domingo, 1 de junio de 2014

Mugello pide


El deporte se eleva sobre la vida cuando su gente, los que compiten,  recogen la energía del escenario, y ese lugar es importante y demanda cosas. Te pide. Te exige. Te dice: aquí pasó esto y esto y esto otro y aquí se viene a honrar este deporte.

Mugello. La belleza. Esa exigencia. La velocidad extrema. Los 361kmh en final de recta con cambio de rasante. Mugello. El manto verde de las colinas.
Márquez y JLo.

Márquez se ha convertido en un cazador experto. El año pasado era un cahorro en aprendizaje, listo, talentoso, extremadamente talentoso. Seguía a Dani para aprenderse el circuito y cuando creía que lo tenía, zas. Ataque. Cuchillada. Zapatilla. Victoria. Todo el año en el podio excepto la caída de Mugello y la bandera negra de Australia. El podio negado en los dos circuitos más bellos, rápidos y puros del Mundial. Pero aprendió a cazar del que tenía su misma moto.

Este año Márquez es otra cosa. Se sabe el libro pero ahora busca más. El maestro del paso por curva es Jorge Lorenzo y Mugello es paso por curva. Y lo estudió entrenando y lo estudió en carrera. Detrás de Jorge. Cuando lo tuvo, zas. Ataque.

Solo que esta vez la presa se revolvió con fuerza. Gritó, chilló, aulló como una ballena que siente el arpón. Tiró contra el origen de la herida... Ahí Marc tenía una bala más. El equipo había previsto la batalla y cambiaron los parámetros de la sexta marcha para poder adelantar en esa recta doblada que tiene Mugello. Ahí dió el golpe definitivo. Jorge le defendía el perfil de ataque, los dos se iban al piano, al borde del abismo. Y Marc pasaba pero ya la frenada se les echaba encima y había un duelo de dos bestias intentando parar el misil en menos de 300 metros. Trece adelantamientos después, Marc ganó.

“Sólo me he divertido al cruzar la meta.” Marc.
Eso sitúa el nivel de la lucha. No fueron adelantamientos divertidos. Fueron sablazos, fueron katanazos tirados para vencer. Pero ninguno resultaba definitivo. El límite se situó en la extenuación. Dennis Noyes me dijo: Marc ya no es el chico loco que sale a pista con el pelo incendiado. Ahora Jorge se fía de él y por eso pueden rodar tan cerca y pueden establecer la confrontación en esa distancia.

Es una escenario nuevo. Jorge está volviendo y Marc sabe cazar cualquier tipo de presa.

Y llega Catalunya, con esa curva 9. En quince días. Cuando hayamos recuperado el aliento.

“we will try to fight
we will try to stay there
we will try to fight for the victory”

Es el mantra que repite Marc en cada rueda de prensa después de cada carrera y antes de cada nuevo reto. Vive ahí. 1 de junio de 2014. Seis de seis.

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