domingo, 13 de agosto de 2017

Hielo y calentura

Llegaron a la rueda de prensa Dovi, Marc y Dani y se liaron a dar detalles de lo complicado que es gestionar cada fin de semana una moto en plena evolución, los neumáticos en plena adaptación y el tiempo cambiante de viernes a domingo. Dovi y Dani, los dos pilotos que mejor hablan de motos en el paddock, metieron en el lío a Marc, que acabó por sentar su línea maestra de aquí al final de campeonato: "Voy a intentar sumar los máximos puntos posibles en cada carrera arriesgando. Está todo muy apretado y yo ya empiezo a sentir la moto como me gusta."

Según el código Marc hoy era un día señalado para afilar la mirada y ganar porque corría en el único trazado del Mundial en el que aún no ha podido vencer. Y no hay nada que le ponga más a Marc que un reto de ese tipo. Creo.

Para que la carrera quedase entre él y Dovi sucedieron varias cosas: una salida suicida de JLo, sendos errores de frenada de Maverick y Rossi en la 1 que condenaron a las Yamaha oficiales (ojo Zarco por delante de ellos!), y el spinning salvaje que privó a Dani de meterse en la batalla.

Puestas así las cosas, después de medirse en media docena de adelantamientos (ok, fueron 12+1) Dovi y Marc llegaron a la última vuelta on fire, con la calentura Marc y las neuronas entre hielo Dovi. Aún en la vuelta de honor el italiano mandó a esparragar a Marc cuando éste intentó saludarle. Justo antes de enfilar la moto hacia la victoria el italiano levantó la mano como diciendo: "qué flipado". Marc, sin sitio, metió la moto por dentro en esa curva 10 para intentar un último adelantamiento. Sabiendo que no podría detener la moto a tiempo, Dovi le dejó pasar. Sobre el piano Márquez sacó hacia afuera su cuerpo para que la Honda obedeciese esa inercia. La moto se retorció, Marc la dejó dentro, pero Dovi había hecho la línea buena y ganó la carrera.

"Intenté esa maniobra porque ya estoy sintiendo la moto como me gusta." Marc.
"Estaba más cabreado por Marc que feliz por mi victoria; ése no es un sitio para adelantar!" Dovizioso.
"Esto es MotoGP y espero que la gente se lo haya pasado bien." Marc

PD: ¿Por qué no hay MotoGP todos los fines de semana?







miércoles, 9 de agosto de 2017

Los 10 mandamientos

1. Aquí hay una cosa que se llama crono y otra que es la bandera. Con esto lo resolvía pácticamente todo. En realidad estaba poniendo poniendo en dos objetos el alfa y el omega del motociclismo. Primero hay que ser rápido y luego hay que saber competir. El crono y la bandera. El alfa y el omega. Si sólo eres bueno en uno... despídete.

2. Las motos son emoción. Y la emoción llega, sobre todo, en dos situaciones.

La calentura. Su manera de decir que el duelo se iba a desatar. Llega la calentura. El pilotaje por instinto, la batalla. Para que haya calentura se necesita, obviamente, más de un piloto y sobre todo, que uno de ellos esté pila.
 
Estar pila. Equivale a estar enchufado, a ser portador de una energía extra que te hace afrontar los desafíos consciente de que puedes con ellos. En los entrenos te sirve para bajar el crono y batir records. En carrera, es lo que precede a la calentura.

3.  Tu jefe de mecánicos es el como el que afina el violín. "Te tienes que entender con él a la perfección, porque es el que te pone la moto como tú la quieres."

4. Al campeón se le reconoce en la mirada. "Si tiene mirada de malo, es bueno. Tú hablas con ellos en la parrilla de salida y te hablan pero no te hacen  ni caso, están ahí, al objetivo Birmania… me entiendes?"

5. Se pilota por instinto"Nadie te dice lo rápido que debes ir porque si te pasa algo, qué!? Menuda cagada."

6. Nosotros somos los Rolling. Siempre hacía esta comparación: La Fórmula1 es Montserrat Caballé y Plácido Domingo; nosotros somos los Rolling Stones.

7. La carrera a veces se gana en el paddock. "Cómo caminas, cómo te ve el rival...Y sobre todo, la noche anterior tienes que hacer un planteamiento. Ver dónde estás, qué tienes, cómo es el circuito... Si no lo tienes claro la noche anterior... "

8. El piloto es el importante. Lo dividía en dos observaviones:

El piloto tiene que reclamar su tiempo. Lo decía mucho últimamente, cuando veía a pilotos trabajando en tandas cortas para probar cosas para la moto. Decía: "el piloto tiene que parar eso y decir: un momento, que yo también necesito mi tiempo; coger ritmo, ver el circuito, encontrarme bien!"

