jueves, 17 de abril de 2014

Las cosas sencillas

A estas horas ya han hablado casi todos los jugadores. Me gustó lo que dijo Mascherano, poniendo la dignidad como base del discurso. Me gustó Casillas, sensato en la victoria.

La Final, con un Madrid - Barça de protagonistas, dispara todas las reacciones hacia el abismo. Los fines de ciclo y las eras nuevas. Pero el fútbol siempre deja capas de análisis sencillas y complicadas. Las que tú quieras. Me quedo con las sencillas.

Primera parte de la Final: Di María correcaminos en su mejor versión, con su gol. Iniesta intentando todo. Pepe a punto de pifiarla una vez más sin balón y muy por encima del partido con el balón. Messi desaparecido, Neymar sin aparecer.

Segunda parte de la Final: Bartra empatando el partido en un córner, el balón al palo de Neymar y Casillas yendo a tocar el hierro; Bartra perdiendo una carrera colosal vs Bale, 60 metros sin noticias de Alves. Golazo del #11. El Madrid campeón.

Messi está en la cabecera de cada debate. Tantas veces solucionando el partido para el Barcelona, su ausencia ahora es un grito. Pero realmente nadie sabe qué sucede con el #10 del Barça. @guilleortiz_77 da una pista: Siete años al más alto nivel mundial. Un año, después de tres lesiones musculares, baja el nivel y es un vago. Seguid, seguid... 

Con Casillas no hay debate. Hay una situación. Ya está. Cuando Ancelotti repartió las competiciones entre sus porteros seguramente tendría comentarios de mantel sobre Iker, pero no datos de campo. Cada vez que Casillas ha jugado y el balón ha dado en el palo, o los guantes del portero lo han desviado con las costuras, todos han vuelto la mirada sobre la ceja levantada de Carlo. Hoy alzó la Copa Iker Casillas, y para hacerlo puso el trasero de su pantalón en la cara del Ministro de Cultura y Deporte, que esta vez tuvo la agenda libre para asistir al evento.

lunes, 14 de abril de 2014

Mosquitos vs elefantes

Cuando nadie se movía Jorge se movió. Soltó el embrague y salió. Fuuuaaass. Pero no era el momento. Como quien entra en el escenario antes de tiempo y se queda parado diciendo: ups, todavía no era! Hizo el ademán de cortar, de parar, pero entonces el semáforo se apagó y todos se movieron. Un error tremendo, cometido por el piloto que mejor sale de toda la parrilla, el mejor especialista en salidas cagándola en la salida. Lo ves y no lo crees. Pero sucedió.

Ganó Marc Márquez como si él fuera la sangre del circuito, yendo veloz como nadie, casi de manera inexplicable para el resto de los pilotos. Márquez, el único que se atreve a montar el neumático trasero duro. Márquez en América. Márquez en el cartel del aeropuerto de Austin bajo la leyenda: fearless. Los que se subieron con él al podio habían acabado a 4 segundos y 20,9. Capítulo cerrado Márquez.

Pero está lo de Jorge. Vamos de nuevo ahí. 1h y media después de la carrera contó que con la visera llena de mosquitos no veía bien. Se quitó el protector, el tear-off y se descentró por completo. Pueden ser los mosquitos, o puede ser un elefante. Ese fallo de concentración tipo agujeronegroenelespacio. Todo el fin de semana sin encontrar el sitio, todo el fin de semana con la queja por delante. Hay un elefante en la habitación que es el rumor de la oferta de Honda. El qué hago. Y hay un tipo que está de fiesta cada Gran Premio: llega, sonríe, trabaja, se ríe, vuela, más risas, más trabajo, más rápido, más distancia, más inalcanzable. Un tipo que atiza y sonríe. Atiza en el micro cada vez que oye Jorge. La secuencia es Jorge > misil. El viernes le lanzó uno. El domingo tras la carrera dijo: "con toda la experiencia que tiene, ha ido a fallar en la salida..."

