domingo, 16 de agosto de 2015

Jorge es Atila. Dani, un pilotazo.

En Brno, quinta victoria de Jorge en el Mundial. Las cuatro anteriores (Jerez, Le Mans, Mugello, Catalunya), consecutivas, las consiguió de manera tan aplastante que ya le habían preparado la pizarra para la quinta, en Assen. Decía: "Culpable de 5 victorias consecutivas." Pero lo que llegó en Assen fueron neumáticos 2014 y desapareció del mapa durante tres carreras.

Ha vuelto en Brno con una victoria cincelada según su su modelo favorito. #ModoAtila: por donde pasa mi caballo no crece la hierba. Jorge arrasa. Exhibe un pilotaje perfecto ante el que no hay ataque posible. Marc se enganchó a él en la salida pero duró 6 vueltas ("hasta que cayó el neumático. -Pero llevabas el duro... -Sí, pero por los problemas que tenemos en la moto sabíamos que no duraría más, por eso estamos contentos con ser segundos"). Finalmente quedó a 4sec 462milésimas.

En el podio también se quedaron solos. Marc y Valentino. Con sus botellas de cava abiertas, ya sin gas, ya sin líquido, inútiles, testigos de cómo Jorge bañaba a su gente y a todo el que se ponía por delante en la pista.

Jorge se pone lider del Mundial. Marc hace lectura de ratón colorao: "Estoy  a menos puntos de los dos". A Valentino le cambia la cara. Aparece el cansancio. No se va a rendir, pero ha encajado un golpe duro. Necesitaba quedar por delante de uno de los dos, Marc o Jorge, pero ha quedado detrás de ambos. Habla con una sinceridad que es casi cruel: "He elegido los neumáticos con los que más rápido he ido el fin de semana, pero en carrera no he tenido el ritmo, no he conseguido ir rápido. No he podido hacer nada. Esperaba haberlo hecho mejor." Hoy no sonríe. Se va.

Con Marc en el parque cerrado, dejando su moto en medio de las dos Yamaha... Nakamoto, el gran jefe, decidió ir a ver a Dani Pedrosa. Lesionado, casi sin poder mover el pie izquierdo, con painkillers ("no me pinché porque me daba miedo infiltrarme justo ese tobillo donde tengo varios tornillos. Hice un tratamiento de fisio para conseguir un poco de movilidad"), salió noveno y acabó quinto. No son los puntos, fue la manera de conseguir ese quinto lugar, luchando mano a mano con Dovizioso en las últimas vueltas. Tiró de orgullo para superar al italiano. Insistió cada vez que la Ducati le pulía en la recta de subida, o cada vez que Dovi le devolvía el adelantamiento. Una carrera que es una victoria sorda para Pedrosa. "De lo que estoy orgulloso no es de la carrera, que ha sido una mierda, sino de no habrme rendido en todo el fin de semana. El Viernes ¡no podía caminar!"

Estuvo solo en la presentación del equipo en Malasia. Se jugó el contrato (es una manera de hablar) con su ausencia tres carreras. Un fallo mecánico provocó que la moto lo tirara por arriba ("me podría haber matado"). Hoy le han aplaudido sus mecánicos y Nakamoto San estaba frente a su silla.

Nos vamos para Silverstone.

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