domingo, 24 de mayo de 2015

Honda, perdida en Le Mans

Tras la pesadilla de Honda en Le Mans, lo más sensato que he leído esta semana es lo que escribió Juan Martínez en SoyMotero.net

En ese artículo aventura cosas difíciles de comprender: "(Honda) ha hecho también cambios en el motor que no pueden ir hacia atrás. Son temas termodinámicos, no de transmisión. Se genera un par motor negativo en la fase de deceleración que este año se transmite de forma diferente al neumático: si el freno motor satura la capacidad de agarre del neumático, y entonces la moto acaba por no pararse."

Recuerdo perfectamente a Marc en el inicio del Campeonato hablando de las diferencias de la moto de este año con las de 2014. Decía que la moto era mejor en todo salvo en la zona media de la curva, donde tenían que ajustar algunas cosas. "Pero son cosas mínimas", decía juntando el índice y el pulgar delante de la cara. Explicaba eso, también lo recuerdo, a pregunta de la periodista de El País Nadia Tronchoni, que en la previa de la carrera de Qatar describía así la Honda 2015 de Marc: "Y lo hará con una moto tan buena –o incluso mejor: más estable, menos nerviosa, misma potencia y aceleración, magnífica la frenada– como la que ha tenido desde que apareció por MotoGP para cambiar las reglas del juego."

Tras aquella primera carrera sólo se habló de un problema con el embrague de la Honda, que arruinó la salida de Dani y Marc. El resto estaba bien. Era el embrague. El asunto llegó hasta Jerez. Nakamoto bromeba. Manuel Pecino, de SoloMoto, le decía: "Honda se inventa un robot como ASIMO y no sabe arreglar el embrague de la moto?" y Nakamoto contestaba: "ASIMO no tiene embrague." Y se reía a carcajadas.

Y llegamos a Le Mans, la quinta carrera del año, donde Marc se tuvo que jugar el tipo muy seriamente contra la Ducati de Iannone durante dos vueltas y media ¡para ser cuarto!

Necesitaba que la RC213V traccionase en la recta para igualar a la Ducati y lo que pasaba era que levantaba salvaje la rueda delantera.
Necesitaba que no derrapase tanto en la entrada de curva y el nuevo basculante hacía que no derrapase nada!
Necesitaba sentir bien el neumático delantero, básico en Le Mans, y acabó corriendo con un chasis que había descartado en pretemporada.

O sea, que en el box del #93 no estuvieron finos poniendo la moto para la carrera. Aprieta Lorenzo, no afloja Rossi, Ducati está... y Marc necesita algo que no encuentra.

Marc: quinto en Qatar, ganó en Austin, se cayó en Argentina luchando contra la Yamaha de Rossi, perdió en Jerez contra la Yamaha de Jorge, y en Le Mans... cuarto tras las dos Yamaha y la Ducati de Dovi. En esta última carrera, además todas las Honda tuvieron problemas con el tren delantero (caídas de Dani, Redding y Miller).

Y aquí viene el tema. En Francia un piloto me contaba que la gran diferencia de las motos de fábrica con respecto al resto es que tienen prácticamente un ingeniero para cada cuestión electrónica: uno para el anti wheelie, otro para el control de tracción, otro para el launch control... pueden sumar cinco o seis especialistas. Y cada vez que descargan la telemetría de la moto, los datos van simultáneamente al ingeniero de pista y a la fábrica de Japón, donde hay otro batallón de ingenieros  que pueden analizar y sugerir.

Y la secuencia en Honda es que han pasado de un único problema claro en la primera carrera, el embrague (que sólo se usa en la salida), a tener al doble Campeón del Mundo con un basculante que no le funciona y un chasis que descartó en pretemporada.

Y mientras tanto... en la segunda carrera del Mundial, la tercera, y la cuarta... ¿quién estuvo en el otro extremo del box? Cuando la gente de Marc miraba a su izquierda, ¿a quién veía? ¿Qué datos aportaban los ordenadores de ese lado del garaje?  Los de Aoyama. Pedrosa con su operación y su recuperación. Dani en casa. Puede haber sido casualidad, pero el #26, cuestionado porque en 9 años no ha ganado el Mundial con Honda, está tres carreras ausente y Honda se pierde. 

Takeo Yokoyama, el director técnico de HRC, estaba pálido en Le Mans. Marc, en rueda de prensa, decía: "no sabemos qué pasa y esto no se arregla de la noche al día, necesitaremos varias carreras." Cuando apareció Dani el mensaje fue diferente: "con un par de buenas ideas, la moto volverá a estar bien."