Los caballos, cuidado! "Sabes qué pasa, que en la fábrica siempre hay un ingeniero con el ordenador que dice: aquí más caballos, y más caballos, y otro poquito aquí... y al final el que se sube en la moto no es el ingeniero, sabes? Es el piloto..., así que con los caballos, cuidado!

9. El himno siempre es bonito. "Ojo, el himno te lo ponen porque has ganado." Es el momento de mayor intimidad que el piloto tiene después dela victoria. Tras los abrazos, las felicitaciones, las risas, las entrevistas, llega el podio y el himno. "Ahí se cierran los ojos y se repasa lo que has hecho bien en la carrera, lo que te ha llevado a ganar: ahí el piloto hace el remember."

10. Si te metes en una carrera… también hay lágrimas, ya lo verás


domingo, 30 de julio de 2017

Le pido un micrófono y ya está

Cuando ya sabíamos en Mediaset que el Mundial 2016 de MotoGP lo narraríamos desde Madrid, sin viajar, Ángel Nieto dijo: "A mi me da igual, yo voy a hablar con Ezpeleta, le pido un micrófono y ya está, hablo desde el circuito." Nos reímos, pero ese es el empuje de Nieto. El mismo que le hizo irse sin permiso paternal para correr en Jerez siendo menor de edad. En la estación de tren le esperaba la Guardia Civil. El mismo que le hizo subir hasta la megafonía del Jarama, en el 71, con la pierna rota, para decir a la gente que no se fuera porque cuando le cosieran iba a correr por el título de 125cc contra Barry Sheene. Siempre lo ha tenido: un empuje descomunal. Su vida está marcada por la voluntad de salir, de hacer, de vivir. No va a ser diferente ahora. Los partes médicos los dicta él. Esperamos con ansia el bueno de verdad. Vamos Ángel! Amor, ritmo y dicción!

domingo, 2 de julio de 2017

El hilo

A partir de la vuelta 10 sacó el machete de selva Maverick, apartando vegetación a su paso. Uno tras otro: Crutchlow, JLo, Petrucci, Aleix, Bautista, Dovi y por fin Rossi. A Rossi lo pasó por un hilo. Lin Jarvis puso cara de poker en el box. Por un hilo del mismo calibre pasó el sábado Márquez al propio Maverick y éste le montó un pollo. "Había sitio" le dijo el #93. "Había sitio". Es lo que tiene este deporte. Ese hilo que cose la mandíbula del jefazo en el box es el mismo que te levanta del asiento en casa y que hace líquida la pantalla de la televisión.

La carrera en Sachsenring fue el machete de Maverick, Folger poseído y Márquez en Campeón del Mundo. Antes de la carrera había cuatro pilotos en 11 puntos. Ahora están en 10. Pero el líder ya no es Dovi. Ahora el líder tiene cara de estar sentado en la silla que conoce. Marc Márquez.

domingo, 25 de junio de 2017

Han decidido que no queda margen de error

Se acabó la época de la juventud. Se acabó en esta parrilla la alegría, el todo va bien, el champagne, el me arriesgo y me sale. Aquí ya todos son mayores. Todo el mundo tiene confeccionada su agenda de futuro. Todo el mundo tiene diseñada su carrera. La mala noticia es que los planes siempren convergen en una última curva. O en una chicane. Assen.

Para el que quiere ser 10 veces Campeón del Mundo; para el que quiere serlo más; para el que acaba de coger la Yamaha; para el de la moto roja. Para todos el margen de error es muy pequeño. Ellos ha decidido pilotar así.

La carrera les puso una prueba más: la bandera blanca. A ocho vueltas para el final se abrió el pit lane para un posible cambio de moto. Sin lluvia que hiciera evidente la necesidad de cambiar, esas ocho vueltas se convirtieron en una tortura mental sobre la decisión de permanecer en pista o la de poder arruinar las opciones de triunfo si no rompía a llover definitivamente. Y no rompió.

En cabeza de carrera estaban Rossi, Petrucci, Márquez, Zarco y Dovi. El nuevo se puso nervioso, entró a cambiar y la pifió. Coincidió en el pit lane con Jorge Lorenzo, el de dadme la moto roja y la haré campeona. El algún momento de su decisión, la de irse a Ducati, supo que iba a pisar barro, pero realmente está en el desierto. Fuera de sitio, fuera de tiempo. Entró a cambiar en Assen y salía maldiciendo, porque para entonces ya había interiorizado que no rompería a llover.

