side violentísimo a 157kmh. Hospital. Vuelta. Todo ok pero no le dejan salir. Unfit to ride.

A media hora de la carrera llueve torrencialmente y se retrasa la salida. Antes, ya se había acortado la duración (de 27 a 20v) por problemas en el asfalto. Básicamente las piedras se desprenden de la pista. "Acosta me ha dicho que ha acabado con el cuello destrozado por las piedras que le saltaban" dice Aleix Espargaró.

Es una carrera para detalles, para escuchar a los pilotos. Zarco: "Necesitaba más tiempo para entender este grip. El mérito de Oliveira y Miller es que supieron ir rápido desde la primera vuelta; no necesitaron aprender sobre la marcha. Yo perdí mucho tiempo en adelantar a Miller, no veía claro dónde frenar." Hizo tercero, metió presión en la olla, en el grupo de cabeza, con Oliveira destacado. Corren con la pista encharcada. La danza para parar la lluvia hizo efecto. El cuenco de la chica funcionó. Las motos llegan con piedras de asfalto adheridas a los neumáticos. 

Gana Oliveira, que salió séptimo pero lo tuvo clarísimo en su cabeza. Una seguridad atronadora. El portugués en agua.  

Fabio Quartararo, que se partía de risa con la gente bailando mientras esperaban a que arreciase la lluvia, consigue su primer podio en mojado. Salió desde la pole, desapareció y llegó como un cuchillo en el último tercio de carrera. Ley Quartaro con adelantamientos claros a Zarco y Miller para acabar segundo. Marcó vuelta rápida a 3v del final. Sacó el orgullo y la casta de campeón. Defiende título. Salió deprimido de Qatar y recuperó las risas en la lluvia indonesia. Yamaha guardará el vídeo de Fabio adelantando a dos Ducati.

Mientras, en Italia seguirán preguntándose qué han hecho para que en dos carreras las oficiales se hayan quedado fuera del podio (hoy lo perdió Miller, que no pudo aguantar la segunda posición) y hayan subido Bastianini en Qatar y Zarco en Indonesia. El casino ducatista.

Los chicos de azul, a los que hay que estar siempre atentos quedan quinto y sexto, con Rins de más a menos y Mir de menos hasta donde puede.

Por detrás, un grupo de siete unidades se jugó la octava plaza. Daba cierta angustia ver a esos bisontes llegar a la frenada de la uno con líneas tan diferentes intentando perder velocidad sobre los charcos. En ese estado de cosas Aleix manejó como pudo. Acabó detrás de Binder, que a una vuelta del final le había metido la moto en la yugular a su hermano regalando una secuencia impactante: la mirada del pequeño alucinando dónde estaba la rueda de su hermano mayor.

Otro acelerón de corazón en MotoGP, corriendo al límite, salvando el Gran Premio sobre la campana, con el icono del campeonato fuera por precaución y el Campeón del Mundo sacando casta y pilotaje. 

 

Quartararo en Indonesia. Foto: Yamaha Press





sábado, 21 de mayo de 2016

La gran huida

La carrera de mañana será la gran huida para la primera línea.

Rossi desde la pole. Tiene el reto de volver a ganar de principio a fin, como lo hiciera en Jerez. Es una fuente inagotable de energía Rossi. Para pilotar y para hablar. Y a cada gesta que consigue todos respondemos con el mismo tic: asegurarnos de su fecha de nacimiento. Su pole a rueda de Viñales monta una tormenta de polvo. ¿Se alía con su próximo compañero de equipo? ¿Hizo lo mismo en Argentina y Austin? Jorge Lorenzo dice que eso sería como copiar en el cole. Rossi responde que para hablar de apaños, mejor que Jorge y Marc estén callados. Dorna suelta el video de la vuelta desde el helicóptero. ¡Y es sábado! Veremos si la columna de polvo se mantiene hasta las dos de la tarde del domingo. A Rossi le ayudaría para su huida...

Viñales desde la segunda posición de parrilla. Hay un extra boost cuando te han dicho que eres tan bueno como para pilotar la moto del Campeón del Mundo y lo han puesto en un taco de papeles y los has firmado página a página hace unos días. Hizo una vuelta rapidísima. Le brilla el pendiente de diamantes (¿?) en la oreja izquierda en la rueda de prensa.

Iannone cierra la primera línea. Este también estará como loco por abrir gas y largarse mañana. Ducati le ha dicho que para ellos no es suficientemente bueno. Y ante esto no hace falta decir cómo estará trabajando esa cabecita de Iannone. En su casco ha dibujado la molécula de la adrenalina.