Son motos diferentes. Ok. No tienen nada que ver. Ok. La de Dani y la de Marc. Ok. Pero hay quien dice que esa moto la hizo Dani. La RC213V. Y coincide: ha estado tres carreras fuera y Honda ha estado "perdida" en un circuito en el que había conseguido las dos últimas victorias (2013 Dani, 2014 Marc).







madrid. ancelotti. casillas. barça. xavi. sainz. nadal.

un sábado que parece domingo. un sábado melancólico, de cosas que acaban y cosas que no suceden. se va xavi; carlos sainz sale desde pit lane en mónaco; el bernabéu sigue torturando a su guardián. (medio bernabéu). alguien. ancelotti no sabe ya qué decir: si me dejan me quedo. en su último día, desde el palco por sanción, dejó fuera a bale e hizo debutar al niño odegaard (por cristiano ronaldo). una de cal y otra de arena. un no y un sí. xavi, que se ha quedado solo arriba... llora y cita a la gente en 15 días. quiere ganar aún más. puede ser. y nadal tiene un reloj nuevo. viste smoking y está rodeado de árabes. mañana escribo de honda.

martes, 19 de mayo de 2015

Cosas que se dicen en las motos


Cosas que se dicen en la motos.

Yamaha va mejor que Honda cuando la temperatura del asfalto es baja. En Le Mans hicieron doblete con 40 grados. Marc hizo la pole con 17 grados.

La Honda se pilota con la rueda trasera. Derrapa y quita estrés al neumático delantero. En Le Mans dos Honda fábrica (#45 #26) se fueron al suelo porque perdieron el tren delantero. Y todo el sufrimiento de Marc en carrera fue porque no podía apoyarse delante con garantías.

Dani Pedrosa sólo va rápido cuando tiene la moto perfecta. Ayer, después de un mes y medio sin pilotar (lesión y operación) se cayó. Al levantar la moto, su RC213V tenía el manillar doblado y roto el muelle de retorno del puño del gas. Volvió a la pista y rodó en el ritmo del grupo de Iannone, Marc y Smith. Éa.

LeMans es un circuito estrecho, bacheado y con poco agarre, es muy difícil solucionar cualquier error. Iannone y Márquez se enzarzaron en una batalla de adelantamientos (17) en la que metían la moto por donde no se podía, trazaban por líneas imposibles, se jugaban las rectas en paralelo... El italiano con el dolor brotando en el hombro izquierdo después de habérselo dislocado la semana anterior en unos tests en Mugello.

La carrera.

Marc salió desde la pole. Salió regular. Intentó solucionarlo en la primera curva y se fue largo. Perdió la línea de la chicane y en apenas cinco metros volvió a meter la moto en pista como quien mueve el saco grande de boxeo con un meñique. Si la RC213V (deposito lleno, neumático frío, poca velocidad) no le aguanta esa última inclinación de 65 grados... al menos cinco pilotos van al suelo.

Jorge Lorenzo liderando de principio a fin, haciendo todas las vueltas en 1’33 salvo la última (1’34) “Lo hice para que Ramón Forcada tenga algo de lo que quejarse” bromeó.

Lideró pero no se fue. Seguido primero por Dovizioso y luego por Rossi, sólo tuvo ventaja de dos segundos a falta de 9 vueltas para el final.

Rossi. Rossi salió séptimo. Pasó a Smith, a Marc que pareció Argentina. Y se merendó a Iannone y a Dovizioso. Fuerte, rápido, preciso, contundente, de primeras, sin esperar. A la que puede, zapatilla. Rossi en modo #IHaveADream y nadie me va a apartar de él. Acabó segundo, en la media de puntos que te dan el Campeonato.

Los 17 adelantamientos.

Márquez intentó que Jorge no se le escapara y acabó viendo lejos a todo el mundo. Motos azules, negras, rojas... de todos los colores por delante de él. El, que hizo 10 de 10 con su Honda naranja el año pasado. Durante gran parte de la carrera tuvo que accionar su control de tracción mental y aguantar con lo que había (no puede permitirse más errores en el campeonato, no ahora). Cuando bajó la gasolina y comenzó a sentir la moto más segura activó el modo salvaje y se quitó en una curva a Smith y Iannone para ponerse cuarto. Smith debió de ver aquello normal. El italiano no. El italiano, con una mezcla de dolor y falta de sensibilidad en su hombro izquierdo, se lanzó a degüello a por ese cuarto puesto. Se adelantaron 17 veces, cuchillo contra cuchillo, adelantamientos a 300km/h, a 90, a 120, en recta, en curvas largas, en chicanes... donde tocara y como fuese. Fue algo tremendo. Durante dos vueltas y media.