Se quedaron los cuatro de delante juntitos. Lo que le pase a uno que nos pase a todos. Y llegó Crutchlow. Y alcanzaron a pilotos por doblar. Petrucci, que perdió la carrera por 0.063 segundos dijo: "todos los viernes nos reunimos para mejorar las normas de carrera y cuando hace falta una bandera azul no sale." Rossi, que ganó, enseñaba en su mono la marca de la rueda de Zarco: "parece que no sabe medir las distancias para adelantar"; pero el helicóptero tiene otra visión de los hechos. El 46 es perro viejo. Márquez, tercero, nunca tuvo opciones reales. Arriesgó mucho para arrebatar el podio al #35. "Ya el viernes, rodando detrás de Rossi, dije: lleva el chasis nuevo. Esa moto entra en curva como nosotros antes. Nos han igualado. Nosotros, el Lunes de Barcelona no probamos nada porque no tenñiamos nada nuevo que probar." El lamento.

Lo único cierto es que preside la mesa Andrea Dovizioso. La temporada pasada casi le echan del restaurante y ocho carreras después ahí está sentado, en todo el centro. Justo el sitio que quieren todos. Maverick, a 4 puntos, seguía sin enterder qué le había hecho la moto en la chicane para irse al suelo. Caminaba hacia el box con el casco en la mano, el mono abierto, como un piloto sin avión, derribado por los japoneses. La imagen esa de las películas. "Igual este chasis no me permite ser tan agresivo." Está jodido. El lamento.

Cuchillos volando en 3, 2, 1... Sachsenring

domingo, 11 de junio de 2017

"Siempre hay una bola volviendo"

Anocheciendo en París aún quedaba en la pantalla gigante de la Philippe Chatrier la imagen de Rafa besando la Copa de los Mosqueteros. Con el cielo cubierto y la pista ya arreglada de nuevo.

También queda en el aire la imagen del diez veces ganador de RG metiendo la cabeza en la toalla, acabado el partido, para qe no se le viesen las lágrimas al liberar la tensión, la rabia y el orgullo de haber podido volver a ganar en Paris después de lesiones complicadas.

Al rival lo dejó dándose golpes en la cabeza con su propia raqueta; estrellando una de ellas contra el suelo para acabar partiéndola con la rodilla; al rival lo dejó entrando en la sala de prensa con los ojos aún enrojecidos. "Cuando no estás liberado para conectar tu cabeza con el tenis que quieres y enfrente está Rafa... pasa esto." Wawrinka. "Con Rafa siempre hay una bola volviendo, mucho spinning, cada vez un bote diferente. Te crea la duda sobre qué hacer." No lo dijo, pero es el equivalente a taladrarte la cabeza.

A la rueda de prensa llegó Rafa preparado para reflexionar en alto sobre lo que significa ganar 10 veces Roland Garros y lo primero que dijo es que él se divierte jugando al tenis todas las semanas. Siempre hablando con un cable a tierra al final concedió: "Para ganar diez veces un grande se tienen que dar muchas cosas. Y si yo lo he hecho es posible que venga otro y lo haga. Pero no creo que yo vea a alguien igualando esto."

Y pidió agua. Porque la sala estaba a reventar. El calor empezaba a ser molesto y las preguntas ya se repetían.

sábado, 10 de junio de 2017

Camino del 10

 El sonido del golpeo de Thiem a la bola es especial. Suena a que la parte. La rompe. Es un latigazo seco. Una frecuencia que taladra el pecho. Y los primeros intercambios del partido recordaron el sonido de la tormenta. Pero tras los rayos y los truenos apareció Rafa. En realidad estaba allí desde el principio. Estaba desde que ganó su primer RG en 2005. Rafael Nadal en la Philippe Chatrier. Nunca ha perdido una semi. Nunca ha perdido una final ahí. Así que dejó que el chico del látigo perdiese la mirada. Lo cegó. Lo rompió. Lo deshizo. Sin demasiado esfuerzo. Tan sólo con seguir su ritmo. Le dijo: si juegas a esto, esto hay. Lo mismo. Y lo desintegró.

El Domingo 11 de Junio de 2017, a las 3 de la tarde, Rafael Nadal estará en disposición de ganar por décima vez Roland Garros. El torneo de la tierra batida, el torneo que le pone peso a las gestas. 10 veces. 10. Rafa Nadal.