Son dos cosas: el elefante sigue en la habitación y el niño se agiganta. En plena recogida de boxes, mientras las motos se metían en la caja rumbo a Argentina, se hizo visible Casey Stoner en Austin. Se cruzó con Jorge. Se sonrieron.

via @diegolacave foto

sábado, 12 de abril de 2014

Marc Márquez: el viernes es sábado

El primer año de Marc en Moto GP tenía una misma secuencia para cada fin de semana. El viernes el #93 se aprendía el circuito en la nueva categoría, con ese monstruo de 160 kilos, 250hp y 1000cc. Los sábados por la mañana ponía a punto la moto para atacar la clasificación y a mediodía conseguía la primera fila para la salida del Domingo (9 poles/7 con record).

En 2014 los días siguen siendo los mismos pero la agenda es diferente. El viernes es sábado. De modo que sale a pista y marca invariablemente el mejor tiempo en cada sesión. En la segunda parecía incluso que podía cargarse su propio record, el que le valió para la pole del año pasado. Se quedó a 0.4sec. El primer rival a más de un segundo. O sea, es Márquez y los demás. El chico está por encima de la máquina. Ben Spies, que hoy comentaba para la televisión británica lo ha dicho de la siguiente manera: "he visto a Marc Márquez hacer cosas para mi imposibles, algo que no vi a Rossi o a Lorenzo, ellos sólo las hacían mejor." A uno de los ingenieros top del paddock le he preguntado: si Marc coge la moto de Dani, cuánto tiempo tarda en hacerla ir igual de rápido?. Me ha contestado: dos vueltas. Se ha hecho un silencio y ha vuelto para rematar: y si coge la Yamaha, lo mismo.

El chico, atendiendo a la prensa ha dicho que aún le dolía la pierna. Y debe de ser verdad, porque si le ves caminar, cojea. "He entrenado sin calamantes y he hecho buenos tiempos, pero sin tirar todas las vueltas."

Mientras, en la sala de Yamaha, Jorge Lorenzo se desabrocha el mono para coger algo de aire en el calor sofocante de mediodía y lanza su queja: "Todavía no confío en la moto. Estamos viendo por qué." Parece nervioso. Parece incómodo. El run run de los contratos. En Qatar no le ayudaron los neumáticos. En Austin no le ayuda el circuito. Y Marc suelta: "estando así, tal vez a Honda no le interese contratarlo." Es duro en la pista y duro con la lengua, dice Livio Suppo, su team manager.

Mañana es sábado. Veremos que día es para Marc Márquez.


martes, 1 de abril de 2014

Cosas que sabíamos


Habría que decir, como principio, que la lasaña/lasagna es casi perfecta, o al menos que está excelentemente montada, y que hablamos no ya de la última capa sino del gratinado.

Cosas que sabíamos: que el Atleti defiende, que el #cholismo existe, que Diego Costa, que esto, lo otro, que Courtois para. Pausa. Que Courtois para es que hoy ha sacado tres balones como tres misiles hacia su portería. Y que sus guantes molan. Ahora: Diego Costa en el banquillo, con la camisa blanca del traje dentro del abrigo y la cara de lesión y asco. Y el empeine de Diego Ribas.
Más cosas que sabíamos: que el Barça la toca, que en casa marca, que Messi, que Xavi, que Iniesta. Pausa. Iniesta. Andrés Iniesta. Imaginemos un motor funcionando a pleno rendimiento, al máximo de revoluciones, con ese silbido agudo que raja el aire… y que alguien llega, con el ocho en la espalda, y con la mano, con dos dedos, coge la línea de sonido, la dobla, localiza un par de notas diferentes y las coloca de modo que suenan sobre toda la maquinaria; y suenan maravillosas, impensables y sorprendentes. Hay una diferencia entre que Iniesta juegue bien vs que Iniesta quiera romper un partido que se está jugando a un ritmo endiablado y un nivel de intensidad cercano al tope. Tope de cuando dices ya no se puede más. Eso hizo Iniesta hoy. De alguna manera poner más luz sobre la luz. Brillar diferente hasta la emoción.