Y ahora vienen los problemas para los que quieren huir: la segunda línea. Marc, Jorge, Aleix Espargaró.

Marc, que ha dado volumen al diseño de sus números en el frontal de su Honda, evidentemente va a querer pelear por conseguir una victoria de mucho peso específico en Mugello. Peleará con sus demonios internos para ganar y los demonios externos de Nakamoto para puntuar.

Jorge... en fin. Es el lider del Mundial y ya ha ganado cuatro veces aquí. Tiburón en más abierto.

Aleix Espargaró va a intentar mantenerse en cabeza de carrera todo el tiempo posible, el necesario para que Suzuki reciba un mensaje con almohadilla: #respect. A ver cómo sale.

No sabemos si será un carrerón. Este año aún no hemos tenido batalla hasta el final en ninguna de las carreras. Pero sólo pensar en cómo llegarán a San Donato, la primera curva, pone los pelos de punta.



lunes, 26 de octubre de 2015

Antes de condenar a nadie


Después de la carrera estuve mucho tiempo hablando con Randy Mamola. Él mismo estuvo en las ruedas de prensa de Marc y Vale. Incluso preguntó. Hubo más ex pilotos que se acercaron a escuchar las declaraciones in situ. En el circuito había una mezcla de tensión y tristeza tremenda. Tomé la decisión de ir a hablar con la gente sin grabar nada, para que no hubiera opiniones políticas. Mamola da la razón a los dos pilotos. Su resumen es: Márquez no hace nada extraño ni ilícito en cambiar los ritmos de la carrera, tanto para frenarla como para intentar irse en solitario. Se hace todos los domingos en Moto3, él mismo lo hacía en las categorías pequeñas. Lo que ocurre es que esto nunca se hizo en MotoGP y estamos ante una novedad, un shock. Cuando Dani peleó en Aragón con Vale nadie dijo que frenó a Rossi. El ritmo que llevaban Marc y Vale en su pelea en Sepang era inferior a Dani y Jorge rodando en cabeza en solitario, pero superior al de Crutchlow y Smith y toda la gente que iba por detrás, así que es indemostrable que estuviese frenando a Rossi. Este es un deporte en el que buscas diferencias de una décima de segundo; en el que eres fuerte en unos puntos del circuito y en otros no tanto. Por su parte, Rossi está en una pelea con un piloto incómodo. Hace un gesto de dirt track, donde apartas al rival con la pierna, porque evidentemente no puedes soltar el manillar y porque no está tan cerca como para soltar el codo. Me dijo: a los pilotos con los que trabajo muchas veces no les pido explicaciones, les digo: mírate en el espejo esta noche y cuéntate lo que has hecho. Hay momentos en los que un piloto nunca te va a decir la verdad.

Hablé también con un piloto italiano de MotoGP, sin grabar. Me dijo que Valentino había hecho un mundial perfecto, lúcido, dijo. Empleó esa palabra. Ha estado lúcido todo el Mundial. Dentro y fuera de la pista, pero el jueves se le fue esa lucidez y atacó a Márquez. No ha estado lúcido en este momento, pero es verdad que Marc le ha estado fastidiando toda la carrera.

De lo que ocurrió en Dirección de Carrera entre los dos pilotos ha trascendido que Alzamora le dijo a Rossi (contado por Vale): “nosotros no te hemos hecho perder el Mundial, fuiste tú el que nos hizo perder el Mundial.” Y también que Rossi dijo algo a Marc. Rossi: “le dije lo que pensaba de él.” Marc: ”no puedo decirlo porque siempre le he respetado mucho.” Y se bloquea, se le hace un nudo la garganta y se le llenan de agua los ojos.

Ahora ¿qué tenemos? ¿Qué sucedió realmente? Tal vez los dos pilotos hayan cometido el mismo error: airear la tensión, hacerla pública, someter a juicio lo que sucede en pista. Rossi atacando a Marc verbalmente para neutralizarlo como rival. Marc queriendo hacer pagar a Rossi en pista cuentas pendientes, (¿Argentina?, ¿Assen?) incluida la rueda de prensa del jueves en Sepang.

Todo el mundo con el que hablas, que ha competido, que está en el Mundial, coincide en una cosa: Marc estuvo tocando las narices a Valentino y Rossi tardó demasiado en echarle de la pista. Eso es así. Hables con quien hables. Directores, jefes de equipo, mecánicos, ex pilotos... todos.

Tal vez estemos ante una ley no escrita que ha sido vulnerada. Existe una que dice que en la última curva de la última vuelta vale todo. Hay otra, tal vez escrita por Rossi, que es: no interfieras en un Mundial si tu no te juegas nada.