La moto de Nakamoto

Cuando Marc entró en el box todo el equipo le recibió con aplausos. Todos menos Takeo Yokoyama, que estaba palido, con la mirada puesta en un punto indeterminado. Va a tener unas semanas duras en la oficina el Jefe de desarrollo de la RC213V. Según cuándo y con quién hable Marc Márquez, a veces dice que la moto necesita muy poquito más. Otras que le derrapa demasiado, otras que sólo lleva pequeñas modificaciones, luego dice que usa un chasis descartado en pretemporada. Y tal vez siempre esté diciendo la verdad. De alguna manera, después de haber tenido una moto perfecta para él en 2014 ("hacía lo que quería con esa moto"), las evoluciones que ha entregado Honda han despistado a todos: al piloto, al equipo, a los especialistas... Pero el negocio va así: Honda propone y el piloto no dispone; el piloto trabaja. Según Marc "los problemas no se van a solucionar de la noche al día. Necesitamos varias carreras, pero Honda es Honda y encontrará algo."




sábado, 16 de mayo de 2015

Una pole seria

La cosa se pone seria. Cuando Jorge Lorenzo está fino, cuando va rápido, a ritmo constante, cuando le ves en pista rodando con un ritmo de locura para ser viernes o sábado... entonces el resto se pone las pilas. El resto es Marc Márquez, que ya no está en 2014, que se ve exigido y vuelve a tener que apretar la mandíbula. Mira y ve a Jorge. Mira y ve a Valentino Rossi lider del Mundial. Mira su basculante nuevo y sabe que tiene que trabajar duro. "La moto me derrapa mucho, es mi estilo y no quiero dejar de pilotar así, pero cuando quiero cortar la derrapada no puedo y ahí pierdo tiempo." El resto también es Andrea Dovizioso (noveno en Jerez después de tres segundos puestos), que llega con hambre de podio "es para lo que corro mañana". Los tres, Márquez, Dovi y Jorge, por debajo del 1'33 en la qualy. Tres ataques al tiempo serios, planificados, sin fuegos artificiales, sin estrés, contundentes, a 2 décimas del record del circuito con la pista mucho más fría. La cosa se pone seria.

Por detrás Aleix Espargaró (sale décimo), después de pegarse la volada de su vida en el cambio de rasante del puente de Dunlop, en el fp3, con un ligamento de la mano derecha roto... hizo el fp4, hizo la q1, se metió en la q2 y le sacó tiempo a Yonhy Hernández y a su hermano Pol. Ole.

Y desde la octava posición Dani Pedrosa, que vuelve al Mundial después de tres carreras ausente: "Se me había olvidado lo potente que es la Honda y lo rápido que pasa todo a 300km/h."

Mañana dan sol. En Le Mans.

miércoles, 13 de mayo de 2015

Lo que Jorge hizo en Jerez 2015

Fue todo el fin de semana. Apareció como un gigante el viernes en el primer entrenamiento. Más que en el primer entrenamiento, en la vuelta 5. Marcó 1'39.174. Al poco entró Angel Nieto en la cabina y dijo: habéis visto a Jorge? viene fuerte, eh!
Lo hizo cada vez que salió a pista: en cada uno de los entrenamientos marcó el mejor tiempo, salvo en el fp4, en el que se ensaya ritmo de carrera.
En la qualy le ventiló el record de vuelta rápida a Márquez 2014.
Y el domingo, en carrera, con la nube Yamaha encima en la vuelta 2! hizo record de circuito: 1'38.735.
No le vieron. Lideró desde la pole hasta la meta cada metro de carrera, llegó con más de 5 segundos sobre Márquez ("ni con el dedo bien le habría ganado") y más de 11 sobre Rossi. Y reventó el tiempo del año pasado: lo bajó 27 segundos!, o sea, fue 1 segundo más rápido por vuelta que en la victoria de Márquez 2014.
#Jorge Lorenzo.
#Está.
#Pilotar por instinto.
#Ganar.

sábado, 2 de mayo de 2015

Jorge en modo Márquez y Márquez en modo Nakamoto

"Ha sido una pole mágica" dice Jorge Lorenzo. Sonríe, abraza a su equipo, suda. "Sabía que ya tenía la pole pero cogí la segunda moto para intentarlo una vez más, arriesgando y haciendo una vuelta a cuchillo." Y le salió perfecto. Pole y record de circuito (1.37.910). Jorge en modo Marc Márquez: tres time attack en Jerez usando dos motos, justo lo que hizo #93 el año pasado. Líder de la tabla de tiempos cada vez que ha salido a pista este fin de semana.