Ahora yo esperaría un april-fools.
 

lunes, 24 de marzo de 2014

Los ocho adelantamientos

Les pregunté si recordaban cuántas veces se habían adelantado en carrera. Se miraron. No lo sabían. Valentino dijo: "tres? cuatro?"; Márquez dijo: "ni idea". Un periodista italiano, desde la primera fila se lo sopló: "ocho!"; Valentino: "no, ocho no!, pero da igual, lo importante, desafortunadamente para mí fue que el último adelantamiento fue el suyo" [risas].

Vuelta 7. Vale a Marc
Vuelta 8. Marc a Vale
Vuelta 8. Vale a Marc
Vuelta 13. Marc a Vale

Tregua.

Vuelta  20. Cuatro adelantamientos.

Durante la tregua Márquez contuvo su moto como pudo para no comerse a Valentino en varias ocasiones. En el último tramo de carrera neutralizó varios ataques del #46 con frenadas fortísimas en la curva 1, el viraje con la frenada más bestia del Mundial: con 263m para decelerar 249km/h (de 357km/h a 105km/h). Un espectáculo. El duelo leyenda en pista vs baby champion fue un acontecimiento per se.

Pero llegó después de que Jorge se fuera al suelo en la primera vuelta. Zeeleberg a MCN: "salió de la 14 mejor de lo que esperaba, llegó a la 15 más rápido de lo que debía, frenó más... y ya sabéis el resto". Se fueron al suelo, en circunstancias parecidas, Iannone, Smith, Bradl, Bautista. Una escabechina. Sobrevivieron delante Marc, Valentino y Dani. El podio.

Aleix Espargaró, con una moto privada (que monta entre otras cosas motor y chasis como el de la Yamaha de Jorge Lorenzo de hace dos años) fue cuarto, un hito. En la qualy destrozó las dos motos y por la noche le hicieron una nueva con las piezas que quedaban sanas, más el radiador y los discos de freno delanteros de la segunda moto de Colin Edwards.

A Cal Crutchlow se le paró la Ducati justo en la recta de meta, pero logró cruzarla. Parecía que se había quedado sin combustible pero la realidad es que se le volvió loca la electrónica en la vuelta 5. Un problema en uno de los sensores y en un transmisor de datos hacía que la moto no supiera dónde estaba. Iba en 2ª y la moto creía que estaba en 6ª. Entraba el control de tracción en la recta y le daba toda la potencia en la curva 1. Acabó parándose en la última curva pero con la inercia llegó a meta.

Y así estamos. Siguen las grúas su actividad en la noche de Doha. Siguen levantando rascacielos 24h al día. Supongo que el circuito está aún iluminado. Son las tres y media de la madrugada y a las cinco vamos al aeropuerto. En tres semanas se corre en Austin, Texas.

sábado, 22 de marzo de 2014

Qatar 2014. Ataque selectivo.

Fue en la última vuelta, con la bandera a cuadros tirada. Un ataque selectivo. No estaba para exhibiciones, ni para aparecer tirando la puerta abajo. Un mes sin subirse a la moto, dos tests perdidos, un peroné cicatrizando. Tenía para dos o tres dentelladas y dio la última cuando el crono estaba a cero. Las otras: En el FP4 se colocó con el mejor tiempo a cinco minutos del final pero Bradley Smith, que es otro que juega a todo o nada vs Pol Espargaró este año, se lo birló. Luego, en la Q2 marcó pole, se la levantó A. Bautista y por fin dió un último zarpazo. Violento. Una cuchillada. Zas. 1'54.507. Es Marc Márquez pero ya no es Baby Champion On Board.  Aún no exhibe el nivel de energía rookie del año pasado. O le duele el peroné o ya tiene la calculadora. Está por ver.

A su lado sale A. Bautista, loco por la música de la pelea up front. Y más a la derecha B. Smith: "en la salida hay que meter bajar la cabeza y tratar de desaparecer, porque como te preocupes de lo que viene por detrás, habrá problemas."