En un costado de esta historia está Jorge Lorenzo, muy enfadado porque interpreta que Yamaha no le ha defendido pidiendo una sanción de puntos para Valentino Rossi, y porque cree que le perjudican desde el momento en el que apelan la sanción de Dirección de Carrera.

Comentarista de BT SPorts: “es la primera vez en mi vida que un piloto sancionado por tirar a otro sale con puntos de ese Gran Premio.”

Marc Márquez: “No creo que esto vaya a más porque no puede ir a más. No puede haber nada que supere a un piloto tirando a otro con una patada en la moto.”

Valentino Rossi: “Primero que con una patada no tiras una moto de MotoGP. Y segundo, se ve claro en la toma del helicóptero que Marc tumba la moto y se cae porque me da con su manillar en la rodilla. Por eso yo luego alargo la pierna.”

PD Rumores.
1. Antes de que Valentino Rossi compareciese ante la prensa, su entorno alimentó la idea de que si se mantenía esa sanción el piloto no iría a valencia, para la última carrera del Mundial.
2. Rossi ataca a Marc en la rueda de prensa del jueves porque se entera de que Jorge había cenado con Marc para pedirle ayuda en las últimas carreras del campeonato.
á﷽﷽﷽﷽﷽﷽﷽﷽"da.
. Marc queriendo  un piloto sancionado por tirar a otro sale con puntos de ese Gran Premio."da.
. Marc queriendo

domingo, 9 de noviembre de 2014

Mañana es 2015


La respuesta de Rossi es: la pasión. ¿Cómo aguantas siendo competitivo con 35 años? “Por la pasión” Es la gasolina de la ecuación talento más trabajo más el factor corrector edad. La pasión hace que todo ligue, como en cocina. Que el plato salga redondo, cuajado, serio, delicioso. Rossi ha sido subcampeón del mundo. Y dice Dennis Noyes: si no hubiera un extraterrestre llamado Márquez estaríamos hablando del décimo título del mundo de Valentino.

El extraterrestre estaba afónico en parrilla de salida. Afónico de gritar en la victoria de su hermano en Moto3, afónico de gritar mientras destrozaba a puñetazos la repisa de la tetoya del equipo junto a Emilio Alzamora. Después de tanta tensión.

Entonces dijo: es la carrera a la que menos concentrado llego, pero es la última e intentaré divertirme. Salió desde la segunda línea, aflojó cada vez que la lluvia fina metía incertidumbre en carrera, con el pit lane abierto desde la segunda vuelta por si querían cambiar de moto. Apretaba cada vez que la pista se secaba. Y metió un hachazo descomunal a Iannone y Valentino para liderar la carrera hasta el final. Ganó. 13 victorias esta temporada. Doohan, en 1997 hizo 12. Otro record para el niño. En parque cerrado se acercó su madre y la besó. Se acercó Nakamoto y le plantó otro beso. Se reía a mandíbula abierta el jefe de Honda. Le dio libre para mañana Lunes. Bueno. Algo es algo. Mañana comienza 2015 en MotoGP. Por si las cosas no van suficientemente deprisa.

domingo, 14 de septiembre de 2014

El chico del pueblo de al lado

Las victorias se celebran. Las derrotas se analizan. Al final del día el mundo sigue girando y siempre hay revancha. Y si no hay se busca. Pero hay victorias especiales y derrotas diferentes. Los gestos nos ponen en la pista. Vamos allá.

Rossi gana en Italia, cinco años temporadas después, con 35 años. En el podio se arrodilla ante la afición. En los momentos de los trofeos sube a su jefe de mecánicos al cajón, con él. Galbusera, el hombre que encontró en un test de superbikes, un tipo que no tenía ni idea del Mundial del MotoGP. A ese Valentino le dijo: vente, necesito las ideas nuevas que Burgess (14 años después) no tiene. La intuición y el atrevimiento.

La carrera: Márquez sabía que Jorge intentaría irse desde el principio y saltó como un gato desde la segunda línea para bloquear esa tentativa. Se metió en batalla con Rossi. Dos veces le adelantó y dos veces le contestó el italiano. Finalmente los dos pasaron delante de Jorge Lorenzo y cuando todo paracía dulce, cuando se cocían esa vueltas que preparan la batalla final, Márquez se cayó. Fue en la curva 4, lentísima, reviradísima: "Iba relajado, me confié en exceso, quise cerrar un poco más de la cuenta y esta vez no pude levantar la moto."Se le cayó a plomo. Levantó solo esos 160 kilos de peso y con la ayuda de los marshalls logró arrancarla y entrar en pista de nuevo. Tiró a saco y ganó un punto. "Lo hice por los mecánicos." Podía haberse quedado quieto, haberse lamentado de la caída ("el primer error del año en carrera") y nadie le habría reprochado nada. Pero se levantó y entre la vuelta 9 y la 21 enjugó una diferencia de 37 segundos con el penúltimo, para culminar la remontada hasta el corte de los puntos en la última vuelta. "Ahora me pongo en modo campeonato". Que significa, sobre todo, ni un error más de ahora en adelante. Quedan cinco carreras. Y cerrar nunca es fácil.