Márquez saldrá segundo. En cuanto se quita el guante izquierdo se aplica frío sobre el meñique, aún con los puntos de la operación (el sábado 25/4 se cayó haciendo dirt track y una moto le pasó por encima de la mano fracturándole el meñique izquierdo. Fue a las 14h. A las 18h Mir ya le había operado. Llamó a Honda y le dijeron que le pondrían un soporte suplementario en el puño de la moto para que la mano tuviese una posición más relajada; ya lo habían hecho anteriormente con un piloto japonés). Acude así a la entrevista: "Iba a hacer tres time attack, como el año pasado, pero después de caerme en el FP4 no he querido arriesgar otra caída." O sea, Marc Márquez en modo Nakamoto, el presidente de Honda Racing Corporation, que ayer dijo: "la fortaleza viene de la experiencia."

Valentino Rossi, el lider del Mundial, saldrá desde la quinta posición. "La psicología no importa. Lo que importa es la velocidad. Si vas rápido, ya está la psicología." Cada comparecencia con la prensa de #ValeLíderDelMundial parece una master class. El jueves, @Motomatters le preguntó: "Tienes 36 años, has ganado 9 Mundiales, tienes dinero como para no trabajar más en tu vida y una novia guapísima; sin embargo te vemos con el mismo empeño en trabajar cada día. ¿Tan fuerte es el sabor de la victoria?" Contestó: "Físicamente no creo que tenga ningún problema en llevar la moto al límite. La motivación es que me gustan las carreras, esta vida, viajar, trabajar con Yamaha... el sabor de la victoria es diferente al resto y es un placer trabajar para ello." En ese momento había un silencio reverencial en la sala de prensa.

Jerez. 50 grados en el asfalto.


lunes, 20 de abril de 2015

Vuelve el 10

"Márquez se lo juega siempre a todo o nada" dice Valentino Rossi. "Yo sabía que el neumático duro de Marc iba a caer en las últimas vueltas e iba a ir más lento. He intentado no separarme mucho en las primeras vueltas pero ha sido imposible. Cuando he visto 4 segundos de diferencia, he pensado: cuatro segundos!, pero he seguido hasta alcanzarle porque mi Yamaha, con el extra duro cada vez iba mejor."

Cuando le alcanzó, a falta de una vuelta y media para el final de carrera sucedieron dos cosas. Era el final de la recta de atrás, la frenada de la 5. Paran la moto a 332km/h. Marc derrapa, se abre y pasa Rossi. Primer punto del guión: Marc intenta inmediatamente devolver el adelantamiento. Está en su ADN y lo ejecuta sin pensar. Zas. Cambio de golpes. Pero Rossi aguanta. La Honda embiste a la M1, que tiene el sitio bueno para afrontar la curva 6. Segundo punto del guión: esta vez no gana Marc. El niño tiene la posición débil, se empeña en la pelea y cae. Al suelo. Sin opción. Corre a por la moto pero no la levanta. Está agotado. Rossi gana y apenas se pone en pie sobre la moto. Está reventado.

"Ya tengo dos victorias y creo que voy a poder pelear hasta el final." Rossi. Valentino. Sonriente. Feliz. Sudado. Con la camiseta de Maradona encima del mono.

Ahora se abre el siguiente panorama: ¿Qué hará Márquez ahora que las cosas empiezan a no salir siempre bien?

"De Valentino siempre se aprenden cosas", dice Marc, y apostilla: por ejemplo, cómo ha gestionado la carrera desde el principio. Quedan 15 carreras del Mundial y multitud de decisiones por tomar, de viernes a domingo.


En 15 días, Jerez.

El incendio de la Ducati Pramac de Y.Hernandez es otro tema. Un escape de aceite incendió el motor, el piloto no se dió cuenta de que su moto estaba en llamas hasta que el bastidor quedó calcinado y partió la moto. Entonces fue cuando el colombiano miró y vió las llmas debajo de su cuerpo. Se salió, bajó de la moto como pudo y salvó la situación. Los pilotos que circulaban detrás de él vivieron unos segundos angustiosos. Pol Espargaró ralentizo el ritmo "porque sabía que se iba a caer y no quería atropellarle". Su moto llegó con los restos de aceite quemado sobre la cúpula.