domingo, 5 de junio de 2016

Siempre estarás en nuestro corazón

Corrieron. Se la volvieron a jugar. Se adelantaron. Algunos se cayeron. A otros los tiraron. Hubo incidentes en las carreras. Hubo ganadores.

Y antes de todo eso hubo un homenaje atronador al piloto fallecido. En la pista. Todo el paddock en la pista, en silencio, con el público en pie. Nacían aplausos, rompían ovaciones. Se logró completar un minuto de silencio; hubo una ovación más y la gente salió de allí con las lágrimas en la cara, camino de los boxes, para arrancar las motos.

Las carreras no fueron sólo carreras. Fueron la expresión máxima de un deporte rindiendo honor a uno de los suyos. Rindiendo honor al propio motociclismo. A la velocidad. Al riesgo. A lo que son y a lo que les puede pasar. Al orgullo de ser piloto y jugarse la vida.

En cada podio los tres pilotos subieron a lo más alto para hacerse la foto con una camiseta negra en la que se leía: Siempre estarás en nuestro corazón. Se la pusieron encima del mono, tapando la publicidad, los sponsors, el juego del dinero que sostiene a este deporte. Una alegoría de la escala de valores en domingos difíciles como este.

PD: En MotoGP ganó Rossi batallando con Márquez, que se pone líder del Mundial porque a Jorge lo tiró Iannone en la frenada de la 10. Se dieron la mano.



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