domingo, 13 de julio de 2014

"Never Enough"

Marc 9 de 9. Ahora vamos con la locura, la salida. Pero en la sala de prensa le dije: ya le podrás contar a tus nietos que, como poco, una vez ganaste toda la primera mitad de un mundial. ¿Te parece suficiente?. "Eso es muy bonito para contar pero nunca nada es suficiente."
 
Hubo otro detalle. En la celebración parecía que le faltaba la fuerza para saltar como hace siempre para abrazarse con el equipo. Y en la sala de prensa aprovechaba las respuestas de Jorge y Dani para comer algo. "Tanta energía te quitó esta carrera?" Entonces explicó que el miércoles tenía fiebre y tuvo que medicarse con antibiótico y que eso fue lo que le pegó el bajón de energía.

Ahora la locura. Casi la misma situación que en Assen. Lluvia antes de la carrera y parón en la vuelta de formación de parrilla. Las cinco primera filas montaron neumático de lluvia y cuando se dieron cuenta de que el circuito se secaría rápidamente optaron por cambiar la moto, con lo cual debían salir desde el pit lane: el que primero se ponga en la línea sale primero. Hicieron filas de cinco, haciéndose hueco con los codos, como una salida de motocross.

Dramas: Bradl montó slics antes de la vuelta de formación, no salió desde pit lane, pero no les dió tiempo a poner la moto entera para agua. Y tras cinco vueltas fue perdiendo toda la ventaja de salir primero hasta acabar decimosexto.
Jorge Lorenzo salió de los primeros en pit lane pero cuando fue a frenar los discos de carbono no tenían temperatura suficiente, se echó a un lado, entró en pista antes de tiempo y para evitar sanción dejó pasar a todos los que había adelantado. Luego remontó hasta hacer podio.
Pol Espargaró: salió detrás de Dovicioso en el pit lane. El italiano se equivocó y dejó programado el límite de 60kmh y frenó toda la salida de Pol, que acabó remontando hasta la séptima posición.
Alvaro Bautista: no estuvo rápido en el cambio de moto y se encontró último en pit lane. Arruinó cualquier posibilidad de éxito, a pesar de rodar como cabeza de carrera en la segunda parte de la prueba.

Luego está que nada pasa por casualidad. Todos los detalles estuvieron del lado de Marc. Desde la salida de motocross (recuerdo a su madre contarme que era la que más le gustaba de pequeño porque tenía referencias de contra quién competía), hasta copiar la elección de neumáticos de sus rivales (que piensen ellos), hasta tomar la responsabilidad del peso de la remontada (en 5 vueltas limpió la ventaja de Bradl). La respuesta me la dio en inglés porque fue en turno de preguntas internacional, y exactamente dijo: never enough.


sábado, 12 de julio de 2014

#Miedo. #Sachsenring



La primera vez que estuve en Sachsenring, el año pasado, me pareció una huella del diablo en la tierra. Como el hierro con el que marcan las reses. Esa primera parte circular. Una frenada fuerte y siete curvas seguidas a izquierda antes de lanzarse a una recta de 12.8% de desnivel. Antes hay que pasar por la curva 11. En las camisetas oficiales pone: Sachsenring, home of the legendary turn 11. Y antes de llegar a meta, la curva trece, contraperaltada, a cuatro segundos de la bandera de cuadros.
El año pasado Jorge se dobló la placa de titanio que 15 días antes le habían puesto para sujetar su clavícula. Dani Pedrosa voló en la curva cuatro y en el impacto tampoco pudo salvar la clavícula.
Hoy viernes Márquez cometió un error involuntario. En un descuido tocó la leva de las marchas y metió tercera cuando debía aguantar en segunda. Volada. Las cosas de esta época: sólo una fotógrafa (@bonnie_lane) captó el momento. Y da miedo. Eso fue por la mañana. Por la tarde Dani, en la frenada del tobogán, antes de la 12, se fue también al suelo. No parecía gran cosa hasta que llegó resbalando a la gravilla y ahí empezó a dar tumbos sin control. #Miedo. #Sachsenring.