Se refiere a que los 13 primeros están en 0.6sec, eso que Dani Pedrosa califica de caos; "la qualy ha sido salvaje, la más competida de mi carrera, y mañana el inicio será un caos."

J. Lorenzo (5) ha cambiado el discurso. De la bronca mediática cada sesión del finde ha pasado a: "si salgo bien, puedo ganar."

Y Aleix. Aleix Espargaró. Top of the world en las tres primeras sesiones, candidato a pole con esa Yamaha open que viene a ser la moto de Crutchlow del año pasado o la de JLo hace dos... Tenía tanto grip en el neumático trasero que perdió el frontal en esa traslación de pesos que se produce al cambiar la dinámica en curva. Al suelo. Corrió hasta el box. Entró en modo pol espargaró. Cogió la segunda moto (con neumático delantero usado). Le contó a Dennis Noyes que su intención era ir tranquilo, pero estaba haciendo tan buenos parciales que decidió tirar, y otra vez el frontal: no aguantó. Al suelo. Mañana sale noveno. Tiene ritmo, tiene swing... y 22 vueltas por delante.

Ha comenzado la guerra.

domingo, 16 de febrero de 2014

"No ganar es muy duro"

Anoche, después de la cena y los premios en Zamora, se me acercaron dos aficionados y casi sin mediar saludo me dieron un DVD con ese documental. El Gran Premio de La Bañeza. Cuando lo presentaron, en verano, les pregunté cómo me podía hacer con una copia porque no podía asistir al estreno y tenía mucho interés en verlo. Ayer me lo entregaron en mano. Hoy lo he visto. Una película hecha con el propósito de quedar para siempre, llena de testimonios emocionados y orgullosos de la pasión por la moto, por la época salvaje de los circuitos urbanos.

A mitad de la película volví a sonreír con otra de las historias que allí cuenta Ángel Nieto, de los años en los que para correr era obligatorio el carnet de conducir y la autorización paterna si se tenía menos de 21. A corte, después del testimonio de un piloto que aseguraba que no quedaba otro remedio más que falsificar las firmas paternas, aparece la voz de Ángel: "Falsifiqué la firma de mi padre para poder correr en Granada. Me fui de Madrid en el tren con la moto. Tenía lo justo para el tren y me tocó dormir en un portal con la moto. Como los gladiadores del circo romano, que dormían con las armas la noche anterior. Así estuve yo la noche anterior a la carrera. Durmiendo en un portal, con la moto al lado."

El documental traza círculos concéntricos alrededor de la carrera de La Bañeza, y por cada uno de ellos pasa la figura de un piloto, desde aquellos cuyo currículum no despegó de ese asfalto de León, hasta los que consiguieron ser campeones de España, Europa, Mundiales... después de haber corrido allí: Aspar, Champi Herreros, Nieto.

De entre todos hay un testimonio conmovedor, el de Benjamín Grau, Campeón de España en 50cc, 125cc, 750cc. Cuenta Nieto que Grau tenía calidad para haber peleado por un campeonato del mundo pero que "se cerró demasiado en quedarse en España". Y habla Grau, con el acento catalán marcado y el gesto en los 70/80: "Yo hice esto porque tenía una mujer y mis dos hijas mayores y creía que sin mi les faltaba algo y por eso no me fui fuera." Sigue la voz en off: "... Grau venía como loco a ganar a La Bañeza." Allí se encontraba por ejemplo, con Aspar.

Grau: "Sólo pensaba en ganar. Pensaba sólo en la moto. Hablaba con ella. Yo soy una persona muy seria. He hablado muchas veces con mis motos. Cuando me hacían una putada les decía cosas que ahora están feas, pero cuando me trataban bien les daba las gracias. Estoy hablando muy en serio". "Si ahora fuese rápido seguiría corriendo, aún con 65 años, pero eso es imposible... y no ganar es muy duro [hace una pausa, tiene los ojos humedecidos por las lágrimas, y cuando encuentra la respiración, remata]. Para mi."

imagen del documental El Gran Premio de La Bañeza